La Comisión conjunta de Economía y Economías Regionales de la Cámara de Diputados, presididas por Julia Strada y Luis Basterra respectivamente, convocó a una reunión informativa en la que productores, trabajadores y especialistas del sector yerbatero expusieron la profunda crisis que atraviesa la actividad.La jornada puso en evidencia que el sector yerbatero es un caso testigo del modelo de desregulación y abandono del gobierno nacional.
La presidenta de la Comisión de Economía Julia Strada señaló al finalizar la misma la necesidad de que desde la política no se queden únicamente con los marcos teóricos, sino que se apunte a resolver problemas concretos: «La realidad que hoy trajeron requiere nuestra intervención urgente. Tendremos distintas miradas, pero requiere nuestra intervención urgente. Por eso, esta comisión convocó hoy a los diputados de todos los partidos, a los tareferos, a los productores, a otros diputados de provincias, a que pudieran contar la realidad».
Luego añadió: «Tres años esa idea y esas leyes tienen resultados concretos, tienen personas, productores, tareferos, que vienen a relatar los impactos en la vida cotidiana de esas ideas que se tradujeron en decretos y en leyes. Y me parece que nuestra responsabilidad política, como diputados y diputadas, es trabajar sobre la realidad, ya no solo sobre los marcos teóricos, sino sobre la realidad».
Por último, reafirmó el pedido para que desde el oficialismo habiliten el debate: «Fíjense que no les pido que firmen dictamen conmigo, tampoco les pido que firmen nuestros proyectos, les pido que abran el debate. Esta casa de la democracia es para eso».
El presidente de la comisión de Economías regionales, Luis Basterra celebró la reunión: «Destacamos la participación de cada uno de los presentes en esta comisión. Seguramente encontremos puntos de coincidencia y puntos en donde debatiremos. Nosotros estamos convencidos que hay otra forma de llegar y de generar posicionamiento de un producto como la yerba que es con con inclusión y desarrollo y no exclusión como viene pasando. Los esfuerzos tienen que estar hechos de manera conjunta».
El también diputado Oscar Herrera Ahuad dijo: «El artículo 42 de la Constitución Nacional dice que las autoridades deben proveer a la defensa de la competencia contra toda forma de distorsión de mercado y al control del monopolio naturales y legales. El mandato constitucional es la base legal para prevenir los abusos de posición dominante en la economía».
La reunión se desarrolló en un escenario de crisis estructural para el sector: precio del kilo de hoja verde por debajo del costo de producción, imposibilidad de fijar precios de referencia tras el desmantelamiento del INYM, concentración del mercado, recorte del programa IDER como único financiamiento disponible para pequeños productores y cooperativas, y un éxodo laboral creciente hacia Brasil.
En su intervención, Ángel Ozeñuk, productor yerbatero y referente de los productores autoconvocados de la zona norte de Misiones (San Vicente, Misiones) remarcó: «Por el 2023, un productor necesitaba para compra 1 litro de gasoil 2kg de hoja verde, hoy en la actualidad el productor necesita 11 kg y medio para 1 litro de gasoil: le pido a las industrias que me digan cómo quieren que sobreviva un productor en la chacra, como quieren que sobreviva la familia yerbatera».
Por su parte, Ana Cubilla, secretaria General del Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR) de Misiones denunció que: «A partir del minuto 0 de este DNU, nos desregularon nuestras vidas».
Además, Luis Andruczyszyn, productor yerbatero hizo un poco de historia: «Cumplí 60 años, de los cuales 30 en la lucha. Estuve tranquilo del 2001 al 2023 y hoy salimos devuelta con montón de gente. Estamos devuelta en la cámara de Diputados luchando por lo nuestro».
El caso del sector yerbatero constituye un caso testigo de lo que sucede con la desregulación llevada a cabo por Javier Milei. El DNU 70/2023 llevó a la eliminación de la fijación del precio de la yerba colocando a los productores en una situación de profunda vulnerabilidad. Hoy los productores yerbateros cobran $220 por kg de hoja verde, un valor que representa apenas el 13,1% del precio de góndola, el peor registro desde 2019. La situación es tal que, según el propio INYM, el costo de producir un kilogramo de hoja verde asciende a $424 —sin contemplar impuestos ni rentabilidad—, lo que implica una pérdida mínima de $204 por cada kilogramo cosechado, equivalente al 92,7% de lo que efectivamente recibe el productor. Y esto se agrava por la forma en que cobran: apenas el 50% al momento de entrega, y el resto en cuotas a 30, 60, 90 y hasta 120 días, en un contexto de creciente aumento de cheques rechazados.
La brecha entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor final nunca fue tan grande: en términos reales, al productor le pagan un 66,6% menos por kg de hoja verde que lo que correspondería si el precio hubiera seguido la inflación desde diciembre de 2023. Sin previsibilidad de precios y sin garantías mínimas para cubrir costos, miles de productores y trabajadores rurales de Misiones están optando por el éxodo laboral hacia Brasil.
Manfredo Seifert, productor yerbatero y vicepresidente de la Federación de Cooperativas (Montecarlo) remarcó: «Haber desregulado la actividad con semejante fallas de mercado ha demostrado que no genera competencia, genera transferencia de ingresos del productor al secadero y del secadero al molino. La desregulación no generó un mercado más competitivo sino uno más salvaje y más concentrado».
A su turno, Susana Cuadra, productora yerbatera en Colonia Itatí denunció: «Mis hijas están en la universidad y hoy la mamá muchas veces no le puede dar $20.000. Les tengo que decir esperen, a ver de dónde salen esos $20.000. Es muy injusto, muy triste.»
Cristian Castro, diputado provincial de Misiones por el Partido Agrario y Social (PAyS) denunció la concentración del sector: «El 80% de los productores de yerba mate tienen menos de 30 has. Estamos hablando de minifundios y es lo que caracteriza a la provincia de Misiones. Del otro lado vemos el otro eslabón de la cadena yerbatera que son los que demandan la hoja verde y podemos ver la concentración: las 2 primeras tienen el 40% del mercado y las 10 primeras concentran el 80% del mercado».
A todo esto, se suma el recorte de $1.705 millones al Programa IDER, el único instrumento de financiamiento público al que podían acceder los pequeños productores y cooperativas para modernizar maquinaria e infraestructura, eliminado en el momento de mayor fragilidad del sector.
A la hora de los números. Javier Gortari, economista y ex Rector de la Universidad Nacional de Misiones (UNAM) se preguntó: «¿Qué paso en estos años de desregulación a partir del decreto 70/23? El mercado de yerba mate produce una riqueza de USD 1.000 millones e históricamente el sector primario obtenía el 10% del precio en góndola lo cual lo llevaba a participar en un 30% en la riqueza total. Hoy le pagan la mitad, osea que ha perdido USD 150 millones. Esos USD 150 millones lo ha perdido el sector primario y la provincia».
Hugo Marcelo Humeniuk, productor yerbatero e intendente de Concepción de la Sierra, Misiones hizo foco en la importancia del INYM: «En estos 20 años del INYM se mejoraron las condiciones del trabajo de toda la cadena. Se ha erradicado el trabajo infantil gracias a un Instituto y con el convenio de corresponsabilidad gremial. Ahora estoy viendo que se está volviendo a precarizar el trabajo».
Jorge Skripczuk, productor yerbatero y presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, reveló el desastre que causó el DNU: «En diciembre de 2023 el presidente Milei anunció mediante el DNU 70/2023 la desregulación del mercado yerbatero. Esto freno 2 décadas de crecimiento y desarrollo de más de 13.000 productores y 15.000 cosecheros. La gran mayoría de la provincia de Misiones».
Al hacer uso de la palabra Edgar Gustavo Hein, presidente de la Federación de Economías Agrícolas de Misiones reportó: «Hoy estamos en una situación de abandono. Vemos que hay un porcentaje importantísimo de productores que están siendo expulsados del sistema, están abandonando sus producciones por una cuestión muy simple: la rentabilidad no le alcanza ni siquiera para limpiar sus yerbales».
El objetivo del encuentro fue poner en debate, con datos concretos y voces de primera mano, las consecuencias que tuvo la política de desregulación del gobierno nacional sobre la producción yerbatera, las economías regionales del NEA y las familias de cada provincia afectada.