“El mundo fue y será una porquería,  ya lo se… en el 510, y en el 2000 también…” cantábamos hace algún tiempo, en tiempo ya facturado al árbol de la vida, el tango de Discépolo “Cambalache” que esas estrofas nos parecían, en estas latitudes subtropicales “el lamento del yaguá”, bueno, en realidad, no nos apropiemos del talento ajeno, que  ese mote se lo puso al tango en general, aquel buen político y mejor amigo, “Carlitos” Domínguez, quien fuera en primera persona presidente de su  Asociación de Ex Alumnos 185, y, además, diputado provincial e intendente de Oberá entonces utilizar el “sarcasmo sutil” era corriente en política de una sociedad no contaminada de burdas obsecuencias que al multiplicarse pudieron derivar en rencores que hasta logran engendrar odios políticos pero que, a diferencia de aquel esquema simplista del “sin querer queriendo” que empleaba el Chavo del “8” éste, que apuntamos también utiliza el sarcasmo pero ya no sutil, sino aquel que pretende, como un punzón bien afilado, reabrir la “grieta” con no ya el simplismo partidario de aquella, sino que va más por todo, como para desgajar, presionando pasiones, el robusto y ya bicentenario árbol socio político argentino, que, como todo país viene teniendo tiempos del más y tiempos del menos todo en medio de una pandemia que está matando gente por el sur, el norte, el este y el oeste de este mundo, al que pareciera pretender dejar sin rumbo y al garete, y como el mundo está poblado de gente, y como esa gente está repartida en países y en la mayoría de los países se habla de democracia, cada una de ellas tiene su gobierno que llegó al poder mediante elecciones libres entre candidatos de los distintos partidos políticos, son los gabinetes, presididos por el presidente los que tienen a su cargo tomar las urgentes medidas destinadas a atacar a este enemigo invisible, el coronavirus, con el propósito de apresurar su retirada y es aquí donde los gobernantes, utilizando el estudio de este virus desconocido por parte de los científicos, adquiriendo el material necesario para ponerlo en manos de los sanitaristas, va adoptando medidas para encarar la lucha contra el virus.
En nuestro caso nacional se da prioridad a la lucha por la vida, por lo que las medidas aparecen como más rigurosas a cumplir con la cuarentena y como pareciera que este huésped no invitado ha hecho reservas para larga permanencia, cierto es que como pueblo nos sintamos embretados y hemos comenzado a echar chispas de impaciencia para obtener “la libertad”, lógico por cierto, pero ¿y si abrimos las puertas y los contagios se agitan desmedidamente como ha ocurrido en otras partes del mundo donde pareciera que la muerte de gente es un  capítulo más de historia y no una aterradora desgracia?
Sin embargo y siguiendo el mandato de cuidar y cuidarnos, nos parece que, por lo pronto, hay que ir “deshorrorizando” este destiempo de cuarentena, dejando de lado la información luctuosa, anunciando con estridencias las recuperaciones que se logran, ocupándonos más de la situación de las provincias -bien vale acotar que el gobierno nacional- con muy buen criterio ha delegado en parte el problema a los gobernadores y es así como se destaca la dinámica que el gobernador Oscar Herrera Ahuad ha desplegado con su gente, así como nuestro Intendente municipal, Dr. Carlos Fernández, y éstos también se valen de los intendentes para la diagramación de la lucha y, eso entendemos, correr rápido en auxilio de la economía tanto regional como nacional antes de que sea muy tarde y ser flexible en lo posible para ir ayudando a restaurar los derechos al esparcimiento, al trabajo, a la expansión y al respeto sobre todo para la ancianidad que es la más cuidada, salvo en esos aspectos de la vida que hacen a la psiquis y que son tan o más necesarios de cumplimiento para vivir una vida que merezca ser vivida. Como diría un paisano “Menos solemnidad y más aparcería”, que eso hace bien a la gente y la va entonando para los tiempos post coronavirus de remontar economía.
Como ya lo dijimos en una nota anterior es imprescindible ir aprendiendo a vivir en compañía de este malvado virus, por ello en el escrito de hoy en que nos referimos a él, no hemos descuidado darle una pizca de humor a pesar de la pandemia.

Día Internacional del Trabajo
El Congreso Internacional de los Trabajadores celebrado en julio de 1889, instituyó el 1º de mayo como el Día del Trabajo. Esta fecha fue elegida en conmemoración de los mártires de Chicago, quienes fueran condenados a muerte por enfrentarse a la policía en lucha por la defensa de sus derechos.
Desde esta columna y con la fuerza del mandato que significa referirnos al trabajador en este su día en primer lugar queremos asociarlo al gran dirigente obereño y gran amigo de Pregón Misionero Ángel Bautista Romero, a quien conocimos cuando joven como dependiente de la Tienda que, si la memoria no nos falla se llamaba El Triunfo, y que luego pasó a destacarse como dirigente gremial por su labor durante años como Secretario General de la Asociación de Empleados de Comercio de Oberá.
Y ahora, a quienes con su esfuerzo diario a través de las distintas actividades y profesiones han contribuido a hacer de este pequeño punto geográfico que fue Oberá, un emporio del que los mismos obereños nos admiramos.
Cierto que la pandemia viene opacando todo y este aniversario no contará con la posibilidad de estar acompañado por un asado con o sin cuero y ese traguito (perdón, trago) de vino tinto en comunión, de todas maneras al asadito y el vinito de cada trabajador en familia desde esta redacción lo acompañamos con un ¡Feliz día trabajador! Y un deseo que brota desde adentro meditando la necesidad de que nuestra civilización alcance el punto de concordia e inteligencia imprescindible para el progreso y con fuerza, trabajo y capital se complementen, de tal suerte que cada uno de ellos pueda y quiera doblegar esfuerzos para que ese conglomerado del que forma parte pueda utilizar a fondo su creatividad colectiva.
Como a la gran mayoría nos comprende el rótulo de trabajadores vaya esta auto felicitación casi callados por las circunstancias que se viven en un hoy que deseamos se despeje pronto.

Artículo visitado 35 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Columnas de Opinión

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top