El objetivo era el de mantener las dos bancas en el senado y lograr tres bancas en la legislatura nacional, en tanto que el ahora roto Juntos por el Cambio, pese al mal resultado electoral, logró por la minoría una banca en el senado y una en diputados nacionales de dos dirigentes del PRO; quedando el radicalismo sin representación parlamentaria a nivel nacional. Y también una dura derrota del PAyS de Héctor «Cacho» Bárbaro, que deja abierto un gran interrogante con vistas al futuro. Volvió a ganar La Libertad Avanza en varios municipios grandes y pequeños, cuestión que sigue sorprendiendo. Pero ahora también se volvió casta política al acordar con Mauricio Macri y Patricia Bullrich el apoyo a su plataforma de gobierno.
Ingresaron como senadores por Innovación Federal Carlos Arce y Sonia Rojas Decut; quien dejará su banca como diputada provincial a la obereña Astrid Baetke. En la categoría de diputados nacionales fueron electos Daniel Vancsik, Yamila Ruiz y Pedro Arrúa. En tanto por el ahora roto Juntos por el Cambio ingresó por la minoría el dirigente del PRO Martín Goerling.
El triunfo del oficialismo provincial se sostuvo en base a propuestas y hechos concretos, mientras que el sector de Juntos por el Cambio estuvo direccionado a seguir el discurso nacional que los relegó a un lejano segundo lugar. El PAyS de Héctor «Cacho» Bárbaro buscó obtener votos basado en críticas a los candidatos de Innovación Federal, logrando un magro resultado electoral, lo que deja al descubierto que solamente con el discurso opositor no se convence al electorado misionero.
Lo que debería ser materia de reflexión y análisis, tanto para el oficialismo como para opositores, es la alta adhesión que tuvo en las PASO y las elecciones del domingo pasado el candidato de la Libertad Avanza, que sin tener candidatos propios a nivel provincial fue el que más votos logró a nivel provincial; dejando evidenciado la influencia que tienen sobre el electorado las redes sociales fundamentalmente, y los medios de comunicación, sobre las cuales se construyó a nivel país la candidatura de Javier Milei, que en Misiones no solo logró imponerse en las grandes ciudades sino que también en localidades pequeñas y de poca cantidad de electores en las que en general predomina el dominio territorial de los intendentes. Si bien en varios municipios el oficialismo misionero logró recuperar votos y en otros lograron imponer la candidatura presidencial de Sergio Massa, a la que adhiere Innovación Federal, no fue suficiente.
Ahora el escenario electoral a nivel nacional tiene cambios con la ruptura de la oposición, que lo tiene por un lado a un Sergio Massa fortalecido, dado que del tercer lugar logró ser el candidato más votado, sacando una diferencia de casi 7 puntos, consolidando su candidatura presidencial con vistas a la segunda vuelta que tendrá lugar el próximo 19 de noviembre. Mientras que el candidato libertario Javier Milei luego de recibir el apoyo de Patricia Bullrich y de Mauricio Macri, quienes en principio deberán explicar esa alianza electoral que generó confusión en el electorado que votó a diferentes propuestas electorales y que hoy están juntos dejando desorientados a los electores.
El Frente Renovador logró su objetivo de mantener los dos senadores y en aumentar la cantidad de legisladores nacionales, y ahora le queda el desafío de lograr que Massa logre consagrarse presidente y, si no lo logran, no será una derrota propia, sino que del candidato presidencial. Más allá que le sobren motivos para que Massa logre consagrarse presidente y que desde la provincia se aporten votos para ese triunfo.
¿Se juntaron el hambre con las ganas de comer?
Lo diferente, lo nuevo y lo de ir en contra de la casta política fue una historieta que le vendió Milei a los electores, es decir que les mintió, los engañó e incluso traicionó. Al igual que Patricia Bullrich que no solo le engañó y mintió a su electorado, sino que también terminó siendo la marioneta de Mauricio Macri, que durante la campaña indirectamente apostó por Milei, con quien acordaron el reparto de cargos para dirigentes del PRO, cuestión que quedó más que en claro.
El acuerdo entre Milei y Bullrich aparece como un acuerdo espurio justificando que tiene como objetivo terminar con el kirchnerismo, slogan de campaña que la mantienen como principal propuesta y que fuera utilizada por la ex candidata presidencial de Juntos por el Cambio.
Durante la campaña se acusaron mutuamente de cuestiones muy fuertes y de descalificaciones de todo calibre con propuestas muy cuestionables y poco realistas proclamadas por Milei, y que fueron fuertemente cuestionadas por Bullrich. Y a las 48 horas de las elecciones terminan en un acuerdo político a escondidas y a espaldas de sus dirigentes, desatando una tormenta de críticas y rechazos.
Más allá que nieguen que existió un acuerdo por los cargos en medio de una cena que se realizó en la residencia del ex presidente Mauricio Macri con Javier Milei y Patricia Bullrich. Es más que obvio que hubo rosca política, como se califica este tipo de encuentros. No solo se fracturó Juntos por Cambio, sino que también hubo desplantes y críticas desde el sector libertario, entendiendo que pregonaron que eran lo nuevo y que combatían contra la casta política y sin embargo terminaron siendo parte de lo que criticaban. También se expresaron en duros términos por el acuerdo sectores del radicalismo y del mismo PRO, que se desayunaron con el acuerdo político entre Milei y la presidenta del PRO Patricia Bullrich, quien se apropió de los votos obtenidos en su candidatura a presidenta por JxC y habló en principio en nombre del espacio político, y luego salieron a aclarar que fue una decisión personal y no en representación del referido espacio.
Este acuerdo entre Milei y Bullrich fue patrocinado por el ex presidente Mauricio Macri, que genera adhesiones justificadas por el odio a los kirchneristas, pero también rechazo y desconcierto en el electorado, que voto a diferentes alternativas presidenciales, que se sienten defraudados y desorientados. Como lo señalaron varios dirigentes de JxC que en las últimas elecciones los electores le pusieron en el rol de opositores y no de oficialistas.
Esta situación de ruptura de la oposición lleva a que algunos analistas crean que beneficiaría a Sergio Massa, quien durante la campaña de las próximas tres semanas solamente tendrá que profundizar su propuesta electoral, mientras que Milei deberá no solo explicar su acuerdo con la casta política a la que denigró, sino que también cambiar su discurso y promesas de campaña.