Artículo 37: Esta Constitución garantiza el pleno ejercicio de los derechos políticos, con arreglo al principio de soberanía popular y de las leyes que se dicten en consecuencia. El sufragio es universal, secreto y obligatorio.
La igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios se garantizará por acciones positivas en la regulación de los partidos políticos y en el régimen electoral.
Artículo 38: Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático… (Constitución de la Nación Argentina 22/08/1994)
Estamos a pocos días del acto eleccionario, qué mejor que no perdernos una palabra de este  esclarecedor  artículo 37 de la Constitución Nacional   Leerlo aparece suficiente como para acallar- si lamentablemente los tenemos- nuestros rencores, nuestras frustraciones y ponernos a cavilar del porqué de nuestro estado de ánimo y que nos puede hacer dudar  de ejercer el domingo 11 un derecho como el voto, única herramienta que hace posible nuestra vida en democracia.
El país central de hoy se nos aparece como una suerte de torre de Babel, en que denuncias cruzadas y ataques mediáticos aparecen como solución para unta desesperanza que se está haciendo global.
Va siendo hora de que recompongamos nuestra epidermis comunitaria “Los hermanos sean unidos, esa es la ley primera”, para ello la herramienta que tenemos que utilizar es la de la democracia, el voto.
Cómo fue que…
(otro gajito de la historia obereña)
Los obereños (y los que no lo son pero que ya por tiempo residencial han logrado su carta de ciudadanía obereña)  quieren saber “cómo fue que…” (un gajo o tan siquiera un gajito de la historia obereña) y bien para ello creamos este espacio en el que semanalmente -a partir del viernes 16 de agosto- responderemos a tales inquietudes, respuestas que estarán avaladas por nuestro trajinar histórico en las páginas del cincuentenario semanario Pregón Misionero y los libros de historia de Oberá de nuestra autoría.

Hoy, y como un adelanto  
“El progreso lo exige: Urbanización de la Avenida Sarmiento”
Los visitantes que llegaban a Oberá provenientes de Posadas y otras latitudes, ingresan por la Avenida Sarmiento, cuya continuación, el camino del Ministerio (hoy Av. Sarmiento y Av. Libertad) los llevaba hacia Campo Viera. Cierto que el título de Avenida no condecía con  la realidad, por ello la Comisión de Fomento (Orlando Gil Navarro, Eugenio L. Rodríguez, Faustino Bertoldi, Luis M. Morchio y Odd Bothner) el 23 de enero de 1945 resuelve aprobar la propuesta presentada por los técnicos constructores Juan Carlos Dalmaroni y Ramón Mariani por la que se comprometen a realizar los trabajos previos de estudios y la confección de los proyectos y planos necesarios para el trazado de ejes, nivelación y urbanización de la Avenida Sarmiento por la suma de $ 3.500. “Una obra edilicia que no admite postergaciones pues es la principal arteria de la localidad y su estado actual no condice con el adelanto de Oberá”.
Los trabajos se iniciaron de inmediato y muy pronto se pudo ver la primera cuadra con la plazoleta central. Fue necesario voltear los árboles existentes, alrededor de 15, en su lugar se arboló la plazoleta y las dos aceras con un total de 400 especies. El arbolado costó con mano de obra y garantía por un año $ 400 m/n. El precio de cada cuadra estaba en el orden de $ 10.000.

¿Galgos o podencos?
Cuando niño, escuché a mi padre contándome una fábula de Tomas de Iriarte, (ésta y algunas lecturas más escritas allá por los tiempos en que las letras españolas multiplicaban la audiencia en cualquier escenario literario).
¿Qué porqué se me acercó ese recuerdo?, prontamente se prendió esa lucecita como le puede suceder a cualquier cerebro activo, susurrándome, con ese tonito autoritario pero convincente: te adivino la intención pero no te olvides de compartirla con tus lectores.
No fue fácil mi encuentro con esa intención preconizada, sin embargo y, como suele suceder mi intuición me llevó al almanaque y, más concretamente al mes de agosto ¡vaya! ¡Qué va! me dije, utilizando ese sabroso gracejo español suponiendo haber superado el escollo… ahora visitá la red y  concretá tu idea
Allí fui, pregunté por la fábula que reproduzco como para aprovecharla íntegra.

Los dos conejos  
Por entre unas matas, seguido de perros, / no diré corría, volaba un conejo. /De su madriguera/ salió un compañero/ y le dijo: «Tente, amigo, ¿qué es esto?»
«¿Qué ha de ser?», responde; «sin aliento llego…; dos pícaros galgos me vienen siguiendo». / «Sí», replica el otro, /«por allí los veo, / pero no son galgos». / « ¿Pues qué son? Podencos
«¿Qué? ¿podencos dices?/Sí, como mi abuelo./Galgos y muy galgos; bien vistos los tengo.»
/«Son podencos, vaya, / que no entiendes de eso.»
«Son galgos, te digo.»/«Digo que podencos.»
En esta disputa/ llegando los perros, / pillan descuidados/ a mis dos conejos.
Los que por cuestiones/de poco momento/dejan lo que importa, llévense este ejemplo.”
El  fin estaba logrado, sin embargo seguimos leyendo y vaya lo que nos encontramos y que ya transcribimos:
El Rey la utilizó en una sorprendente carta publicada en la red. (08 de julio de 2019. Emilio Ruiz Mateo) “No son estos tiempos buenos para escudriñar en las esencias ni para debatir si son galgos o podencos”, dijo el rey Don Juan Carlos de Borbón en una carta publicada en la web de la Casa Real. Más de uno se preguntó entonces de dónde viene esa expresión tan española, ‘galgos o podencos’, y queremos saciar su curiosidad recordándole que se trata de una idea tomada de una fábula de Tomás de Iriarte. Hay fábulas que precisan de una explicación, pero no es el caso de Los dos conejos, en la que aprendemos al momento que más vale no perder el tiempo elucubrando sobre las características de los peligros que nos acechan, ya que corremos el riesgo de sucumbir ante ellos, indefensos. En la carta de Juan Carlos I, el monarca hace referencia a la difícil coyuntura que vive la sociedad española y anima a recuperar valores como el trabajo, el esfuerzo y la generosidad. “No son estos tiempos buenos para escudriñar en las esencias ni para debatir si son galgos o podencos quienes amenazan nuestro modelo de convivencia”, dice, animando a la sociedad española a no buscar culpables de la crisis, sino soluciones contra ella…

A 9 días de las P.A.S.O.
Artículo 37: Esta Constitución garantiza el pleno ejercicio de los derechos políticos, con arreglo al principio de soberanía popular y de las leyes que se dicten en consecuencia. El sufragio es universal, secreto y obligatorio.
La igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios se garantizará por acciones positivas en la regulación de los partidos políticos y en el régimen electoral.
Artículo 38: Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático… (Constitución de la Nación Argentina 22/08/1994)
Estamos a pocos días del acto eleccionario, qué mejor que no perdernos una palabra de este  esclarecedor  artículo 37 de la Constitución Nacional   Leerlo aparece suficiente como para acallar- si lamentablemente los tenemos- nuestros rencores, nuestras frustraciones y ponernos a cavilar del porqué de nuestro estado de ánimo y que nos puede hacer dudar  de ejercer el domingo 11 un derecho como el voto, única herramienta que hace posible nuestra vida en democracia.
El país central de hoy se nos aparece como una suerte de torre de Babel, en que denuncias cruzadas y ataques mediáticos aparecen como solución para unta desesperanza que se está haciendo global.
Va siendo hora de que recompongamos nuestra epidermis comunitaria “Los hermanos sean unidos, esa es la ley primera”, para ello la herramienta que tenemos que utilizar es la de la democracia, el voto.
Cómo fue que…
(otro gajito de la historia obereña)
Los obereños (y los que no lo son pero que ya por tiempo residencial han logrado su carta de ciudadanía obereña)  quieren saber “cómo fue que…” (un gajo o tan siquiera un gajito de la historia obereña) y bien para ello creamos este espacio en el que semanalmente -a partir del viernes 16 de agosto- responderemos a tales inquietudes, respuestas que estarán avaladas por nuestro trajinar histórico en las páginas del cincuentenario semanario Pregón Misionero y los libros de historia de Oberá de nuestra autoría.

Hoy, y como un adelanto  
“El progreso lo exige: Urbanización de la Avenida Sarmiento”
Los visitantes que llegaban a Oberá provenientes de Posadas y otras latitudes, ingresan por la Avenida Sarmiento, cuya continuación, el camino del Ministerio (hoy Av. Sarmiento y Av. Libertad) los llevaba hacia Campo Viera. Cierto que el título de Avenida no condecía con  la realidad, por ello la Comisión de Fomento (Orlando Gil Navarro, Eugenio L. Rodríguez, Faustino Bertoldi, Luis M. Morchio y Odd Bothner) el 23 de enero de 1945 resuelve aprobar la propuesta presentada por los técnicos constructores Juan Carlos Dalmaroni y Ramón Mariani por la que se comprometen a realizar los trabajos previos de estudios y la confección de los proyectos y planos necesarios para el trazado de ejes, nivelación y urbanización de la Avenida Sarmiento por la suma de $ 3.500. “Una obra edilicia que no admite postergaciones pues es la principal arteria de la localidad y su estado actual no condice con el adelanto de Oberá”.
Los trabajos se iniciaron de inmediato y muy pronto se pudo ver la primera cuadra con la plazoleta central. Fue necesario voltear los árboles existentes, alrededor de 15, en su lugar se arboló la plazoleta y las dos aceras con un total de 400 especies. El arbolado costó con mano de obra y garantía por un año $ 400 m/n. El precio de cada cuadra estaba en el orden de $ 10.000.

¿Galgos o podencos?
Cuando niño, escuché a mi padre contándome una fábula de Tomas de Iriarte, (ésta y algunas lecturas más escritas allá por los tiempos en que las letras españolas multiplicaban la audiencia en cualquier escenario literario).
¿Qué porqué se me acercó ese recuerdo?, prontamente se prendió esa lucecita como le puede suceder a cualquier cerebro activo, susurrándome, con ese tonito autoritario pero convincente: te adivino la intención pero no te olvides de compartirla con tus lectores.
No fue fácil mi encuentro con esa intención preconizada, sin embargo y, como suele suceder mi intuición me llevó al almanaque y, más concretamente al mes de agosto ¡vaya! ¡Qué va! me dije, utilizando ese sabroso gracejo español suponiendo haber superado el escollo… ahora visitá la red y  concretá tu idea
Allí fui, pregunté por la fábula que reproduzco como para aprovecharla íntegra.

Los dos conejos  
Por entre unas matas, seguido de perros, / no diré corría, volaba un conejo. /De su madriguera/ salió un compañero/ y le dijo: «Tente, amigo, ¿qué es esto?»
«¿Qué ha de ser?», responde; «sin aliento llego…; dos pícaros galgos me vienen siguiendo». / «Sí», replica el otro, /«por allí los veo, / pero no son galgos». / « ¿Pues qué son? Podencos
«¿Qué? ¿podencos dices?/Sí, como mi abuelo./Galgos y muy galgos; bien vistos los tengo.»
/«Son podencos, vaya, / que no entiendes de eso.»
«Son galgos, te digo.»/«Digo que podencos.»
En esta disputa/ llegando los perros, / pillan descuidados/ a mis dos conejos.
Los que por cuestiones/de poco momento/dejan lo que importa, llévense este ejemplo.”
El  fin estaba logrado, sin embargo seguimos leyendo y vaya lo que nos encontramos y que ya transcribimos:
El Rey la utilizó en una sorprendente carta publicada en la red. (08 de julio de 2019. Emilio Ruiz Mateo) “No son estos tiempos buenos para escudriñar en las esencias ni para debatir si son galgos o podencos”, dijo el rey Don Juan Carlos de Borbón en una carta publicada en la web de la Casa Real. Más de uno se preguntó entonces de dónde viene esa expresión tan española, ‘galgos o podencos’, y queremos saciar su curiosidad recordándole que se trata de una idea tomada de una fábula de Tomás de Iriarte. Hay fábulas que precisan de una explicación, pero no es el caso de Los dos conejos, en la que aprendemos al momento que más vale no perder el tiempo elucubrando sobre las características de los peligros que nos acechan, ya que corremos el riesgo de sucumbir ante ellos, indefensos. En la carta de Juan Carlos I, el monarca hace referencia a la difícil coyuntura que vive la sociedad española y anima a recuperar valores como el trabajo, el esfuerzo y la generosidad. “No son estos tiempos buenos para escudriñar en las esencias ni para debatir si son galgos o podencos quienes amenazan nuestro modelo de convivencia”, dice, animando a la sociedad española a no buscar culpables de la crisis, sino soluciones contra ella…

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