La pequeña se encuentra en grave estado tras ser secuestrada y abusada sexualmente por cinco individuos, tal como lo denunció su madre ante la Policía.

Bajo sospecha de ser los depravados fueron detenidos dos individuos mayores de edad y demorados tres menores.

Los efectivos tomaron conocimiento tras la presentación penal de la progenitora de la víctima, una joven de 26 años, dando cuenta que el pasado domingo a la noche su hija -de 12- fue llevada por la fuerza por cinco jóvenes, hasta una vivienda situada por calle Atenas de Oberá, donde todos los involucrados la abusaron sexualmente.

La indefensa niña, ya de madrugada y tras violentar una ventana logro huir y pedir auxilio. Una médica de turno examinó a la menor y diagnosticó que sufrió “múltiples hematomas y escoriaciones de carácter reciente en rostro, tórax, parte anterior muslos y piernas. Examen genital se observa enrojecimiento de vulva y excoriaciones, tiempo de curación quince días”, permaneciendo la víctima internada en el hospital local.

Mediante investigaciones practicadas por personal de la División Investigaciones -dependiente de la Unidad Regional II con asiento en Oberá-, el lunes a las 17.30 y con órdenes de allanamientos del Juzgado de Instrucción I -en turno-, se allanaron dos viviendas del barrio obereño Caballeriza, donde se procedió a la aprehensión de tres menores de 14, 15 y 17 años, como así también a la detención de dos jóvenes de 19 y 20 años.

En el lugar se secuestró una sábana con manchas presumiblemente de sangre. Se constató además roturas en una ventana, coincidiendo con los dichos de la menor. (Primera Edición)

 

“Entre los cinco me violaron y me filmaron” (Territoriodigital)

Mientras permanece internada por las lesiones y el shock emocional que la aqueja, una niña de 12 años brindó detalles sobre las horas que habría permanecido cautiva a manos de cinco jóvenes que la sometieron sexualmente en el barrio Caballeriza de esta localidad.
Los detalles del caso son escalofriantes, sobre todo porque entre los acusados hay tres menores de edad, todos vecinos de la víctima. En diálogo con los profesionales que la asisten, la menor se mostró quebrada anímicamente y aseguró que los implicados habrían filmado los abusos.
“Entre los cinco me violaron y se pasaban el celular para filmarme. Me quiero morir. Tengo mucha vergüenza por lo que me hicieron”, mencionó la pequeña.
En tanto, recién hoy los acusados serían indagados por el juez de instrucción Horacio Alarcón, subrogante en el ámbito penal por la feria judicial.
Se presume que Ricardo A. (15) y los hermanos Ricardo (14) y Víctor M. (17) serán puestos en guarda de sus padres, ya que los tres son menores de edad.
En cambio, es mucho más complicada la situación de los mayores Emanuel S. (19) y Matías G. (20). Este último residía en la casa donde sucedieron los hechos.
Por el momento, la causa está caratulada como privación ilegítima de la libertad y abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de menores.
Respecto de la víctima, la niña continúa internada en el hospital Samic, donde fue sometida al tratamiento de profilaxis que indica el protocolo en casos de abuso sexual.
La primera intervención estuvo a cargo de la médica policial Luciana Vanni, quien constató múltiples hematomas y excoriaciones de carácter reciente en rostro, tórax, parte anterior de muslos y piernas. Mientras que “el examen genital determinó enrojecimiento de la vulva y excoriaciones”, precisó el informe.

Escapó por una ventana
La denuncia fue radicada por la madre de la menor abusada. En su declaración, relató que el domingo por la noche su hija se hallaba frente a su vivienda, situada sobre calles Finlandia y San Juan, cuando fue abordada por el grupo de jóvenes.
Según lo que indicó después la propia víctima, tras conversar algunos minutos, la tomaron de un brazo y la llevaron unas tres cuadras hasta la casa que habitaba el mayor de los implicados, en calle Atenas. En el lugar, todos abusaron sexualmente de ella y habrían filmado su accionar con teléfonos celulares.
Transcurridas varias horas, ya de madrugada, la víctima pudo forzar una ventana de la pieza y corrió en busca de ayuda. Fue así que llegó hasta la casa de la familia Figueredo.
Sus captores notaron su ausencia y habrían ido tras sus pasos, según relató. Incluso, vieron que estaba en el citado domicilio y la amenazaron para que no cuente lo sucedido.
Minutos después, pudo correr hasta su casa, le comentó todo a su madre y dieron aviso a la Policía. La menor identificó a los acusados y lunes al mediodía se concretó una serie de allanamientos y las respectivas detenciones.
En el lugar del hecho, se habrían hallado sábanas manchadas con sangre, aseguraron fuentes confiables, lo que será sometido a los análisis de rigor.
La Policía también constató que la traba interior de la ventana de la pieza estaba rota, lo que avalaría la versión de la víctima sobre las circunstancias de su escape.
La niña reside con su madre y su padrastro. El caso generó una enorme conmoción en el barrio Caballeriza, puesto que todos los implicados son conocidos.

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Categorías: Noticias Policiales

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