Agenda cultural
Después de unos días de visitar mi hermoso país y su bella ciudad capital, vuelvo a recuperar un espacio que Pregón ha cedido a la Feria tan generosamente. Esta vez un autor de origen correntino con raigambre misionera, por los años vividos en esta Provincia, Juan Marcelo Rodriguez presentó en la Cena Aniversario de la SADE, “Cuentos con esencia misionera” es que en los 15 cuentos de este libro, “lo misionero” está presente. Es difícil escapar a la idiosincracia de esta Provincia, a su naturaleza, a sus costumbres y leyendas. El autor es de profesón Contador Público licenciado en Administración. No obstante los números y cuentas no fueron obstáculo para desarrollar una vocación por la literatura.
Desde el año 2018 tuvo varios premios literarios, como un primer premio en el Concurso Felices Pascuas de la ciudad de Apóstoles con el cuento “Milagro de Viernes Santo”. Otro Primer Premio lo obtuvo en el 72 concurso Internacional de Poesía y Narrativa, en Junín, Provincia de Buenos Aires con su obra “Desencuentro en el cañaveral”. Posteriormente obtuvo el 3er premio en el VIII Concurso Nacional de cuentos navideños de Leandro N. Alem con “La angustia de Don Otto”. En el año 2019 publicó su libro “Poemas con esencia Misionera”. En el año 2019 es que publica el libro que ahora nos ocupa, “cuentos con esencia misionero” de atractiva lectura que ayuda a sobrellevar los tiempos que vivimos. Son 15 cuentos con el toque misionero, que se evidencia en sus personajes, de los obrajes, de las chacras, como de las pequeñas poblaciones. Se muestra en el lenguaje del hombre que vive en la frontera y que se expresa en portuñol, o en guaraní, o en el dialecto o idioma del inmigrante, o sea que el autor no desdeña ni discrimina el lenguaje de la gente del interior, conociendo el habla más cuidada gramaticalmente de la ciudad.
No puede faltar en sus “Cuentos…” la admiración por la naturaleza, vegetal o animal, es una preocupación su apelación por el cuidado de la ecología que es algo que el misionero trata de proteger. También se descubren las pasiones que surgen de la rudeza de los distintos trabajos, donde los hombres del cañaveral, de la madera, del yerbal, luchan por ser los mejores para obtener mejor paga, o renombre de duro, hasta que la pelea puede llevar a la muerte. Esto sucede en el “desencuentro en el cañaveral”. Luego la emoción en “la angustia de don Otto”, el autor trata la soledad en el anciano que está solo durante la pandemia que nos azotó, soledad que se agudiza en Navidad, no hay familia, no hay amigos, hay miedo a los encuentros. Entonces una triste solución es hablar solo. Y en el cuento “Milagro de Viernes Santo” se recuerda la solemnidad de este día, donde antes no se podía hablar fuerte, jugar, cantar, salir, en fin, lo que muchos seguramente recordamos, dos niños que no comprenden tanta solemnidad, arriesgan sus vidas en un juego inocente pero casi mortal.

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Categorías: Columnas de Opinión

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