El Gobierno de la Ciudad de Oberá, en conjunto con la Policía de Misiones y el Juzgado de Faltas, continúa reforzando los operativos de control y secuestro de motocicletas que circulan con escapes antirreglamentarios, los cuales superan ampliamente los niveles de decibeles permitidos y generan contaminación sonora en distintos sectores de la ciudad.
En el marco de estos trabajos, autoridades municipales y de la fuerza de seguridad realizaron una nueva compactación y destrucción de aproximadamente 100 escapes modificados secuestrados durante operativos realizados en lo que va del año 2026.
Desde el Ejecutivo municipal remarcaron que se mantendrá una política de “tolerancia cero” frente a este tipo de infracciones. “No comprendemos el sentido de utilizar escapes que lo único que hacen es perjudicar a toda la sociedad. Vamos a ser implacables y sin contemplaciones en estas cuestiones”, señalaron.
Asimismo, destacaron que esta es la primera compactación realizada en 2026 y recordaron que habitualmente se efectúan una o dos por año. “Si tenemos que realizar veinte compactaciones más, las vamos a hacer, porque es inaceptable que haya personas circulando con estos escapes que generan molestias permanentes a los vecinos”, expresaron.
Los controles se concentran especialmente durante horarios nocturnos y en las principales avenidas de la ciudad, donde vecinos denuncian reiteradamente la circulación de motocicletas con escapes modificados. Los operativos son coordinados entre inspectores municipales, efectivos policiales, comisarías y comandos operativos.
Además, las autoridades solicitaron el acompañamiento de la comunidad para denunciar este tipo de situaciones. Muchos vecinos ya colaboran aportando cámaras de seguridad, fotografías e incluso datos sobre los domicilios donde se encuentran estas motocicletas.
En este sentido, también se informó que existe un trabajo articulado con el Juzgado de Faltas, que permitirá avanzar con allanamientos y secuestros de elementos ilegales cuando existan pruebas suficientes.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado especial a las familias y padres de adolescentes, teniendo en cuenta que gran parte de quienes conducen estas motocicletas son jóvenes. “Pedimos a los padres que se involucren, que observen en qué condiciones están las motos de sus hijos, los horarios en los que circulan y cómo utilizan estos vehículos”, concluyeron.