Decíamos en 1983, más exactamente el 2 de octubre de ese año, en el párrafo final de la nota editorial que titulábamos “Sepa el pueblo votar”
“A través de estos últimos años Pregón Misionero ha tratado, con especial detenimiento de contribuir, dentro de sus posibilidades periodísticas, a que se arribe a la institucionalización democrática del país.
Que, por sobre todo, sepa el elector darse cuenta que el voto es una arma secreta en función de la democracia y que, en el cuarto oscuro se acabaron los favores y prebendas, que allí, el ciudadano a solas con su conciencia debe concretar su pensamiento electoral que estuvo madurando desde días anteriores relacionándolo  con la idea de sumar un voto en favor de su comunidad, su provincia, su patria y por ende su familia y contribuir así en la suma de las individualidades en forjar ese mundo que siempre puede ser mejor, más justo, más fraternal y en el que la violencia se erradique para siempre”.
Fueron tiempos difíciles aquellos en los que la larga noche de la dictadura arrasaba instituciones y gente anhelante de vivir en democracia castrando la política, olvidando que las ideas no se matan, como dijera el maestro por antonomasia.
“Así, a través de notas que fueron  jalonando las diferentes circunstancias que rodeaban a cada actitud que asumía el Proceso durante el tiempo señalado, hacíamos nuestras reflexiones destinadas a que no se perdiera lo esencial que habíamos conquistado los argentinos a partir de Malvinas, la promesa a la convocatoria general electoral.”
“En cierto sentido, al igual que los partidos políticos que cierran ahora su campaña (1983) nosotros los periodistas, también lo cerramos, cierto que solamente en lo que hace al logro del voto, pero, en ese aspecto, sí la cerramos, y así como los partidos cierran su campaña proselitista con un multitudinario acto donde entienden que queda demostrada la vigencia de sus prédicas, así nosotros tenemos que cerrar este ciclo de comentarios destinados a lograr que se realicen las elecciones del 30 de octubre.”
“La práctica electoral, desterrada por siete los que nos resultaron largos años en el país, tuvo que acelerar su marcha para acceder a plazos que evidentemente apresuraron un trabajo -el de toma de conciencia- del elector que en épocas normales hubiese sido una resultante de lo vivido en la democracia.
“De tal suerte que en el ciudadano de hoy (1983) las ideas no han podido, en muchos casos, ocupar los compartimientos adecuados y se han mezclado en una especie de torre de Babel, donde cada uno ha tomado connotaciones sentimentales, anímicas y aún circunstanciales para, con ellas perpetrarse en una irracional posición de competencia deportiva.”
Cabe aquí agregar una situación que vivimos como profesor de Historia del viejo Colegio Nacional, cuando al conocerse la vuelta a la política y por lo tanto a la democracia allá por 1983 ,como ciudadano consideré oportuno comunicar a los alumnos la buena nueva y tal fue mi sorpresa cuando en un tercer año advertí que el sutil trabajo que se hizo de “borrar” a los partidos políticos tuvo su respuesta para mí ese día cuando los jovencitos de entonces “ignoraron“ la existencia del viejo partido radical y del partido peronista y por ende de la política.
“Pese a lo que se pueda atender tal posición a la que se ha llegado, nosotros entendemos que los males graves que padece el país, los males mayores que pueda haber sufrido nunca, hubiera resultado mejor un esclarecimiento profundo de ese profundo drama nacional en vez de lanzar a los incautos a un lucha de “hinchadas”, despersonalizaciones y, lo que es más grave, encerramiento en posiciones primarias cuando la decisión que hay que tomar es de una profundidad tal que no se advierte.”

La jerarquía del voto misionero
Lo veníamos repitiendo que reina paz y tranquilidad en el escenario político misionero convirtiendo a esta provincia en un oasis en el que este casillero, el político, aún en el tiempo electoral que hoy se vive de comicios provinciales a desarrollarse el domingo en el que se elige gobernador, vicegobernador, diputados provinciales, intendentes y concejales, no advertimos que muestre, como en el caso del clima turbulento que genera las elecciones Paso y Generales próximas en Nación, fisuras sociales en Misiones que puedan caer en la nomenclatura popular de “grietas”, sino alguno que otro conato de ira casera por las redes, destinada a un clima nacional como el que se vive en el país, no son sino nada más que muestras de un pasión política desbordada, pero que de ningún modo afecta al concepto vertido anteriormente y esto es mérito de la gente que gobierna la provincia que se ha sabido “bajar del caballo de la soberbia para estar con la gente y con ello, dando puntada tras puntada, ir paliando la fuerte crisis que se vive y que nos afecta e ir construyendo canales creativos como para ir suturando parte de la herida.
Cierto que lo que venimos diciendo se refiere al elector misionero, ¿por qué no ocuparnos del votante? es que mujeres y hombres tanto en ciudades y pueblos, así como de lugares inhóspitos el día del comicio, con buen o mal tiempo, estando cercano o lejano el lugar de votación, de todos modos hará lo imposible por votar como lo demuestra los índices de presencia de votantes en cada mesa electoral que se exhibe tras cada elección.
A esta altura de nuestra exposición se estará preguntando ¿y el título de la nota a que viene? Sí, lo pusimos como una suerte de caballo de Troya, para crear suspenso, pero más allá de ello, por considerar tras lo escrito en los primeros párrafos que si bien los personajes de la contienda electoral son imprescindibles,  lo concreto de todo ese movimiento previo es la consolidación del valor cívico de la jornada al depositar su voto ciudadano.
Dada las condiciones que se viven electoralmente en esta provincia por cierto que el voto se ha jerarquizado y tiene entidad suficiente como para cumplir con el mandato que se le ha conferido.
Se nos ocurre que esa jerarquía que le atribuimos, se ha transformado en una constante y el mismo se lo ha ganado.
Con la alegría que nos produce el poder ejercer nuestra función y nuestro derecho soberano de elector, el domingo  ¡Vamos a votar!

Artículo visitado 17 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Columnas de Opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top