Es la segunda elección legislativa que el Frente Renovador tiene un resultado adverso en Oberá, ya la tuvo en el 2017, pero logró triunfar en la primera elección a la defensoría del pueblo por 136 votos consagrándose como primera defensora del pueblo Patricia Nittmann, en esta oportunidad Juntos por el Cambio vuelve a ganar en diputados y le suma un triunfo por 92 votos a la defensoría del pueblo. Carlos Bernhardt obtuvo 2007 votos y fue el tercer candidato más votado después de Juan Carlos Rossberg, quien fue el más votado con 2828 votos, en segundo lugar, Verónica Noguera con 2077 votos, y en cuarto lugar Alejandro Sena con 1838, quien destacó su conformidad por el resultado obtenido, porque son propios del grupo político que no fue junto a ningún sector interno renovador. Se esperaba un mayor acompañamiento de votos a la actual defensora del pueblo, quien se ubicó en el octavo lugar, muy lejos de las expectativas que existían sobre su candidatura a la reelección.
Claramente en este caso los sublemas favorecieron a la estrategia de JxC con nueve candidatos, habíamos anticipado que había muchas disconformidades y disgustos dentro de la dirigencia del frente renovador por las candidaturas a legisladores, y que algunos harían la famosa plancha, y otros que no querían que vuelva a ganar el sector de Fernández, que se esperaba que su candidato triunfara sin mayores inconveniente la defensoría del pueblo, y es como que existió un relajamiento, cuestión que advertimos desde esta columna que no todos los sublemas renovadores estaban sumando votos y trabajando la elección.
Los dirigentes locales del Frente Renovador se quieren sacar de encima responsabilidades en la derrota electoral, y cargarlas únicamente a las espaldas del intendente Carlos Fernández, que como jefe comunal tiene una mayor cuota de responsabilidad, pero en realidad todos los dirigentes renovadores de Oberá tienen su cuota de responsabilidad en la segunda derrota a legisladores en Oberá. En el 2017, Cambiemos ganó en senadores, diputados nacionales y legisladores provinciales por poco margen y en el mejor momento del Macrismo, con la diferencia que logró triunfar la candidata a defensora del pueblo impulsada por el intendente Fernández, momento en que se preguntaba ¿porque perdieron en las candidaturas a legisladores y ganó la candidata del intendente?   Si la derrota electoral del último domingo es únicamente responsabilidad del intendente obereño, cabría preguntarnos ¿quiénes fueron los responsables de la derrota legislativa del 2017? Porque la candidata de Fernández ganó en aquella oportunidad, en donde obviamente hubo corte de boletas a favor de la candidatura a la defensoría del pueblo como volvió a ocurrir en esta oportunidad.
Si bien el resultado está en discusión, ya que JxC, dice tener a su favor 92 votos, según otros cómputos locales la diferencia a favor de Bernhardt seria de 59 y en Posadas dicen que es de 35 votos. Lo cierto es que hay tres actas en discusión, una urna impugnada y 995 votos observados; y no es casual que en forma anticipada los dirigentes de Juntos por el Cambio salieran a sembrar sospechas y dudas sobre el escrutinio definitivo, en el cual ellos mismos tienen fiscalización
Rossberg fue el candidato más votado y el ganador en la interna renovadora local, pero no obtuvo los votos que muchos se imaginaban que podría obtener, y pueden ser muchos los factores, se votó en pandemia, el temor al contagio hizo que disminuyera la participación del electorado; pero lo cierto es que a partir de este resultado existe una mirada diferente hacia la elección a intendente en Oberá para el 2023, en particular en el sector de Juntos por el Cambio. Y una gran preocupación en la dirigencia del Frente Renovador, porque de esta derrota ningún dirigente renovador puede lavarse las manos, todos son responsables; unos en mayor medida que otros, pero cada uno tiene una porción de derrota y para colmo de males es la única localidad de Misiones en donde pierde la renovación, salvo en Aurora, en donde triunfó el intendente que pertenece al PAyS.
Fue una campaña corta en pandemia en donde el debate estuvo centrado más en lo local y en particular el rol del defensor del pueblo, si debería ser o no del oficialismo o de la oposición para poder desempeñar mejor o no su rol de defensor, entendiendo que al ser electo por el oficialismo el rol del defensor del pueblo estaría condicionado, y si fuera opositor tendría mayor libertad de acción y eficiencia para actuar como defensor; y que de ratificarse el triunfo de Carlos Bernhardt, se verá en los resultados su gestión, si el argumento de que el defensor debe ser opositor es beneficioso o no.
Fue por ese debate local por la defensoría del pueblo que los candidatos dejaran de lado la elección a diputados provinciales, y casi ni hablaran de ella, lo que dejó la sensación que a la elección de legisladores provinciales les faltó el complemento local, es como que estuvo desenganchada y esta puede ser una de las razones de la nueva derrota electoral y del corte de boletas que no fue tan significativa como en el 2017.
Veremos como analizará y evaluará la dirigencia provincial la nueva derrota electoral en Oberá, si hará una lectura sobre del desempeño de la dirigencia en general, o se centrará en lo particular, cargándole todas las responsabilidades al intendente local.

Un triunfo electoral provincial trabajado
El gobierno provincial obtuvo un importante triunfo electoral que lo vuelve a posicionar en primera plana luego de la fallida estrategia de la boleta corta y la derrota en diputado nacionales en la elección presidencial en el 2019, que lo ubicó en un tercer lugar; con esta victoria logró marcar territorialidad política, volviendo a derrotar en la provincia a Juntos por el Cambio,  que mantiene un sector importante del electorado y desplazando al tercer lugar al frente integrado por sectores de la Cámpora y el kirchnerismo. La diferencia a favor del gobierno provincial fue de 29 mil votos, a la sumatoria de los votos de JxC y el frente K. Los grandes derrotados son los diputados nacionales de la Cámpora Cristina Brítez y el kirchnerista Héctor «Cacho» Bárbaro, quien retrocedió en cantidad de votos con respecto a las elecciones del 2017.
En la conferencia de prensa brindada por el conductor político de la renovación, Carlos Rovira, resalto que se consolida el modelo misionerista y que el resultado electoral fue un plebiscito para la gestión provincial y las comunales, es por ello que las miradas están puestas en la derrota de Oberá, y varios dirigentes locales se prenden de las palabras de Rovira para sacarse culpas del resultado local. En tanto que el gobernador Oscar Herrera Ahuad, acompañado por el vice gobernador Carlos Arce, agradeció el acompañamiento del electorado misionero en un momento difícil para el mundo y la Argentina, destacando que en la provincia se dio un claro ejemplo se civismo y ratificando la defensa del misionerismo y que fuera slogan de campaña: primero misiones y cuidemos a los misioneros.
Este triunfo provincial también le dio oxígeno al gobierno nacional, porque en los medios nacionales se habló del triunfo del oficialismo en Misiones, y de una provincia aliada al gobierno nacional, efecto que esperaban desde el gobierno nacional y que desde el gobierno y las autoridades partidarias provinciales decidieron compartir el triunfo local con la nación, pero dejándole claro de quien es el domino político territorial provincial en Misiones.

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Categorías: Columnas de Opinión

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