Agenda cultural
   “Cuña Mi Imarangatuva”,  un litro autobiográfico de Olga Concepción Pedotti Trujillo, que fuera maestra normal, Profesora Normal Superior, que ejerció la docencia en Posadas, en Escuela para adultos como punto de partida para luego poder desarrollar sus aptitudes y capacidades en diversas secciones de la  Administración Pública, a cual más importante y con gran responsabilidad. Este su libro con  título en guaraní , que significa mujer virtuosa,  Olga Pedotti nos presenta un libro totalmente en primera persona, confidencial, abierto, descarnado en algunos tramos, donde descubre su corazón,  sus vivencias muchas veces  dolorosas, sus repetidas frustraciones, provenientes de una época donde la mujer dependía para todo de los principios  paternos.
   Su vida se va desarrollando en varios capítulos y en el “relatos de mi niñez” ella se encarga de decirnos “…revelaré un mundo de sensaciones y despiadadas realidades que me han ido sucediendo a lo largo de mi vida”. Es imposible hablar desde el yo  sin que  imponga al lector a una respuesta y lo lleve a la empatía cuando la autora relata etapas que fueron   dolorosas para ella  . No oculta nada, pero  menos su poderosa voluntad que la levanta al toque de cualquier opresión. Los contratiempos no mellaron en su carácter y personalidad, nada le impidió disfrutar del servicio a los demás a través de una vida espiritual e intelectual de relieve. Su fuerte sentido de  responsabilidad le permitió estar a la cabeza de un hogar que quiso salvar varias veces, pero que terminó en soledad. El premio son tres hijos y varios nietos .Ella misma dice al lector “… no pierdan la fe ni la esperanza porque el premio a veces tarda en llegar…” Es así que entre sus grandes pasiones está la música y  el canto, que en algún capítulo manifiesta que es herencia familiar, de la familia Trujillo del Paraguay. Esa vocación hizo de ella una feliz cantautora, que llegó hasta el Colón y que actuó ante varios Presidente del Paraguay, con varios premios y distinciones.  Sin embargo todo ello vivido entre dolorosas situaciones familiares, que ella no oculta, sino que potencian su fuerte carácter. Su vida parece una novela  sinuosa, a veces alegre, a veces triste. Y así de asombrado queda el lector que no la quiere ver sufrir… así de lisas y llanas son sus palabras que nos transmiten sus vivencias.  Así también es su tozudez, su voluntad de hacer, de no dejarse vencer. Su vida espiritual se revela también fuerte cuando  en el año 2002, desde Italia la designan Hija Espiritual de San Pío de  Pietrelcina, un honor al que ella de inmediato moviliza, organizando un grupo de oración  en la Basílica Menor La Piedad de Capital Federal, desde donde comienza una  tarea de ayuda a los más necesitados que realiza sin pausa, con la opción por los pobres, como dice  especialmente. En los últimos capítulos revela su verdadera vocación, la música, el canto, el acordeón, fueron su contención en todo momento, junto a sus actuaciones en radio y teatro.  Es un libro lleno de vitalidad, de una mujer que la palabra la revela como el título de su libro: “Cuña Mi Imarangatuva”.
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Categorías: Columnas de Opinión

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