Como una manera de colaborar con la comunidad en la que están insertos, los alumnos y profesores de la EPET N° 25 de Campo Grande comenzaron a reparar sillas de rueda, fabricaron muletas e incluso las instalaciones eléctricas del hospital local y el salón comunitario. Las premisas son aprender y ayudar.

Cuando uno de los profesores de taller planteó la idea de reparar sillas de rueda en los talleres de la Escuela, rápidamente recibió el acompañamiento de los alumnos que incluso comenzaron a hablar de conocidos con esa necesidad. Es más, surgió también la posibilidad de idear un sistema de automatización que permita motorizarlas pero se concluyó que era mejor comenzar por el acondicionamiento.

“La  idea es que los chicos practiquen, aprendan  y puedan colaborar con nuestra comunidad”, dijo al respecto el director de la EPET 26, Anibal Andrujwovik quien alentó al grupo a continuar con el proyecto. Además, cuando fue socializado, la Municipalidad de Campo Grande decidió sumar su colaboración.

La simulación de situaciones reales de trabajo, que se producen en los talleres técnicos, tienen mayor riqueza cuando se puede trasladar a hechos concretos. Más aún cuando el alumno comprende la importancia de sumar su conocimiento al crecimiento comunitario y puede recibir también el agradecimiento que se traduce en la certeza de haber ayudado.

Con esa premisa, también se ha realizado la reparación del tablero eléctrico del hospital de Campo Grande, el del Salón Comunitario, se han fabricado más de una decena de muletas que quedan en el centro de salud para prestar a quienes las necesiten y también ellos mismos realizan las reparaciones de su espacio de enseñanza: la escuela.

En el caso concreto de las sillas de ruedas, la primera en ingresar al taller pertenece a una joven discapacitada que tenía muchos inconvenientes para trasladarse debido a que estaba en muy mal estado y no tenía el dinero necesario para poder repararla. Cuando los alumnos la vieron,  no dudaron en sugerir “dejarla como nueva”.

“Continuamente nos llegan pedidos de diferentes instituciones que necesitan algún tipo de reparación”, reveló el director que subrayó que no es sólo aprender a hacer trabajos técnicos, sino también educarse en valores que sumen a la comunidad.

Artículo visitado 113 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Noticias Sociedad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar...

Back To Top