La presencia en Misiones de Cristina Fernández de Kirchner marcó el alto nivel de adhesión y de aceptación, que se vino repitiendo en diferentes provincias con la presentación del libro “Sinceramente”, convertido más que nada, en un acto de campaña para contar de alguna forma y manera, lo que ocurrió durante la presidencia de los Kirchner, y contrastarlos con la realidad.
Además, fue una oportunidad para que la dirigencia del Frente Renovador se mostrara aliado con el Frente de Todos y abiertamente anunciara que acompañarán a la fórmula presidencial encabezada por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, manteniendo la boleta corta y con la intención de captar votos que quedaron mezclados entre los votos en blanco, nulos y los que no entendieron bien la consigna de la boleta corta y defensa del misionerismo.
Hoy no quedan dudas sobre cuál es la dirección política que propone el Frente de Todos, que tiene una amplia coincidencia con el pensamiento del Frente Renovador, de priorizar las cuestiones sociales, la salud y la educación. Incluso, en el último encuentro entre Alberto Fernández y el gobernador electo Oscar Herrera Ahuad, habrían definido acuerdos de espacios de poder, de manera de incluir a la dirigencia renovadora de lleno a la campaña nacional.
De manera oficial, el gobernador Hugo Passalacqua le dio la bienvenida en Misiones y luego, mantuvo una reunión en la cual coincidieron en las políticas a llevar adelante para contener la demanda social y las formas de salir de la crisis, sin que todo el peso lo soporten los trabajadores.
Estuvieron acompañando a la ex presidenta los diputados nacionales por Misiones por el Frente de Todos, Cristina Brítez, Héctor “Cacho” Bárbaro y el presidente del PJ misionero, Rafael Pereyra Pigerl. También el diputado nacional renovador Ricardo Wellbach y el senador Maurice Closs, además del intendente de Posadas, Joaquín Losada. En tanto, en la presentación del libro estuvo presente el gobernador electo Oscar Herrera Ahuad, como señal clara de acompañamiento y de unidad política con vistas a las elecciones generales a desarrollarse en el mes de octubre.

Relato y realidad, pobreza cero
De la pobreza cero llegamos a la emergencia alimentaria en poco tiempo, en un país que produce alimentos para cuatrocientos millones de habitantes. Evidentemente algo no funciona, y está asociado a la forma de gobierno y la distribución de la riqueza, quedando demostrado que la brecha de la cual se habla y se insiste tiene que ver con la diferencia entre pobres y ricos.
Una diferencia que es notable y visible, una brecha que se distingue por ganar mucho dinero, pero que le molesta tener que pagar tributo por ello, y que esos tributos terminen sosteniendo o subsidiando en parte a los sectores sociales marginados del circuito económico implementado, que privilegiaron al mercado financiero especulativo y se olvidaron del trabajador y de los sectores más humildes.
Por ello, no es casual que la ex presidenta en su visita a la provincia de Misiones, haya hablado de un nuevo orden social, o pacto social, que involucre a todos los sectores de la economía, a grandes y medianos empresarios, a trabajadores, a diferentes sectores políticos y sociales para que se pongan mínimamente de acuerdo en las políticas públicas a llevar adelante para recuperar la economía, sino que también ir en auxilio del empleo y la producción nacional.
Hoy día, y observando lo sucedido y lo que sigue sucediendo en materia económica, muchos observadores de la realidad política coinciden en que las condiciones de gobierno y de gobernabilidad se mantienen gracias a los planes sociales implementados durante el gobierno kirchnerista, siendo el más significativo de todos el salario universal, entre otros, que de no existir, pondrían en serio apriete al gobierno nacional, que se vio forzado a acompañar la sanción de la emergencia económica, de manera tal de reconocer la grave situación social, y con ello aumentar las partidas presupuestarias, todo esto en un contexto electoral en donde el gobierno encabezado por Mauricio Macri sigue cayendo en las encuestas y hoy día la prioridad del actual gobierno y de la clase política es la de que pueda finalizar el mandato el próximo 10 de diciembre y no antes, porque se sentiría más fuerte un nuevo fracaso de la política, que le agregaría más descontento y menos esperanzas a los sectores sociales, y a nadie le conviene esa situación.
La aspiración máxima del actual gobierno es poder llegar a definir la elección en segunda vuelta y no quedar derrotados en primera vuelta, como todos los sondeos indican que podría ocurrir, sin que ello se convierta en una situación sorpresiva, sino que ya prevista de alguna manera, por lo que se comienza a ver en el plano internacional a un gobierno argentino en transición del cambio del poder, el cual pretenden que sea lo más ordenado posible y sin rupturas con los organismos internacionales de crédito que están dispuestos a renegociar los términos de la deuda externa, a sabiendas de que otro camino no les queda, ante el fracaso en conjunto, no solo del actual gobierno nacional, sino también del Fondo Monetario Internacional, que nuevamente llevó a la economía argentina al endeudamiento insostenible.
Y queda como contraste las diferencias que existen entre el relato y la realidad, la idea inicial de pobreza cero que termina en emergencia económica, cuando desde los inicios de la gestión del presidente Macri se intuía el actual final.

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Categorías: Columnas de Opinión

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