Se trata de 25 hectáreas de monte en medio de la ciudad de Oberá. Es una reserva privada declarada de interés municipal.

La Reserva Privada El Anchico, perteneciente a la familia Hultgren de Oberá, constituye un pulmón ecológico en pleno casco urbano de la ciudad.

Son 25 hectáreas de selva nativa, propiedad de Leonor Hultgren y sus hijos Delia, Teresa y Omar, ubicadas a escasos metros de la autovía de ingreso, a la vera del arroyo Tuichá y rodeadas por los poblados barrios Hultgren, Tuichá, Sisten Vick, Caballerizas y Copisa. “No quisimos vender, es todo monte, quisimos preservar y son tierras y monte en su estado original”, afirmó Delia a PRIMERA EDICIÓN.

El valioso espacio fue declarado de interés municipal por el Concejo Deliberante, en mayo de este año. El proyecto se inició hace cuatro años y aspira a ser reconocido como Reserva Natural, para acceder a herramientas de seguridad y preservación, con oportunidades de ser lugar de visita de delegaciones escolares, universitarias y particulares, con fines educativos, investigación, entre otros. Además de lo que representa como pulmón para la gran urbe de la Zona Centro.

La biodiversidad es muy alta, la lista de especies es muy larga, la mayor parte está a orillas del Tuichá (arroyo). Se encuentran chichita, ñandipá, María preta, guatambú, loro blanco, guayubira, cedro, timbó, pitanga, cocú, lapacho rosado, caroba, lapacho amarillo, incienso, laurel negro, alecrín, pindó, laurel, canela de venado. Además de las herbáceas, helechos, cañas, enredaderas y lianas, epífitas, etcétera”, comentó la bióloga Viviana Tartarini, asesora y parte sustancial del proyecto.

 

Fauna y flora de la zona

“Se registraron casi 100 especies de aves aunque se podría estimar que de acuerdo a la estación u otros factores podrían alcanzar las 200, dada la totalidad de especies observadas y registradas en las cercanías. Con respecto a los mamíferos, se observaron huellas de zorrito y fecas (heces) de gato montés, no hubo observación directa de los individuos, sólo evidencia indirecta. Lo único que se observa a menudo son ardillas. El escaso número de mamíferos medianos registrados, se debe a la ubicación de la reserva,el hecho de estar rodeada de zonas urbanas es una amenaza para estos animales por la caza y por el mismo motivo no se pueden introducir en el predio nuevos individuos”, explicó.

Fue declarada de interés municipal por el Concejo Deliberante en el pasado mes de mayo. Actualmente se está elaborando un informe técnico para un subsidio aprobado. “Es un primer subsidio, son fondos gestionados a través de la Ley de Bosques que viene de la Nación. Una parte destinada para mejoras, ingreso, cabañas de recepción, cartelería, son muchas las tareas que se deben hacer, tenemos muchos sueños posibles”, señaló Tartarini.

 

“Para mejorar nuestra calidad de vida”

La intrusión, contaminación, tala de árboles, son los riesgos y luchas constantes que enfrentan. Conseguir la declaración de reserva natural no sólo permitirá proteger el área, sino también avanzar en otros proyectos.

“Está conectado con la parte de Monte Aventura, (parque recreativo) por eso quería desarrollar un mini ordenamiento territorial, para que quede una especie de franja natural”, confesó la profesional.

“Este espacio significa vida, esperanza, legado positivo para nuestros hijos. Es un espacio para mejorar nuestra calidad de vida. Tener un ambiente sano nos permitirá vivir bien, por eso luchar por este proyecto nos moviliza y nos compromete”, afirmó Viviana Tartarini.

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Primera Edición


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