En una jornada cargada de sensibilidad, Melchor, Gaspar y Baltasar visitaron a los pacientes internados, entregando juguetes donados por instituciones locales. Además, se dieron a conocer los vecinos beneficiados con los premios del sorteo benéfico.
Como ya es una sana costumbre en la Capital del Monte, la solidaridad volvió a ser protagonista en los pasillos del Hospital Nivel III. La Cooperadora del SAMIC de Oberá organizó una emotiva celebración de Reyes Magos que combinó la tradicional recorrida por las salas de internación con el cierre de su campaña de recaudación de fondos.
En un clima distendido y de mucha alegría, los tres Reyes Magos —caracterizados para la ocasión— recorrieron el sector de pediatría y otras áreas del nosocomio. El objetivo fue claro: cambiar por un rato la rutina hospitalaria y llevar un presente a los niños y adultos que se encuentran transitando problemas de salud. Entre fotos y sonrisas, tanto pacientes como el personal de salud compartieron un momento diferente, donde la magia de la fecha se hizo sentir.
Los ganadores del sorteo
En el marco de las actividades, la Cooperadora dio a conocer la nómina oficial de los ganadores del bono colaboración, una herramienta fundamental para sostener la ayuda constante que brindan al hospital.
El premio mayor, consistente en 30 mil pesos en efectivo, fue para Ángela Galeano con el número 528.
El listado completo de los vecinos afortunados es el siguiente:
Patinetas: Diego Núñez (N° 52) y Ojeada Gabriel (N° 414).
Juegos de mesa: Mónica Ocampo (N° 801) y Susana Bueno (N° 262).
Kit de golosinas: Luciano Luna (N° 130).
Kit Megalimp: Joel (N° 88).
Canasta Navideña: N° 458.
Combos «San Telmo» (Almacén de comidas): Acosta Valeria, Abel Waler y Mónica Vallejos.
Trabajo en equipo
Desde la organización destacaron que el éxito de la jornada fue producto del esfuerzo mancomunado de varias partes de la sociedad obereña. Se hizo un agradecimiento especial a la Asociación Civil Oberá Hockey, quienes colaboraron activamente con la donación de juguetes que fueron repartidos durante la visita.
Asimismo, se reconoció la labor de los enfermeros y del personal del sector de pediatría, quienes no solo cuidan la salud de los chicos día a día, sino que también ayudaron en la logística para que los Reyes pudieran llegar a cada cama.
Una vez más, la comunidad de Oberá demostró que, a pesar de las dificultades, el compromiso con el hospital público y la empatía con el prójimo siguen intactos.