callerauchFederico Rauch fue contratado para aniquilar a los indios ranqueles. En el año 2007 Osvaldo Bayer disertó sobre el genocida y había pedido el cambio de la denominación.

En noviembre del 2007 el prestigioso historiador, periodista y escritor argentino Osvaldo Bayer visitó esta ciudad y utilizó de la banca pública del Concejo Deliberante para referirse a un nefasto personaje: Federico Rauch, un mercenario prusiano contratado por Bernardino Rivadavia en 1826 para exterminar a los aborígenes pampeanos.
“Hoy, para ahorrar balas, hemos degollado a 27 ranqueles”, mencionó el genocida en el primer parte enviado a las autoridades de Buenos Aires.
A 190 años de aquella triste página, previa a la denominada conquista del desierto, una calle de Oberá lleva el nombre de Rauch. Se trata de la arteria que conecta a la avenida Libertad con las facultades de Arte e Ingeniería.
Precisamente, en 2007 Bayer fue invitado por un grupo de docentes y estudiantes universitarios que en ese entonces iniciaron una campaña para cambiar la denominación de la calle que homenajea al mercenario.
Pero pasaron más de ocho años y la calle sigue llamándose igual. La brillante disertación del historiador quedó en el olvido y su petitorio fue encajonado en el deliberativo.
En su presentación ante los ediles, Bayer leyó textualmente el decreto de la designación que se encuentra en el Archivo General de la Nación: “Se contrata al coronel Federico Rauch para exterminar a los indios ranqueles”. Toda una síntesis el horror de la época.

Que vote el pueblo
La lucha del autor de “Los vengadores de la Patagonia trágica”, obra que luego sería adaptada al cine en “La Patagonia rebelde”, se inició en 1963, cuando solicitó que se hiciera un plebiscito para cambiar el nombre de la ciudad bonaerense que recuerda al mismo coronel genocida.
“Pero quien era el ministro del Interior en ese entonces: el general Juan Enrique Rauch, bisnieto del coronel Rauch. Así que cuando volví a Buenos Aires fui preso por 63 días”, recordó Bayer en 2007.
“No fue un hombre que vino a luchar por la libertad de los americanos ni trajo ideas de pacificación o entendimiento, sino que vino a matar y él mismo lo dice en sus comunicados”, subrayó.
Por ello, opinó que no merece que una calle lleve su nombre, y menos el de una que lleva hacia lugares de enseñanza como lo son las facultades.
“Creo que se podría cambiar por un hermoso nombre como camino de la juventud o sendero del arte, una cosa poética”, y se preguntó: “¿por qué nuestras calles tienen que tener sólo nombres de generales y no nombre de poetas, de escritores?”.
Si bien no se encontraron registros del año en que fue instaurado el nombre de la calle, el escritor especuló con que posiblemente lo hicieron “para quedar bien con el bisnieto” de Rauch, que fue ministro del Interior en los años 60.
Y alentó a que “el nuevo nombre surja del voto el pueblo de Oberá, que sea una cosa auténticamente democrática”.

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Territoriodigital


Categorías: Noticias Sociedad

Un comentario en “Una calle de Oberá que sigue rindiendo tributo a un genocida

  1. ALFREDO

    Muy bien la actitud, de O. Bayer,pregunto no hay una prioridad mas Urgente para la Ciudad,que esta Abandonada o descuidada principalmente en los Barrios?.-por favor es importante lo mas Inmediato.-

    Responder

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