Las elecciones primarias dejarán probablemente la huella que marque el resultado final en las elecciones presidenciales en el mes de octubre. Existen varias encuestas y mediciones, todas ellas marcan la derrota del oficialismo nacional desde los 3 puntos hasta más de 10 puntos de diferencia a favor de la fórmula integrada por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, sobre la fórmula encabezada por el actual presidente Mauricio Macri y el peronista Miguel Pichetto; y en tercer lugar a la fórmula encabezada por Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey.
En las provincias y municipios alejados de los centros urbanos, las encuestas son ampliamente favorables al Frente de Todos, incluso, se dice que en la provincia de Misiones estarían superando el 60 por ciento en las preferencias del electorado, dato que preocupa al oficialismo provincial que se jugó por competir electoralmente sin acompañar a ninguna candidatura presidencial, apostando al misionerismo puro y con la ambición de lograr las cuatro bancas en disputa.
El resultado de las elecciones primarias del próximo 11 de agosto dará datos referenciales y cada sector sabrá donde está parado electoralmente con vistas a las elecciones de octubre; y tendrá dos meses para modificar o profundizar las estrategias de campaña.
En el Frente Juntos por el Cambio no hay buen ánimo, en el sector del radicalismo en particular, que encabeza como precandidato a diputado nacional Ricardo Andersen, porque observan que a nivel nacional el mayor apoyo lo está recibiendo Pedro Puerta, de Activar Misiones. Idéntica preocupación y frustración lo tiene el sector del PRO que impulsa la precandidatura de Alfredo Schiavoni, apellido que rememora la derrota electoral del pasado 2 de junio.
A los radicales les incomoda que encabece la lista Schiavoni, pero más que nada que sea Pedro Puerta, siempre vinculado al peronismo, con el agregado de que los radicales siempre se golpearon el pecho diciendo que el límite era Ramón Puerta, y hoy ese límite lo corrieron los dirigentes, pero no los votantes, al sector del radicalismo. Esto genera preocupación en el radicalismo y en el propio frente electoral de Juntos por el Cambio, que puede incluso perder la única banca que pone en juego en manos del Frente Renovador o del Partido Justicialista distrito Misiones, que va con precandidatos a diputados nacionales propios juntos con la fórmula Fernández – Fernández.

 El cuento del tío electoral
En su momento, lo admitió el ex presidente Carlos Menem que si decía la verdad de lo que pensaba hacer en su gobierno, era seguro que perdería las elecciones. En el mismo sentido se manifestó el actual presidente Mauricio Macri, es decir que mintiendo se ganan elecciones, e incluso, se puede llegar a la reelección, obviamente con otras mentiras.
Hoy se vuelven a repetir las mismas líneas argumentativas con diferentes frasés «si no tomábamos ciertas medidas estaríamos mucho peor», «Ahora viene el crecimiento y el bienestar, no podemos quedarnos a mitad del camino y volver para atrás». En fin, los responsables de muchos de los males económicos y padecimientos de la gente se autoproclaman como los salvadores, es absurdo creerles y es incomprensible que les crean determinados sectores económicos sociales, como es entendible que un 30 por ciento de la población aplauda y defienda el actual modelo político económico; como -por caso- aplaudieron y festejaron que le sacaran con violencia de la Exposición Rural a los veganos, que fueron a expresar su posición. Los mismos que festejan estas prácticas violentas hablan de la necesidad de mayor apertura democrática. Digamos que el cinismo les reconforta como si fuera un halago personal.
Como por arte de magia aparecieron en las redes sociales, videos y audios de personas que admiten que la situación económica está mal, pero reflexionan que todo esto es necesario, que a partir de ahora las cosas van a ir mejorando, que no nos podemos quedar a mitad de camino, que lo peor sería volver al pasado, siguiendo el relato del gobierno nacional. Las publicaciones parecen espontáneas de gente común, trabajadora, que les habla a los argentinos de que están pasándola mal, con la intención de hacerles creer que van a estar bien en un futuro cercano.
No es casual y obedece a la más clara manipulación, obviamente tomando a los electores como fácilmente influenciables. Cuando hablan de las encuestas, exponen de izquierda a derecha la boleta que encabeza el presidente Mauricio Macri y, en segundo lugar, a la que encabeza Alberto Fernández. Si las encuestas que, según el mismo diario, las encabeza la fórmula Fernández – Fernández, debería invertir los lugares y graficar la lista de Macri en segundo lugar y no en primer lugar, pues constituye una manipulación y un engaño a los sectores que ellos mismos califican como fácilmente manipulables.
El dólar a futuro se prevé que se comercializará a 54 pesos para el mes de diciembre, mientras hoy se mantiene en la banda de los 45 pesos. Es fácil deducir que existe un atraso cambiario, que el dólar no se mueve porque el mercado financiero quiere que vuelva a ganar el actual esquema de gobierno que tanto les ha beneficiado en la timba financiera, mientras tanto, las actuales autoridades del gobierno nacional le siguen haciendo el cuento del tío al electorado.

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Categorías: Columnas de Opinión

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