La conducción del oficialismo provincial adelantó que su rol no será de oposición sino de acompañamiento al gobierno nacional, salvaguardando los intereses de los misioneros, con ello sale del terreno conflictivo señalando que apoyarán, como siempre lo han hecho, otorgando a los gobiernos nacionales las leyes que necesiten para desarrollar su programa de gobierno. Abriendo con ello una instancia de diálogo y de negociación sosteniendo que gobernabilidad con gobernabilidad se paga, y marcando la autonomía política denominada misionerista. Con el entendible argumento de respetar la voluntad del pueblo que votó mayoritariamente un programa del gobierno nacional diferente.
Si bien la idea propuesta por el conductor del Frente Renovador, Ing. Carlos Rovira, es la de afianzar el espacio con vistas al presente, es también y trascendente la de enfocar las acciones del gobierno provincial con vistas a las elecciones legislativas del próximo año, alejándose de las peleas nacionales, para concentrase en el desarrollo de la política provincial y no quedar atrapados en el segmento opositor, y así tratar de quitarle margen y espacio al sector libertario en la provincia de Misiones, marcando presencia y ofreciendo soluciones, al margen de la caída de los recursos nacionales.
Incluso Rovira señaló que «Ir a la Corte Suprema para reclamar  lo recortado por nación no sirve. La política se arregla con más política» sentenció. Cuestión que ya el gobierno provincial recurrió a la Corte reclamando los recortes económicos. Más adelante Rovira señaló que el Estado tiene que ser más eficiente y gastar menos y brindar más servicios y quejarse menos de los recortes nacionales, por lo que recomendó generar ideas económicas como alternativa, y no quedarse en la queja y el lamento.
Más adelante, hablando del plano político, señaló que este es el tiempo de los jóvenes y al que no le gusta se quedará en la historia; para indicar que la NEO renovación no significa la inclusión únicamente de jóvenes sino de otros actores sociales teniendo en cuenta que el espacio renovador está integrado por diferentes sectores políticos, a los que incluyó a los libertarios.
Rovira resaltó el equilibrio fiscal que viene manteniendo la provincia desde hace 20 años atrás y no contrajo deudas, con lo que le da mayor autonomía a las finanzas públicas provinciales, y así poder cumplir con sus compromisos en tiempo y forma, como el pago de los sueldos y el fondo de incentivo docente con recursos provinciales, cuestión que otras provincias lo están logrando con dificultades.
Evidentemente que ese mensaje del líder renovador llegó rápidamente a los oídos de las autoridades nacionales, de que el gobierno provincial propone una instancia de negociación por los recursos económicos, y dispuestos al diálogo y no a  la confrontación; que conociendo la personalidad del presidente Javier Milei, quien ya advirtió que si los gobernadores quieren confrontar desde el estado nacional estaban dispuestos también a confrontar; por ello el camino más propicio sigue siendo el del diálogo y la negociación política.
De alguna manera y con algunas diferencias, algo similar sucedió durante la presidencia de Mauricio Macri, en donde la agenda misionera era tratada entre nación y provincia quitándole espacio a los de Juntos por el Cambio, sacándolos del escenario político y espacios de representación. Con este accionar el diálogo y las negociaciones serán institucionales, relegando a un segundo o tercer plano a los libertarios, ya que Milei necesita de los votos de los legisladores renovadores para lograr la sanción de las leyes que dice necesitar para gobernar; con lo que la Renovación logra sacarse el señalamiento de opositor, y quitándole el argumento al discurso de campaña a los libertarios y sus aliados de Juntos por el Cambio para las próximas elecciones legislativas, y posicionarse electoralmente dentro de un esquema diferente, que advierte que sería con la incorporación de nuevos actores políticos, con la advertencia que a los que no le guste se quedarán en la historia, es decir afuera.

La conveniencia del conflicto social      
No son pocos los observadores que vienen advirtiendo que la conflictividad social es una de las estrategias que el gobierno tiene a su favor, porque robustece y sacia el pensamiento que tiene gran parte de la sociedad. Por ejemplo, mientras algunos se quejan por el protocolo anti piquetes y la represión, otros sectores de la sociedad lo celebran. Lo mismo ocurre con el cierre de algunos organismos del estado y los despidos, porque fue y es lo esperado por ese segmento de electores, y el gobierno en ello está dando respuestas a sus seguidores. Todo ello sin importar el aumento de la desocupación, la recesión, la caída en la actividad económica en general y la inflación que se demora en descender.
No es casual que el vocero presidencial Manuel Adorni tenga el protagonismo diario en sus conferencias, anunciando medidas y dichos polémicos que marcan de alguna manera la agenda mediática, que es una manera de distraer y dar, además, respuestas a los que en un gran porcentaje siguen acompañando las políticas del presidente Javier Milei, cuando muchos de los argentinos reconocen que cada vez les cuesta más llegar a fin de mes, y otros que ya no lo pueden hacer, pero siguen manteniendo las expectativas y las promesas de que en esta oportunidad el ajuste valdrá la pena; cuestión prometida por varios gobiernos y que terminaron decepcionando.
Todo esto bajo un ajuste terrible que a la clase media la está castigando fuertemente, y a muchos les está costando admitir que la caída en sus ingresos le está obligando a recurrir a sus ahorros para hacer frente a los gastos corrientes; y esto es fácil del entender nadie se quiere apartar de ser de clase media y mantener un estatus social, por más que solamente sea ficticio, nadie quiere parecer descendiendo a la escala de pobre.
Se debe tener en cuenta que no hace muchos meses los argentinos salimos de un gobierno, el Frente de Todos, que no hizo bien las cosas y por ello el electorado buscó una alternativa diferente, diametralmente opuesta, en donde nos siguen manteniendo es esa antinomia de patria sí o patria no. Es decir un estado presente y benefactor inclinando la balanza hacia los sectores trabajadores y más humildes, o un estado ausente, débil e inclinando los recursos a los sectores más concentrados de la riqueza, a los que les conviene la desregulación de la economía. Ejemplo de ello se dio con el aumento de las prepagas, situación generada por el actual gobierno que ahora no sabe cómo frenar los exorbitantes aumentos. Lo mismo ocurrirá seguramente en otros servicios como telefonía e internet entre otros servicios y actividades desreguladas.
El tiempo va pasando rápidamente, y con mucha angustia algunos están esperando con desesperación que dentro de los próximos tres meses, por lo menos se detenga la caída en el poder adquisitivo, la caída en las ventas, la recesión y la desocupación. La paciencia y la esperanza tienen un límite, y las necesidades también.

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Categorías: Columnas de Opinión
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