41683Con aportes de varias personas e instituciones, se logró dotar de mobiliario y elementos necesarios para acercar a los niños a la lectura, conocimientos, investigación y para el desarrollo personal.

La renovada Biblioteca “Cabo 1º José Ríos” fue inaugurada con un acto que contó con autoridades escolares, familiares del héroe de Malvinas cuyo nombre lleva el lugar y gran parte de la comunidad de Villa Svea.
El espacio es consecuencia de un proyecto de docentes y alumnos de la escuela, gracias al apoyo de muchas personas e instituciones. Con nuevo mobiliario y los elementos necesarios para acercar a los niños a la lectura, investigación, conocimientos, la Biblioteca “Cabo 1º José Luis Ríos” constituye un revalorizado logro institucional.
Como el barrio, la escuela guarda parte de la historia de la comuna, ya que fue ahí donde se asentaron las primeras familias que arribaron a la ciudad y la escuela fue el primer centro educativo, por lo que en este año cumplirá 97 años de existencia.

Ex alumno héroe de Malvinas
El Cabo 1º José Luis Ríos fue alumno de la institución. Su recuerdo está latente en las aulas y en un barrio que lo vio crecer. Por ello, el sentimiento de orgullo y satisfacción que tienen está ligado a la certeza de haber contribuido a su formación. Murió en combate al ordenar a los 40 soldados que tenía a cargo que retrocedan. “Mientras, él quedó al frente, metido en las trincheras haciendo fuego ante los ingleses y permitiendo a sus hombres la retirada.Él salvó la vida de sus hombres, un misil terminó con él, luego de cumplir el acto heroico” recordó un ex combatiente.
En el acto de reinauguración de la Biblioteca que lleva su nombre, estuvieron presentes cuatro de sus nueve hermanos. Margarita, Gladys, Carmen y Susana Ríos lo recordaron orgullosas como un hermano especial. “Era buen alumno, buen hijo, buen amigo. Tengo todas las cartas que nos mandaba desde Malvinas. Nunca se quejó, nos daba ánimos desde allá y nos decía que las Islas son nuestras y que las iban a recuperar. Siempre tuvimos la esperanza de que vuelva con vida” relató Margarita, la mayor de las hermanas.
Como familia del barrio, todos asistieron a la Escuela 84. “Era muy querido por todo el barrio. Cuando se fue a Corrientes para seguir la carrera militar, lo extrañamos mucho, pero cada vez que venía reunía a toda la familia” recordó su hermana.
La última carta data de tres días antes de morir en combate, el 28 de mayo. “Estoy en la trinchera, escribiendo sobre mis rodillas. Luchamos por la patria. Recen. Cuando vuelva papá vamos a tomar un vinito” decía en parte de la misma, sin saber que su padre había muerto unos días antes.
Margarita y Gladys, pudieron viajar a Malvinas. Allí dejaron unas flores y un rosario en su tumba. Volvieron resignadas luego de descubrir que José pasó a ser un número. “Es la tumba 32, nos dijeron. El cementerio es muy triste, además es el único pedacito de tierra que los ingleses consideran argentino. Igual quiero que sepan que él murió, pero nosotros seguimos luchando por la patria, trabajando, educando a nuestros hijos, siendo personas de bien” concluyó Margarita.

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