20160419035831La madre y hermanas de la víctima denunciaron amenazas y se mostraron temerosas ante la posibilidad de represalias. Damaris sigue internada en el Samic de Oberá.

La familia de la estudiante apuñalada por una compañera de curso dispone de custodia policial permanente en su domicilio, debido a las amenazas que denunciaron haber recibido por parte de familiares de la agresora.
En consecuencia, a la conmoción por el ataque y la grave lesión que sufrió Damaris (15), ahora su madre y hermanas se mostraron temerosas ante la posibilidad de represalias.
La agresora y su víctima asistían a segundo año del Bachillerato Orientado Provincial (BOP) 105 de Villa Barreyro. El ataque ocurrió el último jueves a la salida de la clase de educación física.
“Una hermana mayor de la chica que le hincó a Damaris le amenazó a mi hija más chica. Dijo que le va hacer lo mismo. Hice la denuncia y la Policía nos puso custodia, pero seguimos con mucho miedo. También Damaris tiene custodia en el hospital (Samic)”, comentó Karina Yrepá.
En diálogo con El Territorio, la progenitora afirmó que la menor que apuñaló a su hija posee antecedentes de violencia en la escuela y semanas atrás alertó a los directivos, aunque no habrían actuado a tiempo para evitar el sangriento desenlace.
“Los problemas vienen de principios de clases, con amenazas y golpes, no sólo hacia mi hija, sino a otras compañeras. Hablé con la directora, le conté lo que pasaba y no dio importancia, pero estaba al tanto”, lamentó.
En ese contexto, ayer los compañeros de Damaris pretendieron realizar una sentada frente al establecimiento escolar, aunque la directora impidió la medida.
Al respecto, Yrepá opinó que “la sentada fue cosa de los chicos, que están muy tristes por lo que pasó, pero la directora les dijo que los iba a sancionar. Ella no quiere que trascienda el reclamo, pero se hubiera preocupado antes”.

Serios antecedentes
Asimismo, insistió con la necesidad de expulsar a la chica que atacó a su hija y ordenar un tratamiento, puesto que tendría antecedentes de violencia.
“No alcanza con expulsarla, porque va ir a otro colegio y va a hacer lo mismo. Esa chica es un peligro. Ya la expulsaron de la iglesia por llevar un cuchillo a un partido de vóley”, aseguró.
Por su parte, Hernán Ortiz, director de Educación Secundaria del CGE, reconoció que “no se puede minimizar un episodio tan grave protagonizado por alumnas de la institución. Como primera medida se decidió la suspensión transitoria de la alumna agresora, hasta tanto la Justicia de Menores decida su situación judicial”.
Según la madre de Damaris, el origen del conflicto entre las menores habría sido el robo de una moto y la posterior denuncia.
“Hace un mes, la mamá fue a mi casa y me amenazó, todo por una moto que robaron en un cumpleaños de 15 y dijeron que Damaris le culpó a la hermanos de la otra chica”, explicó Yrepá.
En tanto, una compañera de las protagonistas del caso reconoció que el jueves ambas se trenzaron en lucha, hasta que Yisela S. (16) extrajo un cuchillo tipo tramontina de la mochila y le asestó una puñalada a su oponente. La lesión punzocortante le afectó el hígado.
Sobre el estado de salud de su hija, Yrepá indicó que “el domingo fue como que entró en razón de todo lo que pasó y se dio cuenta de las heridas, le van a quedar varias cicatices y necesitará asistencia psicológica, lo mismo que yo toda la familia, porque es muy duro lo que estamos viviendo”.

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Territoriodigital


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