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Con presencialidad plena y sin barbijos será el ciclo lectivo 2022

Sedoff detalló cómo finaliza el año escolar en Misiones. Afirmó que la escuela demostró que siempre fue segura al no registrar contagios por Covid-19. Ponen fin a la promoción automática. El desafío es la terminalidad.

Con presencialidad plena en las aulas y sin el uso de barbijos para estudiantes y docentes se desarollará el ciclo lectivo 2022 en Misiones. Es el proyecto trazado por el Ministerio de Educación de la provincia, siempre y cuando la situación sanitaria lo permita. Es lo que adelantó el ministro de Educación Miguel Sedoff en diálogo con Meta Data el programa político de El Territorio, además de analizar los desafíos de la educación actual y el impacto que representó la pandemia, sobre la cual se hizo un estudio que estará listo en las próximas dos semanas.

¿Se vuelve a la presencialidad plena en el ciclo lectivo 2022?
Sobre la presencialidad plena es un concepto que lo venimos trabajando. Empezamos este año con una presencia del 45% de los establecimientos educativos, porque teníamos un concepto con tres variables: la distancia, el uso de barbijo y el uso de alcohol en gel. El distanciamiento de un metro y medio significó que había escuelas que por los espacios físicos no podían contener a todos los estudiantes, entonces se tuvo que dividir en burbujas. Eso fue aproximadamente el 55% de los estudiantes que tuvieron esa condición. Pero el 45%, tuvieron clases presenciales desde el primer día de marzo y el otro 55%, en septiembre cuando se cambió el protocolo del Consejo Federal de Educación y permitió la disminución del distanciamiento. Es decir, estamos terminando el año con una presencialidad completa en todas las escuelas de la provincia, con barbijos, limpiezas de manos y ventilación. El cambio que puede haber el año que viene, si la situación sanitaria así lo permite, es dejar de usar el barbijo pero lo que tiene que ver con la presencialidad afortunadamente lo pudimos recuperar muy fuertemente este año.

¿A raíz de qué situación se puede proyectar esta nueva realidad?
Hay que agradecer mucho a la sociedad misionera porque la escuela no es una isla y es el reflejo de la sociedad que se haya cuidado, los padres, los chicos, para que la escuela fuera un lugar seguro. Nosotros no tuvimos ningún caso de contagios ni de docentes ni en estudiantes. Es decir no hubo contagio intraescolar. Esto significa que la escuela en sí no era un lugar de contagio y por lo tanto era segura tenerla abierta.

Además de esta nueva situación, ¿con qué se viene el nuevo ciclo 2022 y cómo se hará el cierre del actual?
Nosotros tenemos que cerrar el ciclo lectivo 2021 en febrero, donde van a terminar los que tienen que ver con la priorización de contenidos, con la continuidad. Los que puedan pasar lo harán porque no habrá una promoción automática como sí hubo entre el ciclo 2020 y 2021, volvemos a la normalidad de los ciclos lectivos completos. Empezaremos el 2 de marzo y el trabajo que estamos haciendo es tratar de recuperar contenidos y profundizar las mejoras que vimos en este tiempo. Por eso, no creo que podamos decir que fue un tiempo perdido. Tenemos que ver y aplicar las cosas que funcionaron como la profundización digital docente y seguir apostando a la innovación con dispositivos digitales. También en la autonomía de los aprendizajes de los estudiantes, que muchos aprendieron a diseñar sus trayectorias educativas de acuerdo a sus tiempos, a su esfuerzo y a la manera que se relacionan con la escuela. Por lo tanto, debemos buscar las mejoras registradas y tratar de resolver los inconvenientes y las deudas que tenemos y vienen desde mucho tiempo.

A propósito, la gran deuda general de la educación es mejorar el nivel, cosa que no está ocurriendo según recientes resultados de pruebas difundidas…
Esta prueba de la Unesco son resultados regionales que preocupan. Tiene que ver con un deterioro general y es algo que lo tomamos muy en cuenta. Por eso, hicimos un proceso de evaluación provincial la semana pasada para poder evaluar desde nuestra visión contenidos y prácticas, cómo se viene desarrollando el sistema educativo de la provincia y cuál fue el impacto de la pandemia. Esos datos preliminares de evaluación lo tendríamos después del 15 o 20 de diciembre y los datos del Aprender que se hizo el día miércoles, estaría para mediado del año que viene. Son evidencias que nos van a decir hacia dónde debemos profundizar la política.

¿Qué aspecto de esta realidad le preocupa en particular?
Nuestra preocupación es que los chicos no abandonen la secundaria. Hay un gravísimo problema de la Argentina que no viene con la pandemia sino desde hace mucho tiempo, de que de cada diez chicos que entran en la escuela secundaria solamente cinco terminan a tiempo; eso se profundizó con la pandemia. Nosotros trabajamos mucho con la revinculación. Tuvimos aproximadamente un 15% de desvinculación el año pasado y pudimos este año revincular un 9% de ese 15%. Se hizo un trabajo profundo y acompañado de una estrategia que abrimos con los municipios a través de los centros de apoyos tecnológicos que abrimos en los 77 municipios y algunos casos, con más de un lugar, porque tenemos 94 centros de apoyos tecnológicos. Hay más de un lugar en municipios como Posadas y Oberá, Puerto Iguazú. Han funcionado muy bien porque son el nexo entre el estudiante desvinculado de la escuela. Pudimos identificarlos y traerlos a la escuela nuevamente. Eso creo, es el mayor desafío de la Argentina, que los chicos vayan a la escuela, se queden y terminen su trayectoria.

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