Personal del área de laboratorio del Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí comenzó las tareas de conservación de la primera bandera Argentina que flameó en el actual municipio de Oberá. Se estima que para completar la tarea se necesitarán, como mínimo, seis meses.
El objetivo es estabilizar la enseña patria con el máximo respeto por la pieza original.
En el área de la reserva del Museo Juan Yaparí de Posadas, se acondicionó un espacio para trabajar en la conservación de la primera bandera argentina que flameó en el actual municipio de Oberá. La pieza había llegado en un marco metálico de grandes dimensiones, con una base en madera y cubierta con un vidrio. El transporte hasta la capital de la provincia estuvo a cargo de la directora de Turismo y Cultura de Oberá, Cristina Stevenson.
La primera tarea fue desmontar el elemento expo gráfico, compuesto por un marco de metal y vidrio de cubierta, para retirar el soporte de madera al que está sujeta la bandera. Antes de ubicarlo en el área de trabajo se estabilizó el soporte de madera para evitar roturas. Luego se lo trasladó al banco de trabajo. La especialista en restauración y museóloga, Estela Garma, explicó que el paso siguiente será realizar un relevamiento exhaustivo de la bandera. Esto incluye toma de imágenes sectorizadas y documentación de cada uno de los deterioros que se encuentre en la pieza. El informe incluirá en qué estado general se encuentra, dónde está rota, dónde está suelta, cuantas grampas tiene y dónde tiene faltantes, entre otros.
La documentación inicial permitirá desarrollar una estrategia de intervención de la pieza y su enunciación en el registro. Esto implica determinar cómo se intervendrá cada sector, si se va a coser, con qué material, qué tipo de adhesivo se utilizará en los sectores más debilitados del tejido original, cómo se montará la enseña patria en una nueva tela de soporte y otros detalles. Garma aseguró que la tarea a realizar es muy importante, “nosotros trabajamos siempre con el respeto máximo al original. No va a quedar a nuevo, vamos a realizar una conservación, que es estabilizar la pieza, sacar todo elemento que le genera deterioro, suciedad, tachuelas oxidadas, insectos y unir todo lo que esté suelto”.
Patrimonio, historia y comunidad
La subsecretaria de Coordinación de Fomento, Regiones Culturales y Museos, Laura Lagable, señaló que el inicio de las tareas de conservación de la bandera cumple con uno de los objetivos principales del Laboratorio de Conservación y Restauración del Museo Yaparí. “Esta enseña patria tiene un valor patrimonial, histórico, cultural y educativo, tanto para la ciudad de Oberá como para la provincia de Misiones y es un orgullo para el museo realizar esta tarea con recursos humanos propios”, aseguró la subsecretaria.
Cuanto más original es una pieza, más valor histórico y patrimonial tiene. Bajo esa premisa, los diferentes enfoques de intervención de las piezas que están bajo el cuidado del Museo, o que otros sectores públicos o privados acercan, quedan documentados y pasan a formar parte de una extensa base de datos en la Reserva. El archivo sistematizado y curado por especialistas incrementa el valor patrimonial del acervo cultural de todos los misioneros.
Sobre la historia de la bandera
“Esta bandera argentina fue adquirida por Juan (John) Oscar Wickström, en la ciudad de Posadas en el año 1925, cuando se trasladó desde la República del Paraguay para radicarse en la Colonia Yerbal Viejo. Fue enarbolada en su domicilio en oportunidad de las festividades patrias, como así también en el acto fundacional de Oberá en el lugar donde actualmente se encuentra la plaza San Martín, el 9 de julio de 1928”, señala el documento que acompaña la enseña patria. Allí también se indica que fue enarbolada en festividades nacionales y en la residencia de la familia Wickstrom, sobre calle Buenos Aires. “Se destaca que la bandera se ha conservado para la posteridad merced a Lloyd Oscar Ramón Wickström, quién advirtiendo su valor histórico, la resguardó en una vitrina de gran tamaño, en la que aún hoy se conserva”, finaliza el texto.