No fue una función de cine cualquiera. El Cine Teatro Oberá Espacio INCAA organizó cuatro noches especiales para la proyección de El Diablo Viste a la Moda 2, la esperada secuela que vuelve a poner a Miranda Priestly en el centro de la escena. Y la respuesta del público fue contundente: las cuatro funciones se hicieron a sala llena.
La convocatoria tuvo su condimento propio. Los organizadores invitaron al público a venir lookeado para la ocasión: stilettos, outfits elegantes, actitud fashionista y toda la energía que el universo de la película inspira. La idea era que la noche fuera más que ir a ver una peli, y funcionó. Los concurrentes se prendieron de la propuesta y llegaron vestidos a tono, convirtiendo la previa en un evento en sí mismo.
Adentro del cine, la Dirección de Turismo, Recreación y Cultura de Oberá armó una puesta en escena especial: un espejo donde el público se sacó selfies, un perchero con ropa glam al estilo de la película y una ambientación que completó la experiencia antes de que se apagaran las luces.
El momento de la noche
Hubo un instante que hizo vibrar a la sala entera. Cuando en la pantalla apareció Valentina Ferrari D’Agostini, modelo obereña de alta costura radicada en Europa que participó del rodaje de la película, el Cine Teatro Oberá explotó. Pero Valen no se quedó solo en los créditos: se sumó a toda la movida y grabó desde Europa un video promocional invitando a la población obereña a ir a verla al cine. Verla ahí, en una producción internacional de ese nivel y encima apostando por su ciudad, fue uno de esos momentos que Oberá no olvida fácil.
La movida glam de la previa fue obra de la Dirección de Turismo, Recreación y Cultura de Oberá, que se encargó de la puesta en escena y la organización de toda la experiencia alrededor de la proyección. Una muestra más de que en Oberá ir al cine puede ser algo bastante más que comprar una entrada.