La Diócesis de Oberá realizará este fin de semana distintas actividades por la apertura del espacio destinado al acompañamiento y recuperación de personas con consumos problemáticos. Habrá un encuentro con los fundadores y una jornada comunitaria en Picada Vieja.
La Diócesis de Oberá prepara la inauguración oficial de la Fazenda da Esperança María Auxiliadora, un espacio destinado al acompañamiento y recuperación de personas con consumos problemáticos, que funcionará en el predio de la ex Escuela N° 173, en la zona de Picada Vieja, Paraje Fontana.
Las actividades comenzarán el sábado 23 de mayo, a las 16, con un encuentro en la Casa del Bicentenario de Oberá, donde participarán los fundadores de Fazenda da Esperança: Fray Hans, Nelson, Iraci y Lucilene. La propuesta estará abierta a la comunidad y permitirá conocer de cerca el trabajo que desarrolla la organización.
La inauguración será el domingo 24 de mayo. La recepción de autoridades está prevista para las 10.30, mientras que a las 11 se celebrará la misa y el acto inaugural, presididos por el obispo Damián Bitar y Fray Hans Stappel. Luego, a las 13, habrá un almuerzo comunitario; a las 14.30, música y testimonios; y a las 16 se realizará la consagración de la Fazenda a María Auxiliadora.
Según la información difundida, habrá transporte para quienes deseen participar de la jornada. El colectivo saldrá a las 9.30 desde la Catedral de Oberá y regresará aproximadamente a las 16. Se solicita llevar silleta, equipo de mate y almuerzo a la canasta. El costo del pasaje de ida y vuelta será de $5.000, con inscripción previa en la Secretaría Parroquial y pago al momento de viajar.
La llegada de Fazenda da Esperança a Oberá se concreta a partir de un convenio entre el Gobierno provincial y el Obispado local, mediante el cual el inmueble fue cedido en comodato para el desarrollo del proyecto. La institución trabaja con un modelo basado en la vida comunitaria, el trabajo y la espiritualidad, y cuenta con presencia en distintos países.
En una primera etapa, el espacio tendrá capacidad para albergar a unas 30 personas. Desde la comunidad católica remarcan que la propuesta busca sumar una herramienta concreta de contención, acompañamiento y reconstrucción de proyectos de vida para personas atravesadas por situaciones de consumo problemático.