Piquetes irracionales
En países medianamente educados, respetuosos de sus leyes y su Constitución Nacional, no ocurre lo que vemos a diario en nuestro país. Esos países tampoco están exceptuados de problemas políticos, sociales y económicos, pero sus protestas son manifestaciones ordenadas y pacíficas. Cuánto mucho, realizan huelgas pacíficas. Por lo tanto, cortar calles, avenidas, rutas o autopistas, es más que una protesta, un  acto de violencia al resto de los humanos que tienen derecho de transitar libremente por nuestro país, según lo estipula nuestra Carta Magna. Nadie, pero nadie, tiene el derecho de desobedecerla, invocando un derecho supuesto de protestar o demostrar su descontento. Pero de ahí a la violencia, como en Iguazú y Oberá, no tiene ninguna justificación por sus agresiones. ¡Nosotros los animalitos somos algo mejores que un buen número de humanos!

Después de un acampe
No hace muchos días se realizó un acampe en la avenida 9 de Julio de la CABA, para manifestarse ante un Ministerio Nacional. Nadie se opone a protestas o peticiones, cuando es por «hambre y miseria». Pero lo que no se llega a comprender, que cuando «levantaron el acampe» y se fueron los manifestantes, dejaron en ese lugar colchones, carpas, lonas, silletas, carbón y sobre todo mucha basura. El sitio quedó hecho un «asco». Pero, llamaron la atención varios aspectos: los colchones, carpas, lonas y silletas, cuestan sus buenos pesos y ¿habiendo tanta miseria, los dejaron abandonados? ¿Qué la miseria y justifica dejar la zona, llena de desperdicios y basura, habiendo recipientes para depositarlos?

Empleados existen, pero…
«Si no es de mi «status», «categoría», «gusto mío», «adecuado a mis horarios», «o comodidad personal» ¡no es para mí un empleo!. ¡Y por esa razón no encuentro trabajo!. ¡Soy un desocupado!. Pero por otro lado hay «empleadores» (generalmente privados), que aprovechan «la ocasión propicia» de emplear personas «en negro» y ¡de paso pagarles miserias…!
A otras personas les conviene trabajar en «negro» y cobrar asignaciones y planes, pues de esa manera siguen «figurando como desocupados» y pueden vivir medianamente cómodos.

Los «frondosos» prontuarios
Es inaudito y es cansador leer en periódicos, escuchar por radios y la TV, en noticias policiales, «se detuvo a fulano o sutano con enorme prontuario y antecedentes judiciales», etc.. La ciudadanía se pregunta ¿y cómo es que ese o esos individuos hayan sido liberado un decena o veintena de veces con semejantes historias delictivas? ¿Qué falla, la Justicia o las leyes? ¿Los criterios de los jueces? ¿La interpretación de las leyes de distintas diversas maneras?. Hay países, que sabiamente aplican la «suma acumulativa de sentencias y condenas» ( 1 robo = 2 años; + otro robo = 4 años; un tercer robo = 8 años y así sucesivamente. Hubo casos en que la suma «acumulativa» suman sentencias y condenas, ¡hasta 150 años! Claro, en ellos había incluidos homicidios y violaciones. ¡O sea, no salían más del penal el resto de sus días!. Condena perpetua debe ser por vida pues si es el máximo de 25 años, no es perpetua, sino parcial. En nuestro país los términos son ¡bien confusos!

La manía de cruzar a mitad de cuadra
Una mala costumbre o hábito de gran parte de los humanos de nuestra provincia y país. Los hacen de niveles educativos, culturales e intelectuales diversos. Algo muy difícil de erradicar. Cuando ocurren accidentes de automotor/moto versus peatón a mitad de cuadra y suele escucharse a transeúntes quejarse «de que el seguro del vehículo no les pagó ni resarció un solo peso». Claro, si el culpable exclusivo era el peatón por cruzar a media cuadra!

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Categorías: Columnas de Opinión

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