La Justicia brasileña, a través del Cuarto Panel del Tribunal Regional Federal de la IV Región (TRF4), ratificó la sentencia que impidió la realización de estudios de impacto ambiental para la construcción del Complejo Hidroeléctrico Binacional Garabí-Panambí.

Es que ayer el TRF4 rechazó de manera unánime un pedido presentado por la Unión, por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) y por Eletrobras para avanzar con los estudios, que desde el 2015 se encuentran suspendidos por orden de la Justicia del Brasil.

Según consignó el medio brasileño Sul21, el abogado Emiliano Maldonado, fiscal del Movimiento de Afectados por Represas (MAB), de la Comisión de Derechos Humanos de Passo Fundo y de Amigos de la Tierra Brasil, destacó que se comprobó que “la construcción de las represas llegaría al Parque Estatal Turvo, destruyendo áreas prioritarias de conservación de la biósfera de la Mata Atlántica, junto con especies en peligro de extinción. Las regiones restantes de la Mata Atlántica constituyen hoy sólo alrededor del 2% del área original. ¿Cómo vamos a debilitar aún más la legislación protectora de un bioma que ya ha sido tan destruido?”.

Maldonado también citó un relevamiento del Instituto Nacional de Patrimonio Histórico y Artístico (Iphan), según el cual “existen al menos 142 sitios arqueológicos en las áreas que serían inundadas por las represas. El lago del complejo hidroeléctrico”, agregó el abogado.

“Puede llegar hasta las 100 mil hectáreas, llegando a territorios brasileños y argentinos, área que casi duplica la de la central de Belo Monte, llegando directamente a 12.600 personas de 19 municipios brasileños”, consignó sobre la decisión en cuanto a la suspensión de avanzar en los estudios de una iniciativa que data desde la década de 1980.

Artículo visitado 33 veces, 1 visitas hoy

Territoriodigital


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top