El sospechoso, conocido como “Bebi”, fue identificado por investigadores policiales gracias a una particularidad física: mide cerca de 1,90 metros y sobresalía notablemente junto a su cómplice en las imágenes de seguridad. El análisis de cámaras particulares y del CIO 911 permitió reconocerlo y posteriormente detenerlo.
La investigación comenzó tras la denuncia de un hombre de 30 años, quien constató que habían violentado la puerta de acceso a su vivienda y sustraído un televisor, un iPhone 16 Pro Max, prendas de vestir, ropa de cama, toallas y un cilindro de gas, entre otros elementos.
A partir de las primeras averiguaciones, los investigadores realizaron un relevamiento de cámaras de seguridad de viviendas cercanas. Con la colaboración de Cibercrimen de la Unidad Regional II, analizaron las grabaciones y detectaron a dos sospechosos, entre quienes existía una marcada diferencia de estatura.
Esta particularidad permitió orientar la búsqueda y ampliar el seguimiento mediante las cámaras del CIO 911, donde los investigadores lograron obtener nuevas imágenes, cotejar los rostros y establecer la identidad de uno de los implicados.
Se trataba de Federico R., alias “Bebi”, conocido en el ámbito local por su vinculación con el básquetbol y su altura cercana a 1,90 metros, una característica que terminó siendo clave para reconocerlo en las filmaciones.
Con los datos reunidos, cerca del mediodía de este jueves 22 de octubre, los policías desplegaron tareas de vigilancia y lograron detenerlo en inmediaciones de las calles Maipú y Brasil de Oberá.
Durante el procedimiento recuperaron elementos vinculados al robo y secuestraron una campera que habría sido utilizada durante el hecho.
Finalmente, el detenido quedó alojado a disposición de la Justicia, mientras continúan las investigaciones para localizar al segundo sospechoso, identificado como Miguel R., y recuperar los demás elementos sustraídos.