El siniestro se desató este miércoles cerca de las 14 horas en un establecimiento de la calle Bahía San Borombón. Pese a la magnitud de las llamas, que consumieron camionetas y maquinaria, el rápido accionar conjunto de Bomberos Voluntarios y de la Policía evitó que el fuego se propagara a las viviendas linderas. No hubo heridos.
La tranquilidad de la siesta de este miércoles en Oberá se vio abruptamente interrumpida por las sirenas y una densa columna de humo que provenía de la zona de la calle Bahía San Borombón al 1650. Allí, por causas que se tratan de establecer pero que apuntan a un accidente doméstico, un taller mecánico fue escenario de un voraz incendio que dejó importantes daños materiales.
El alerta ingresó al sistema de emergencias apenas unos minutos antes de las 14:00. Al lugar acudieron de inmediato una dotación de la División Bomberos de la UR II y el móvil 07 de los Bomberos Voluntarios de Oberá. Al arribar, los efectivos se encontraron con un panorama complejo: el fuego había ganado fuerza alimentado por el material combustible propio del taller, afectando a varios vehículos que se encontraban en reparación.
Según pudo reconstruir este medio en base a fuentes policiales y el reporte de los voluntarios, el foco ígneo se habría originado de manera accidental. Las primeras pericias indican que una chispa, desprendida de un brasero que se estaba utilizando para cocinar alimento para los perros del lugar, entró en contacto con elementos inflamables, desatando el desastre en cuestión de segundos.
La intensidad de las llamas obligó a solicitar refuerzos. Al trabajo de las primeras dotaciones se sumaron unidades de ataque rápido, efectivos policiales para asegurar el perímetro y un camión cisterna de la Municipalidad de Oberá, vital para el abastecimiento de agua.
El propietario del lugar, un hombre de 59 años, observó con impotencia cómo el fuego afectaba a dos camionetas, un camión, una cámara de frío y diversa maquinaria almacenada en el sector posterior del predio. Sin embargo, la fortuna quiso que no se registraran personas lesionadas ni intoxicadas.
Desde el cuartel de Bomberos Voluntarios destacaron que, gracias al ataque agresivo contra el fuego, se logró contener el siniestro dentro de los límites del taller, evitando que las llamas saltaran a las viviendas vecinas, lo que podría haber derivado en una tragedia mayor.
Pasadas las 15 horas, y tras sofocar los últimos focos, el personal se abocó a las tareas de «escombramiento» y enfriamiento de la estructura para descartar cualquier riesgo de reinicio.