Agenda cultural
Cuando este viernes 28 de junio Pregón Misionero llegue a nuestras manos, la ciudad estará preparándose para  dar comienzo a la 42º edición de la Feria Provincial del Libro. Este es un acontecimiento cultural y social que nos reúne  anualmente, en la primer semana de julio, por mas de diez días,  con gran entusiasmo.  Nos reencontramos  con nuestros amigos  libreros, editores, compradores y  con un público  que podrá tener en sus manos una variedad de libros que generalmente no están a su alcance, sino en las grandes ciudades.
Como siempre la Feria renueva su principal objetivo, que es promover el libro y la lectura, a través de todos sus géneros, poesía, narrativa, cuento, crónica, etc. Como sabemos, nadie nace lector, sino que se hace lector, pero siempre que tenga a mano ese instrumento tan valioso como el libro. Valoramos mucho el libro digital, que puede llegar con toda su variedad a quien tenga una computadora, una tablet, un celular,.. pero nuestro libro en papel mantiene la facilidad de no depender de la electricidad o de ningún aparato electrónico,  amén de que puede llevarse en cualquier lugar de la cartera o del  bolsillo. Somos de la generación del libro en papel, sin duda, y en un tiempo tuvimos la preocupación de que el libro en papel desapareciera. Hoy  vemos que ambos soportes se complementan. Eso lo comprobamos una vez más en el reciente Festival de la Lectura que realizamos conjuntamente con el Ministerio de Educación y su  equipo del Plan Provincial de Lectura  donde  los  trabajos de los estudiantes  escolares sobre los cuentos de Quiroga, combinaban lo clásico con lo moderno poniendo en  las interpretaciones de los mismos, el  celular, la computadora, y todos los nuevos inventos electrónicos. Después del éxito de este evento,  y todo lo que está por suceder  en la 42 edición podemos decir sin temor a equivocarnos que la Feria y sus actividades culturales construyen el camino lector. Este es el título de un libro de Laura Devetach, docente y escritora, muy   reconocida en la literatura moderna  para niños y adultos., del cual extraigo esta  idea que complementa  la función del lector.
“…Desde esa reserva interior que se va formando, desde ese espacio poético, vamos adoptando “modos” de leer, en activa y creciente dialéctica con nuestra realidad y con los libros. Así empezamos a desear los libros en los que viven las palabras. El problema es que en nuestros países latinoamericanos hay millones de niños que tienen absolutamente empobrecido el primer término de esta ecuación: la realidad. Y el segundo término, los libros, ni siquiera está a su alcance. Por  eso creo que  la tarea del maestro o maestra lectores es inapreciable, muy especialmente en el ciclo inicial, para enriquecer el espacio poético, interior y el compartido, con elementos valiosos que sirvan a los niños para la vida… En manos del Estado queda distribuir con mayor justicia el bien común y la cultura. Y en manos de los ciudadanos, trabajar para que eso se cumpla”.

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Categorías: Columnas de Opinión

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