Agenda cultural
La invitación al grupo literario del Centro Cultural de la Casa Vasca de Corpus, Misiones, nos trajo a dos escritores argentinos, pero de origen vasco, que nos acercaron parte de su  producción literaria. Así  la escritora Olga Leiciaga, ex docente, y el historiador Prof. César Arrondo son parte del grupo literario de esa  ciudad. El Prof. Arrondo  profundizó sobre este proceso   de la inmigración vasca  en Argentina  presentando su libro sobre el Pte. Hipólito Irigoyen.  Por su parte la escritora Olga Leiciaga nos dejó tres libros:  uno  de muy prolija edición titulado “Don Recreo” juegos, rondas, poesías y canciones infantiles,  ilustrado por Elda Leonor Gaffuri, ideal para  ampliar el repertorio  escolar infantil. Aquí aparece la docente de alma,  especializada además  en educación rural, con una evocación especial  hacia la Escuela  Experimental  Nº 38 de la que fuera cofundadora.  Otros dos libros de su autoría son  “Historia De Una Búsqueda”  donde cuenta su odisea  por  encontrar  las   raíces vascas familiares, y otro libro de narrativa, “Cruzando Alambradas y Abriendo Tranqueras”, que publicó en el año 2017. Leer a Olga es conocer a una personalidad muy  especial:    sensible ante lo que acontece, de espíritu  solidario  e inclusivo, siempre dando  y luchando desde las letras por “una mejor convivencia, un mayor respeto al ciudadano, una menor discriminación y una sana alegría de vivir”.   En su libro “Historia de una Búsqueda”,  muy personal,  cuenta su   sorpresa  de niña,  de tener familiares  con distintos apellidos.  Ella nació en Saladillo (Pcia. de Buenos Aires) y vivió allí por 18 años,  en el Paraje rural “ Emiliano Reynoso”,  luego se trasladó a Tandil y finalmente llegó a Corpus, Misiones. Durante este lapso  buscó denodadamente unir los hilos que la llevarían a conocer su origen vasco:   a sus ancestros  más lejanos:  sus bisabuelos. De allí para abajo,  saber de  abuelos, tíos, primos, etc. significó  un  proceso muy  emocionante para ella  que dejó  plasmado en este libro perdurable para su familia.  De esta “búsqueda” queda el sabor dulce de los encuentros. Su libro “Cruzando Alambradas y Abriendo Tranqueras” plantea una filosofía de vida que ella considera como  un aprendizaje espiritual  con “las posibilidades que el mundo y la vida deparan. Cuando extendemos nuestras manos por sobre la  alambrada que nos circunda, encontramos muchas otras manos esperando para estrechar la nuestra”  . Así  la escritora  va relatando historias tras historias, pasando  de un tema a otro, de un recuerdo al otro, sin la formalidad de las separaciones gramaticales , del punto y aparte.  Es que la mente (la alambrada) no entiende de separaciones,  de tranqueras, y así todos los días se va abriendo el corazón y la mente hacia los otros. El gran amor por lo vivido surge en cada texto, el amor a los propios, luego a los otros, por sus labores, por sus diferencias  y por sus distintos rostros. Olga es una mujer apasionada,  y habla de   sus vivencias “algunas simples y otras más comprometidas” deseando compartir con todos  “una sana alegría de vivir”.

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Categorías: Columnas de Opinión

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