(Opiniones y entrevistas con relación a la creación y puesta en marcha de la Feria Franca en Oberá que se publicaron en Pregón Misionero el 10 de noviembre de 1995 y que reproducimos con todo el sabor de lo genuino.)
Aquí en nuestra ordenada provincia se vivió el miércoles último una celebración muy tocante para los obereños y porque no, para los misioneros, con la celebración de las Bodas de Plata, los veinticinco años de vida comunitaria de la Feria Franca, nacida allá por los 90 y a la que la que dedicáramos en el 3er. libro de nuestra autoría “Oberá ciudad” el rótulo de “destacado de la Década” (Pág. 294 a 303).
Es del caso señalar tantos y tantos productores que vieron cómo era posible darle inicio a aquel proyecto que se venía manejando desde la década del 50 y que no podía funcionar ante la inseguridad de abrir un mercado y que se corte la cadena de entrega de productos lo que se logró más adelante mediante el interés despertado en el orden municipal y por sobre todo, el entusiasmo que despertó y se despertó entre los productores.
Ese proyecto llevado a cabo en 1995 no solo fructificó para servir a los obereños sino que se desparramó por toda la provincia y hasta más allá.
Cumpliendo con lo que venimos escribiendo hemos elegido para esta entrega de homenaje a quienes pusieron el hombro ante las dificultades y fueron aportando su granito de arena para que la familia agraria abriese ese fluido canal que cumple la doble misión de entregar productos frescos y aliviar los costos y, por otra parte darle rentabilidad a esa pléyade de sembradíos de alimentos genuinos. ¡Casi nada! Algunas opiniones y entrevistas con relación a la creación y puesta en marcha de la Feria Franca en Oberá que se publicaron en Pregón Misionero el 10 de noviembre de 1995 y que reproducimos con todo el sabor de lo genuino.)
«Una de las principales características del capitalismo es la versatilidad. Hoy por hoy se experimentan algunas vías de escape a la crisis que se vive: medianos y pequeños productores agropecuarios, granjeros, orfebres, artesanos gastronómicos y confiteros se dan cita cada sábado, desde temprano y hasta media mañana, para dar lucha a un mundo extremadamente mercantilizado.
Situada casi en el nacimiento de la avenida de Las Américas y abarcando la totalidad de la superficie de una plazoleta, la Feria Franca celebra, casi como en la Europa de la Edad Media, la producción de la zona. Los sábados de 7.30 a 10 un nuevo ritmo se imprime en Oberá a consecuencia del movimiento de unos 60 feriantes y de muchos consumidores.
Las Ferias son típicas organizaciones comerciales que tienen algunas características que convierten al mundo del mercado en una especie de festival de compras. Quizás sean más antiguas que el mismo Matusalén, pero lo cierto es que son la primera expresión del movimiento de distribución de la riqueza en las comunidades y se distingue de los mercados por poseer una duración, una periodicidad.
Durante varios siglos, y nuevamente en las postrimerías del siglo XX, las Ferias cumplen una función comercial muy importante: productores y consumidores estrechan relaciones de mutuo beneficio, y como si fuera a contramano del postmodernismo, genera, estimula y fomenta otros tipos de relaciones sociales que exceden lo económico»
Según Juan Baumgarten, Secretario de Gobierno, Desarrollo e Integración de la Municipalidad de Oberá en aquellos tiempos “…el proyecto de la Feria Franca se viene trabajando desde hace mucho tiempo y se dio la oportuna gestión a pedido del Concejo Deliberante y de un grupo de productores…”
Juan Ángel Woog (productor y feriante) opinaba que «tanto la Municipalidad como los productores lucharon mucho para lograr esta Feria. Para él la Municipalidad hizo su aporte en la organización, asesoramiento y en la ayuda económica que pasó por subsidiar un viaje a Santa Rosa, Brasil, a un grupo de productores, donde se interiorizaron de las características de las Ferias y aprendieron sus principales manejos.”
“Nosotros, dice Baumgarten, inscribimos al productor para que en su momento podamos verificar si realmente es un productor, de que el producto existe en la chacra; nosotros tenemos gente que está recorriendo los distintos lugares para verificar de que el producto sea original, controlar su forma de implantación, los controles sanitarios, de que el producto que llega al consumidor sea realmente de acá, de la zona y de nuestros productores, y segundo, que cumpla con los requisitos de seguridad alimentaria.
Es de mencionar que la comisión les asigna una mesa determinada dentro de la Feria, en este momento se está operando con alrededor de 50 feriantes, entonces cada uno tiene su número, cada uno tiene su lugar y se individualiza a las personas para mantener un control, y evitar la venta de productos importados, para evitar la posibilidad de traer, como parece que quiso ocurrir, cosas de contrabando, etc.. El grupo de feriantes trata, en la medida de lo posible, de que los precios sean realmente convenientes, haciendo notoria la ausencia de los intermediarios. «El consumidor está comprando al precio de la chacra…»
Olga de Forni (ama de casa) comentaba «yo soy una de las que vengo todos los sábados, el beneficio que encuentro en la Feria Franca es múltiple, te encontrás con hortalizas frescas de la zona y verduras a precios más accesibles… repollo, zapallitos, acelga, ahora hay pepinos de la zona, rabanitos, además tenés crema, leche, ricota, pollo fresco, conejo… incluso se ven pickles y dulces caseros, chorizos, hasta vi que hay jabón hecho con grasa de cerdo. Hay surtido, precios convenientes y cosas buenas. Pan casero dulce y salado, yerba, porque hay yerba suelta, hasta te invitan con mate… Es un mercado muy diversificado, me gusta y se ven siempre más feriantes, más progreso, la gente parece cada vez más entusiasmada con venir a comprar».
Eugenio Kasalaba, (*) productor de Los Helechos: Soy un productor de la Feria Franca desde el comienzo, e integro la comisión que dirige la Feria, esta comisión es provisoria y se formó cuando empezó la Feria.
¿Hace cuánto tiempo está instalada la Feria Franca en Oberá?
Cuando empezó eran 7 feriantes, después se fue a 18, al poco tiempo a 26, y en este momento hay más de 50 sobre 110 anotados, es decir que la gente se anota y está en lista de espera para la habilitación como feriante.
¿Cuáles son los requisitos para obtener la habilitación de feriante?
Como comisión estamos controlando que nadie traiga productos de un tercero, para que no surjan problemas o para que «alguien» haga «su negocio»
¿Cuáles son los beneficios que tienen los productores al abrirse esta Feria Franca?
La Feria Franca fue un sueño. Yo pertenezco al movimiento agrario, nosotros como institución, de hace muchos años atrás, siempre decíamos que el productor tiene que salir a vender sus productos, tiene que salir a la calle. El productor generalmente vendía en los supermercados, en los negocios, y cuando se daba vuelta, el precio se duplicaba en la venta al cliente. Hoy tiene contacto con la gente y hay un entusiasmo tan grande porque en este momento, es la única plata que recibe el productor: el té y la yerba están muy mal. Quiero aclarar que es plata que el productor recibe en el acto, comparado con los otros productos que se pagan a medio año o un año, y aunque sea un margen chico de 20 o 30 pesos de ganancia, es plata que recibe todas las semanas.
¿Qué beneficio encuentra el consumidor con esta Feria Franca?
El beneficio se ve en el producto fresco, cada vez mejorando la presentación, son productos que no vienen en cámara, no vienen en frío. Yo soy tomatero, por ejemplo estos tomates los saqué ayer por la tarde. El precio es 30 por ciento más barato que en el negocio y la gran diferencia es que es un producto sano y otra gran diferencia es que muchos de los productos que se traen acá son orgánicos. Queremos, con el tiempo, hacer totalmente orgánica la Feria..
Como feriantes estamos muy agradecidos a la Municipalidad, los martes todos los feriantes tienen la obligación de asistir para discutir el tema de la Feria: tratar de mejorar, que la gente no lo tome como una cosa que solamente genera ganancias sino tomar conciencia de que es un productor que tiene contacto directo con la gente.”
(*) Eugenio Kasalaba, dirigente agrario que desde un comienzo integró la comisión que dirigió la Feria Franca y que a medida que esta fue creciendo fue ocupando lugares clave en el operativo de las Ferias, que se fueron extendiendo a tal punto que se constituyó en referente indiscutido y su accionar mucho tuvo que ver con el auge de las Ferias Francas, primero en la provincia, luego en el país.
¡Felicitaciones feriantes obereños que han sabido cumplir con idoneidad y sacrificio la misión de hacer un servicio a su comunidad e integrarse al sector productivo agrario!

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Categorías: Columnas de Opinión

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