Agenda cultural
   Podemos decir  que nunca es tarde para empezar a escribir y que muchos de nuestros grandes escritores universales, se iniciaron en la escritura  a edad  tardía .  Es que en esa etapa adulta es cuando  se busca  realizar aquel deseo íntimo  que nos acompañó durante nuestro años jóvenes, como fue escribir. Podemos  decir que hemos  visto crecer, aquí en Oberá, a  una escritora nacida  como tal en su vida adulta,   que ya tiene  varias publicaciones en Antologías, y que  es autora  de tres libros. Nos referimos a Zenona Zabczuk, más conocida por su actividad  oficial de Cónsul Rusa.  Ella inició esta etapa de escribir,   colaborando  como  entrevistadora de mujeres de su colectividad  para el libro de la Feria Provincial del Libro que se tituló “Crónicas De Vida”. Allí Zenona recorrió familias pioneras  eslavas, y obtuvo valiosos testimonios sobre el importante y silencioso  aporte de la  mujer  inmigrante en el fortalecimiento de la familia y el arraigo en el lugar del desarraigo…
 Luego de esta participación, Zenona descubrió una veta interna que se tradujo en nuevas obras literarias y así participó en  varios Concursos Literarios de la Provincia, donde sus narraciones fueron premiadas especialmente. Desde allí , los recuerdos y  la palabra escrita  se llevaron  de la mano con  la inagotable memoria de Zenona. Y surgieron  sus dos  primeros libros:  el primero “Ruta De Recuerdos”,  el segundo “Mis Raíces”.  Ambos  son  parte de la vivencia  familiar, el primero, de su esposo y el segundo,  de su familia paterna . Dedicó  a sus hijos, nietos y bisnietos, esa herencia intangible pero real de las cosas vividas con todo el cuerpo y el alma desde la niñez, desde su “ mágica niñez” al presente. Fue  también un reconocimiento a este lugar-paraíso que es Misiones, y por supuesto  a la Argentina que los acogió como una madre a sus nuevos hijos. Con estos libros Zenona  inspiró a muchas a mujeres  pioneras  a escribir  y a comprender la importancia de trasladar estas  vivencias a los herederos, con la nostalgia puesta en cada palabra   memoriosa. En este mundo de urgencias  pocos son los jóvenes que preguntan a sus padres sobre sus vidas,  por eso estos libros se convierten en historias de arraigo y de  ejemplo de metas alcanzadas.
   El lenguaje de Zenona  muestra el amor por lo vivido en las buenas y en las malas. Es un lenguaje amable , armonioso, que destaca de sus familias el aporte a los orígenes de Oberá, así como nos traslada a aquellos lugares de Rusia  que desearíamos visitar y conocer. Luego viene su tercer libro, que escribió  sobre la “Colectividad Rusa Belarusa De Misiones. 30 Años De Historia” , traducido al ruso y que publicó en el año 2018. Su presentación fue memorable para la colectividad,  que tiene en sus manos un valioso aporte,  año por año,  de  su esforzado nacimiento y  recorrido  en Oberá y un  reconocimiento  para todos aquellos que fueron protagonistas   de la misma. ¿Quien duda que el arte de escribir y de recordar  no se apoderó  para siempre de Zenona… gracias a los años vividos?.
Artículo visitado 5 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Columnas de Opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top