Tras permanecer más de ocho meses prófugo de la Justicia, conviviendo en la clandestinidad con un pedido de captura registrado en su contra, Joaquín Mareco, el presunto líder de la banda cigarrillera más importante de la provincia, se entregó ante las autoridades que lo investigan, según confiaron altas fuentes consultadas por El Territorio.
De acuerdo a lo indicado por los voceros del caso, la entrega de Mareco se produjo el miércoles cuando espontáneamente se presentó en las instalaciones del Juzgado Federal de Oberá, que está a cargo del magistrado José Luis Casals, quien lleva adelante las investigaciones en su contra.
Las fuentes de estricta reserva añadieron que el sujeto pidió una sola condición ante el juez interviniente y fue la de quedar alojado en alguna sede de Gendarmería Nacional Argentina (GNA), debido al incidente que tuvo con la Policía provincial, hecho que derivó en su fuga y en el descubrimiento de todo el accionar de su familia.
De esta manera, trascendió que el sujeto quedó detenido en una celda del Escuadrón 9 de Oberá. El hombre está procesado por el “uso de arma de guerra, atentado a la autoridad, encubrimiento y tenencia de estupefacientes”.
Si bien en un momento se especuló con que tanto él como dos de sus hermanos tenían sendos pedidos de captura a nivel internacional, las fuentes explicaron que sólo él estaba siendo buscado, dado que los demás integrantes de su familia están procesados y excarcelados por delitos menores como “encubrimiento”.
En este contexto, El Territorio pudo saber además que la intención de la Justicia Federal de Oberá a partir de esta entrega es analizar la posibilidad de juntar las causas de la familia en un solo expediente. Incluso, ayer las fuentes destacaron que en las autoridades obereñas había satisfacción por los avances y los resultados de la investigación.
Por último, también indicaron que “es la primera vez que trabajan las tres fuerzas en conjunto y con muy buen resultado”.

Mafia al descubierto
Mareco estaba prófugo desde el 13 de enero, tras un enfrentamiento a tiros registrado entre la Policía y un grupo de traficantes de cigarrillos en un camino vecinal de Colonia Oasis que tiene llegada al río Paraná.
De acuerdo a lo indicado por fuentes policiales en ese momento, los uniformados implicados en el hecho habrían reconocido a Joaquín Mareco como uno de los sujetos que abrió fuego contra el patrullero.
En esa instancia, el acusado logró escapar pero en el lugar la banda dejó abandonada una Ford EcoSport repleta de cigarrillos de contrabando. Luego de eso, los efectivos de la Unidad Regional IX de Jardín América desplegaron una serie de allanamientos en varias viviendas de la familia.
Los resultados fueron contundentes: asientos de automóviles desguazados, cajas de cigarrillo, armas y hasta libretas con detalles de los cruces de contrabando realizados, los gastos y el reparto de las ganancias.
De acuerdo a las investigaciones iniciadas a partir de allí, se estimó que el denominado Clan Mareco obtenía ganancias de aproximadamente 700 mil pesos mensuales y que prácticamente tenían atada a casi todo Jardín América a ellos, debido al constante movimiento comercial que generaban en la zona.
Además, se estableció también que la organización tenía al menos un centenar de vehículos operando a lo largo y ancho de la provincia, cruzando mercadería ilegal desde Paraguay y traficándola hacia Brasil, donde obtenían prácticamente un triple del rédito económico.

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Categorías: Noticias Policiales

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