Hace unas semanas se estrenó en Colombia una novedosa propuesta audiovisual e interactiva que se puede disfrutar gratis a través de RTVC Play. Se trata de ‘El cubo: historias tridimensionales, una serie en la cual se unen lo teatral y lo audiovisual, entrelazando seis historias contadas desde diferentes puntos de vista a través de un proyecto único de su tipo en América Latina.

Las plataformas online son el espacio natural de la innovación. Claro, se puede innovar desde plataformas tradicionales también, pero el mundo online abre infinidad de posibilidades de interactividad y transmedialidad que los medios tradicionales no ofrecen. ‘El Cubo’ es precisamente eso, una forma de contar una historia de tal forma que el usuario pudiera explorar el amplio universo narrativo que tanto en ficción como en documental, da coherencia a las historias contadas.

Allí es donde va la industria audiovisual, con las plataformas de streaming y el incremento de los servicios on demand a través de los smartphones. Y Misiones que se está posicionando como un polo audiovisual en el país y la región debe prestar atención y aprovechar el creciente recurso humano que se está formando en las nuevas tecnologías.

En este aspecto es destacable la labor de los misioneros José María Guaimas, Marcos Henning,  Guillermo Colotti y Santiago Semhan, en la serie “El Cubo”. Quienes colaboraron con el estudio Interfaz.co en el desarrollo multimedia. Una experiencia novedosa para los trabajadores misioneros que puede significar un gran avance a la hora de volcar esa experiencia en la producción audiovisual local.

El Cubo, historias tridimensionales

¿Cuántas veces se ha afirmado que una misma historia puede tener diferentes significados dependiendo desde donde se mire? ¿Y qué tal si esa historia tiene que ver con la percepción sobre el poder, la honestidad, los valores y la moral? Pues, según El Cubo, que dirige Fabio Rubiano  siempre hay diversas posibles verdades en una misma situación.

La producción cuenta con 105 cortos audiovisuales de entre cuatro y seis minutos en los que los destinos cruzados de Alba, José Carey, Marina, Félix Mercado, Elvira y Sales, los personajes protagónicos de esta experiencia digital, se tiñen entre el abuso, la manipulación, la doble vida y los secretos para que quien navegue la historia se cuestione sobre sus ideas preconcebidas frente a diversas situaciones.

Fue una experiencia audiovisual insólita en la región. La parte actoral fue realizada en el Teatro Petra de Colombia con un equipo de 40 personas que trabajaron durante un mes y medio. La posproducción y edición llevó casi 9 meses y un trabajo interdisciplinar de casi un centenar de personas incluidas los misioneros.

El espectador tiene el control. La razón es que hay tres formas diferentes para armar la historia. De esta manera, el usuario deberá seleccionar uno de los seis personajes y, posteriormente, uno de los tres modos narrativos: cronológico, que inicia por la acción principal de cada personaje; laberinto, que permite saltar de un personaje a otro y de una historia a otra; o reflexivo, en el que se le harán preguntas que se responderá según sus creencias o convicciones.

De acuerdo con el recorrido libre que decida realizar, el usuario podrá tener una postura según su ‘lógica’ o ‘sentido común’ frente a las situaciones que viven los personajes. La idea al final de la experiencia es que cada navegante se convierta en un personaje más, de acuerdo con la interpretación que haga de cada situación.

El aporte misionero

Para que la serie despliegue todo su potencial, más allá de lo actoral requirió un gran trabajo interdisciplinario que amalgamo la labor de los guionistas, la parte técnica y el trabajo del equipo de multimedia, que se encargó de que las escenas fueran como mosaicos que puedan rearmarse según la experiencia que desea elegir el espectador.

Tal como en los libros de “arma tu propia historia” la parte de posproducción debió diseñar toda una estructura digital donde el espectador disfrute las distintas experiencias a partir de sus apetencias. Allí entro el trabajo de los misioneros José María “Josi” Guaimas como It Director; Marcos Henning, Drupal API; Guillermo Colotti, React Developer y Santiago Semhan, Javascript Developer.

El Analista de sistemas e Ingeniero en informática, José “Josi” Guaimas fue uno de los cuatro misioneros que participaron de esta experiencia. El joven radicado en Oberá respondió el llamado de Economis y comentó como fue ser parte de esta experiencia.

Destacó que los cuatro profesionales se formaron en la provincia, dos residen en Posadas y dos en Oberá. Recordó que el trabajo lo realizaron a través de la Agencia Interfaz.co “estuvimos realizando un trabajo muy interesante incorporando ingeniería y trabajos con tecnologías de última generación en la conceptualización de una narrativa interactiva”.

“El Cubo es una serie muy interesante, dirigido por Juan Baquero Romero, el guion literario y la dirección escénica estuvo a cargo de Fabio Rubiano, la dirección de interactividad por Arnau Gifreu, la producción por Carolina Aponte y Margarita Herrera”, contó.

Explicó que las “narrativas interactivas” están siendo utilizadas en algunas producciones de las plataformas como Netflix o Amazon, que “incorporan el concepto de transmedia y lo interesante  de esta serie que tiene un equipo genial de técnicos, artistas y actores es que plantea una narrativa que puede ser adaptada desde el punto de vista del observador o del  usuario”.

“Son seis historias que se entrecruzan a través de una línea de tiempo y uno puede navegar a través de tres modos narrativos”, explicó.

Destacó que “este fue un trabajo muy arduo que se realizó en medio de la pandemia, con todos los problemas que esto conlleva. Se filmó en un teatro hermoso en Bogotá con un trabajo de artística muy interesante”.

“Nuestra labor fue crear soluciones digitales que ayuden a llevar adelante la experiencia para el observador que ingrese a través de una computadora o un Smartphone. Enfocándonos en un diseño con la atención en los detalles, la interacción y la usabilidad”, indicó Guaimas.

El joven misionero explicó que se encargaron de desarrollar la infraestructura y la plataforma para el servicio de streaming de forma en que los más de 100 capítulos estés disponibles y se muestren en la forma narrativa que elija el observador. “Fue un enorme laburo de montaje, mi rol fue el de Director de Tecnología, bajo la dirección creativa de Juan Marin y Andrés Cano que se encargo del Diseño Gráfico y la animación”, comentó.

Marcos Henning estuvo como encargado del sistema de gestión de contenidos; Guillermo Colotti estuvo a cargo del desarrollo de las  interfaces de usuario con el objetivo de facilitar el desarrollo de la página y Santiago Semhan estuvo a cargo del desarrollo de JavaScript.

“Fueron ocho meses de trabajo técnico, hubo un feedback infinito entre los desarrolladores, los guionistas y la parte artística y escénica”, contó Guaimas. Quien remarcó que la pandemia y las protestas en Colombia complicaron aún más el trabajo.

“Fue un trabajo raro” describió. Tuvieron que desarrollar un sistema informático que acomode los diferentes audiovisuales para que la experiencia de cada persona sea particular, en especial en los modos narrativos Reflexivo y Laberinto donde la respuesta del observador va disparando la historia. Esto sumado a la complejidad de armar un soporte con audiovisuales que se adapten a las diferentes pantallas sin que la calidad del audiovisual genere un problema por el peso o velocidad de transmisión y eso dañe la experiencia del observador.

 

 

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Categorías: Noticias Sociedad

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