Las elecciones primarias en la provincia de Misiones, al igual que otras seis, tendrán la particularidad de la llamada ‘boleta corta’, que al gobierno Renovador -al parecer- le cuesta hacerse entender, o que le entienda el electorado.
En principio, algunos opinan que el Gobierno debería ir aliado con algún candidato presidencial y no solo con candidatos a diputados nacionales, incluso la confusión aumentó cuando en los domicilios aparecieron sobres con los votos de los diferentes candidatos a presidente, acompañados por el voto de los candidatos a diputados nacionales por la Renovación, cuando la mayoría de los misioneros, al parecer, relacionan al gobierno provincial con la propuesta electoral del Frente de Todos, que tiene como prioridad lo social, el trabajo y a la gente. Es decir que observan que existe mayor afinidad con el frente encabezado por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, que la fórmula encabezada por Mauricio Macri y Miguel Pichetto; y más lejana la fórmula encabezada por Roberto Lavagna. Sin embargo, el oficialismo provincial está en la tarea, no fácil, de lograr que el electorado misionero, que no está muy habituado al corte de boleta o de llevar el voto en el bolsillo, elija y ponga en el sobre el voto a presidente que más le guste, acompañado por el voto a diputado de los candidatos del Frente Renovador.  El próximo domingo se sabrá -según los resultados- el éxito o no de la jugada renovadora.
Los resultados en Misiones obviamente que darán diferentes lecturas, ratificaciones o rectificaciones, ajustes y cambios de rumbo en la campaña electoral con vistas a las generales de octubre. Algunos definen que son elecciones diferentes, en estas solamente significarán las primeras mediciones reales de la intención de voto de los electores. En el caso de Juntos para el Cambio, se definirán los candidatos a diputados nacionales.
En la semana irrumpió el socio político de Macri y Pichetto a nivel nacional y provincial: el embajador en España, Ramón Puerta, quien salió a mostrarse y a hablar del actual frente, diferenciándolo con el anterior frente de Cambiemos, como si fuera algo diferente, cuando únicamente se blanqueó la incorporación de los sectores peronistas definidos como antikirchneristas.
La aparición de Ramón Puerta en la escena electoral no agradó mucho a los radicales, pero sí a la gente del PRO, que en su mayoría provienen del sector menemista y puertista de la recordada década de los 90, que, con una idéntica política económica a la actual, produjo el estallido económico y social y la renuncia del ex presidente Fernando De la Rúa.
La ausencia de Macri en Misiones y la presencia de Pichetto, es una clara muestra de apoyo a la precandidatura a diputado nacional de Pedro Puerta, mientras al candidato radical Ricardo Andersen y precandidato del PRO Alfredo Schiavoni, no les queda otra alternativa que recostarse como candidatos por la figura decaída de Mauricio Macri.
El electorado el domingo expresará mediante el voto lo que quiere, lo que pretende, incluso lo que entendió como lo mejor para el futuro de la provincia y su propio porvenir.

Espejitos de colores que reflejan otra realidad
El resultado electoral de las elecciones primarias de este domingo dejará la expresión electoral de lo que pretende el electorado, podría estar marcando también el fracaso o dejando al desnudo la manipulación de varias consultoras que buscaron instalar en todo momento situaciones y contextos favorables al gobierno nacional, siempre acostumbrado al marketing político y buscando distanciarse y sustraer al electorado del contexto de la realidad.
Por ello evitan hablar de las promesas incumplidas, hablar del presente, y sin propuestas y con frases de campaña buscan proyectarse al futuro, sin ninguna base que sustente que los cuatro años de gestión de gobierno significaron situaciones de progreso para el sector de la pequeñas y medianas empresas, para los trabajadores y para el común de la gente que, por el contrario, vivió en estos cuatro años un retroceso económico significativo, cediendo recursos económicos a favor de las grandes corporaciones económicas nacionales e internacionales.
Se podría señalar que el único logro del actual gobierno que encabeza Mauricio Macri es el de haber bajado el costo laboral a un alto costo, cierre de pequeñas y medianas empresas, de comercios, más desempleo, inflación y una gran pérdida del poder adquisitivo; y preparando el terreno para una reforma laboral, previsional y jubilatoria. No es casual que los sectores de la economía salgan a promover que la caída de los convenios colectivos afectará a las empresas y favorecerá a los empleados.
El capital siempre compitió con el trabajo, deberían llevarse bien y complementarse uno con el otro, pero no siempre ocurre de esta manera, cumpliéndose el famoso pensamiento de que el que más tiene más quiere, y cuando las fuerzas del mercado no marcan el punto de equilibrio y uno de los sectores es muy dominante sobre el otro, el Estado debe interceder a favor de los más débiles de la economía. Y hoy se ve un Estado ausente, más bien, a favor de los sectores económicos financieros, que son los que obtienen grandes márgenes de ganancias a consecuencia de la inflación y de las movidas cambiarias y los movimientos financieros.
¿Qué sectores de la economía se vieron beneficiados en estos últimos cuatro años? En la respuesta objetiva está la orientación de la política económica del actual gobierno nacional, que habla de profundizar el modelo en beneficio de los sectores del trabajo, cuando hasta aquí han demostrado que todas las acciones de gobierno son las de favores al capital financiero especulativo.
El dinero se tiene que mover y debe generar dividendos, el dinero tiene un costo y ese costo lo pagan los sectores que contraen deudas y financiación, como ocurre con los asalariados a través de las tarjetas de crédito o préstamos bancarios, para financiar a tasas usurarias los consumos pasados y presentes.
El próximo año se sabe que la economía nacional seguirá decreciendo, que los ajustes exigidos por el Fondo Monetario Internacional se profundizarán, que los vencimientos de la deuda externa contraída por el actual gobierno exigirán menos recursos económicos en circulación, lo que implica menos actividad económica, más desempleo y menos recaudación fiscal.
No existen milagros, pero sí prioridades, y ello depende de la sensibilidad de los gobernantes, donde siempre primero debería estar la gente.

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Categorías: Columnas de Opinión

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