El Huracán Harvey que afecta en estos días al estado de Texas nos mostró claramente que estos fenómenos requieren superficies planas para desarrollar su máxima intensidad. Bastó que Harvey dejase el océano y tocara la costa -que no tenía montañas ni sierras, simplemente vegetación achaparrada- para que el huracán pasase de una intensidad F4 (vientos de 235 km/h) a F1 (135 km/h) y es que estos fenómenos (huracanes y tornados) se comportan como lo hacían los trompos que de niños usábamos para jugar. Trate usted de hacer rotar un trompo sobre una alfombra arrugada y comprenderá que las regiones como Misiones, cubiertas de montes y sierras, son improbables para el desarrollo de tornados. Claro está que la naturaleza tiene excepciones para todas las reglas, y en este caso son los tornados saltarines (jumpers) que suelen ser tornados que no terminan de formarse y tocan tierra en lomadas o tierras altas y vuelven a elevarse inmediatamente. De estar con la creencia generalizada, que lo sucedido en San Pedro fue un tornado, y no un viento descendente, mucho más habitual en zonas altas, tiene que haber sido un jumper. Ahora bien, un jumper con vientos de 400 km/h como afirman en la Dirección de Alerta Temprana nunca se ha visto, y sus daños equivaldrían a tierra arrasada (EF5), esto es, arrancaría las viviendas de material de cuajo con sus cimientos.
Pero lo más lamentable es plantear situaciones exageradas en momento que un huracán amenazaba con arrasar Texas y la tormenta de Santa Rosa estaba por llegar a nuestras tierras. Desde el miércoles hasta el sábado debí atender a gente en ascuas, simplemente porque no disponía elementos para diferenciar Santa Rosa de San Pedro y del huracán Harvey.

Formación universitaria
El ingeniero Carlos Cavoti, padre de la meteorología satelital, jefe del proyecto Tiros-1 de la Nasa, que puso en órbita el primer satélite meteorológico, y fue repatriado en 1966 por la UBA para crear la carrera de Ciencias de la Atmósfera, solía decir a sus alumnos y ayudantes (entre los que me encontraba): “No debemos pronosticar para acertar, sino para proteger”. Años más tarde, a la vista de las exageraciones de algunos pronosticadores improvisados  buscando notoriedad, agregó: “No se puede proteger asustando, una población atemorizada tiene reacciones imprevisibles”. Personalmente le recordaría a nuestros dirigentes políticos una frase de Borges: “Uno no es más confiable por lo que cree saber sino por lo que ha aprendido”

Tropicalización del clima
Como consecuencia del cambio climático, el tiempo tiende a los extremos y las tormentas ya no se guían por el almanaque. A medida que el calentamiento global se agrava, la alta presión tropical avanza sobre regiones subtropicales frenando las incursiones polares, que terminan su recorrido en Misiones. En la semana que pasó, la dorsal de alta presión tropical se instaló sobre el Norte misionero, actuando como frente de bloqueo, dividiendo el clima provincial en dos, quedando zonas Sur y Centro dentro de la zona subtropical recorrida todavía por frentes polares que se frenaron antes de llegar a Iguazú. Como consecuencia, las tormentas de Santa Rosa fueron perdiendo intensidad conforme el frente se aproximaba al final de su recorrido, perdiendo las depresiones graniceras, que afectaron a la región bonaerense y del Sur del Litoral, que se desplazaron hacia el Atlántico, dejando al frente sin soporte de altura en su recorrido por Misiones. La energía geopotencial continuó elevada, gracias a una depresión a media altura que se sumó en Corrientes proveniente del Pacífico, y así tuvimos ayer fuertes tormentas eléctricas, con pocos fenómenos asociados. También las lluvias fueron disminuyendo al transitar la provincia de Sur a Norte.

Semana de altas temperaturas
Terminado su periplo por Misiones, el frente tormentoso emprenderá un rápido regreso al Río de la Plata, impulsado por vientos del Norte que generarán episodios de abundante nubosidad alternando con días a pleno sol. Con brisas moderadas del Norte hoy y regulares mañana, las máximas no encontrarán límites, alcanzando 34 y 35º. El miércoles, el paso de una depresión hacia el Atlántico hará rotar el viento al Sur, provocando inmediato descenso de las temperaturas máximas en zonas Sur y Centro con 23 y 26º. La zona Norte, ya incorporada a la región tropical, permanecerá 32º de máxima. La nubosidad aumentará el miércoles en toda la provincia. Las mínimas casi no tendrán cambios, manteniéndose templadas entre 18 y 22º. El jueves, ya con sol y todavía con vientos del SE, tendrá una mañana bastante fresca con 12 y 14º, a excepción -sí, adivinó- del Norte, que seguirá con 17º. A la tarde, el viento rotará al Este y el calor intenso volverá con 32 a 34º. No habrá lluvias en toda la semana, incluido el fin de semana, que volverá a estar ventoso del Norte presagiando lluvias y descenso térmico desde el lunes 4 de septiembre.

Por Alfredo Yaquinandi

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Territoriodigital


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