Supervisan la construcción de las turbinas de Yacyretá; diseñaron un camión forestal para cargar y transportar troncos; construyen cojinetes magnéticos a pedido de la Comisión Nacional de Energía Atómica; desarrollaron una máquina para optimizar el corte de madera e instalaron sensores en las compuertas de la represa de Salto Grande. Son sólo algunos de los 118 proyectos del Laboratorio de Simulación Numérica y Ensayo Mecánico (Labse) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), con sede en Oberá.

Hasta el momento, por su incidencia en el ámbito local y la repercusión internacional, el diseño de una máquina cosechadora de té es considerado el proyecto insignia de los investigadores de la casa de altos estudios.
El trabajo demandó varios años y se concretó gracias al aporte del Fondo Tecnológico Argentino (Fontar), la Facultad de Ingeniería y una empresa metalúrgica local que recientemente comenzó a exportar el prototipo a Kenia.
De esta forma, se completó el ciclo virtuoso que amalgama lo académico con la necesidad concreta de un sector, impactando en el medio con la formación de profesionales y la transferencia de conocimiento.  Tarnowski ingeniería
El magister Gabriel Tarnowski, coordinador del Labse, detalló los proyectos más importantes que lleva adelante su equipo. “Estamos atendiendo a la industria local, pero también tenemos presencia nacional e internacional”, destacó, al tiempo que opinó: “Pienso que la universidad tiene que hacer el huevo y la gallina: formar ingenieros que generen nuevos nichos con base tecnológica desde acá”.

Yacyretá y Salto Grande
Desde el 2007 la Facultad de Ingeniería brinda asesoramiento a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) y actualmente supervisa la construcción de seis turbinas nuevas.
Tarnowski encabeza un grupo de 30 personas que verifican que se cumplan todas las cuestiones técnicas y administrativas del contrato para certificar el avance de obra.
El equipo incluye dos inspectores de obra en la empresa Impsa, de Mendoza, y dos en Asunción del Paraguay. Los cuatro profesionales se reportan a Oberá.
“Son seis turbinas que está comprando Yacyretá por casi 90 millones de dólares. Es una gran responsabilidad, pero son muchos ojos mirando. Sin contarme a mí, el equipo de trabajo tiene un promedio de edad de 30 años”, precisó.
Asimismo, mencionó que el año pasado la EBY contrató a tres ingenieros del equipo, lo que habla del nivel de los profesionales que se forman en la Facultad de Ingeniería.
Tarnowski también trabaja en un proyecto en la represa de Salto Grande, donde instalaron sensores en las compuertas para medir el esfuerzo de éstas cada vez que sube el agua. “La represa está en proceso de aumentar la altura del embalse para minimizar el impacto de las inundaciones. Es un tema del que no se habla mucho, pero en los ríos de todo el mundo aumenta el caudal promedio. Cada vez hay más construcciones, mucho asfalto y empedrado, entonces la tierra no absorbe y por eso las inundaciones son un fenómeno en aumento. Por ello, uno de los objetivos de Salto Grande es aumentar la capacidad de embalse para retener más agua y minimizar el efecto de las inundaciones”, explicó.

Industria forestal
Entre los proyectos de los investigadores locales se hallan el desarrollo de un camión forestal que levanta los troncos cortados y dispone la carga sobre sí mismo, para luego transferir a los camiones que transitan por ruta. Se trata de un acuerdo con la empresa Oscar Bertotto, de Wanda, para la fabricación del Forwarder 6×6.
“El equipamiento está en fabricación y la idea es presentarlo en la próxima edición de la Feria Forestal. Nuestra función es hacer todos los cálculos de ingeniería, pero estamos acompañando la fabricación”, explicó.
La iniciativa contó con la financiación de la Agencia Nacional de Promoción Científica. Al respecto, Tarnowski mencionó que “la Facultad le ofreció el proyecto a la empresa y con la plata del subsidio se costearon los gastos. Así se beneficiaron la empresa, la Facultad y el medio”.
Los investigadores también están sujetos a la dinámica de la crisis económica y la política.
En diciembre compramos el motor Deutz para el Forwader y en enero se cerró la fábrica Deutz en Argentina, entonces tuvimos que cambiar de motor. Siempre somos impactados por decisiones políticas, pero el conocimiento no se pierde”.
Por otra parte, mediante convenio con metalúrgica Kogut, de Eldorado, desarrollaron una máquina que escanea un tronco en medio segundo, dibuja en la computadora, simula cortes e indica cómo cortar para optimizar la utilización de la madera. Fue un proyecto de tres años y el primer equipo fue adquirido recientemente por una importante empresa yerbatera para la fabricación de sus propios palets.

Nuevos nichos
Tarnowski realizó su posgrado en Brasil, donde junto a un grupo de amigos fundó una fábrica del área petróleo y gas. Instalado nuevamente en Argentina, dichos conocimientos derivaron en una empresa con base tecnológica para reparar gasoductos y oleoductos.
“Pienso que la única manera de mantener el monte y el turismo es creando empresas de base tecnológica, donde el conocimiento sea disruptivo. Estamos en lugar muy estratégico y podemos comercializar el producto a cualquier lado”, remarcó.

 

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El Territorio


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