Los datos nacionales que muestran que Misiones es la segunda provincia a nivel nacional, después de la provincia de Santa Fe, que registró una menor caída económica durante la pandemia, no es un dato menor y merece ser observado con vistas al futuro; y una de las cuestiones tiene que ver con el cierre de fronteras por efecto de la pandemia, que evitó la fuga de divisas a los países vecinos, por las asimetrías existentes, por ello, la urgencia de que desde el ámbito nacional se establezca un régimen impositivo diferenciado en las zonas de frontera, que ya tuvo media sanción en Diputados y se esperaba la aprobación en la Cámara de Senadores. Pero también influyó el Ingreso familiar de Emergencia (IFE), que no solo ayudó al sostenimiento económico de varios sectores sociales que se vieron afectados en sus ingresos por la pandemia, sino que se incorporaron al mercado del consumo a un importante porcentaje de personas, particularmente jóvenes que no tenían ingresos y estaban fuera del circuito económico, lo que agregó al circuito económico provincial cerca de 6 mil millones de pesos en total, y que hoy se pretende que de alguna manera continúen por lo menos para algunos sectores.
Otro de los aspectos que se destacan y se debe tener en cuenta es el aporte a la economía de la producción yerbatera y forestal. Además de la producción frutihortícola, como así también la producción de carne vacuna, porcina, avícola y caprina, que va en aumento. Como así también la producción de chacinados, que permiten que el dinero recircule por todos los rubros y sectores económicos, y que se vio reflejado en la cantidad de construcciones y la alta demanda en materiales de construcción, en la que se registran faltantes en hierros y cemento.
En ese marco, Misiones arrancó la pandemia siendo la provincia del NEA con el menor porcentaje de empresas con facturaciones mínimas o nulas, algo que sostuvo durante todo el período comprendido hasta el mes de agosto inclusive, mostrando además su menor nivel en el mes de agosto, con un 8,8 %, muy lejos del 17,9 % que tuvo en abril cuando mostró el techo.
Con esos resultados, Misiones no solo es la provincia mejor posicionada del NEA, sino además se ubica segunda en todo el país. Los datos de agosto muestran que Santa Fe tuvo solo un 7,1 % de empresas con facturaciones mínimas o nulas, la proporción más baja del país, seguida por Misiones con 8,8 % y por Entre Ríos con 9,1 %. El promedio nacional se ubica bastante más lejos (12,7 %).
Si bien el contrabando hormiga continuó entre las fronteras con el Paraguay y Brasil, fue insignificante y tuvo su lugar en la venta ambulante en mayor medida, como el caso de cigarrillos, zapatillas y afines. Pero el comercio de ropa, zapaterías o regalarías, tuvo un aumento sostenido en las ventas, al igual que los comercios de venta de cubiertas, llegando incluso a faltar neumáticos para varios tipos de autos, entre ellos, camiones.
Las expectativas en todo el ámbito económico provincial son que el regreso a la “nueva normalidad” y la apertura de las fronteras se tienen que dar en condiciones de competitividad económica, achicando las asimetrías impositivas existentes entre lo que debe tributar el sector del comercio y la industria en la Argentina y los países limítrofes, en total se crearían 19 aduanas especiales, dado que todas las provincias con países limítrofes pidieron el mismo régimen aduanero y fiscal que el solicitado por Misiones. Por el momento existen expectativas de que las promesas se cumplan, dado que luego de la sanción debe ser reglamentado por el Ejecutivo Nacional que determinará las áreas especiales, y es en ese párrafo en el cual quedan dudas de que el régimen impositivo alcance a toda la provincia, hay algunos sectores políticos y empresariales que comienzan a sospechar que lo que se termine sancionando y reglamentando no sea solamente humo político.

Vacuna ideologizada
A todas luces es inadmisible que un régimen que no sea el del capitalismo de mercado logre la primera vacuna contra el Covid 19 cuando los grandes laboratorios sin producir la vacuna y con solo informar que estaban avanzando en ella, ganaban millones de dólares al aumentar el valor de sus acciones en la bolsa de Wall Street. Así como la enfermedad es un gran negocio, la salud también lo es. Y en este caso también existe una disputa mundial por los liderazgos mundiales, para muchos es inadmisible que se piense o se imagine que un régimen como el ruso pueda haber logrado primero la vacuna contra la pandemia que otras potencias mundiales, esto podría traer como consecuencia que millones de personas comiencen a pensar que el sistema político ruso, con ideología comunista, no es tan malo como se piensa. Incluso desde algunos medios de comunicación la vacuna Sputnik V, la relacionaban con la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, como para buscar descalificar la eficacia de la vacuna y provocar su rechazo en cierto porcentaje de la población, logrando claramente sus objetivos, ya que es la que tiene mayor acceso a los medios de comunicación y en particular, a las redes sociales, mientras otros sugieren la vacuna de AstraZeneca/Oxford contra el COVID-19, es decir producida en el Reino Unido.
El debate sobre cuál de las vacunas es la más recomendable o no, lamentablemente lleva anexados planteos de tipo ideológico, llegando incluso a que la gente pregunte si la vacunación será o no obligatoria, y se podrá en todo caso optar por alguna de las vacunas que compre la Argentina, de laboratorios diferentes. En principio, la vacuna no será de carácter obligatorio, será gratuita y no se podrá optar, porque no tiene sentido ya que todas las vacunas tienen los mismos principios activos y de seguridad.
La vacuna rusa, por ser de un país al que algunos lo señalan de ser un régimen comunista, produce rechazos, se plantean dudas sobre dudas e incluso inducen a provocar rechazos de la vacuna desarrollada por el gobierno de Vladimir Putin. Y para muchos esa sería la verdadera pandemia política, por eso la descalificación y las dudas montadas sobre la vacuna rusa. Incluso en varios “memes en chiste” hablan de los efectos que produciría la vacuna rusa, que tendría el efecto adverso de convertir al inoculado en un futuro comunista, cuando en verdad ese es el temor de los sectores políticos y económicos que sustentan el sistema capitalista del libre mercado.
No a todos le da igual de donde venga la vacuna y la cura para el Covid 19, es increíble, pero detrás de la pandemia no solo se mueven intereses económicos, sino que también intereses y motivaciones políticas e ideológicas.

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Categorías: Columnas de Opinión

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