Las calles y los espacios públicos de la ciudad son los lugares elegidos por grupos de jóvenes que incentivan la divulgación literaria. Incorporan herramientas como la producción audiovisual.

La Capital del Monte sigue firme como el centro de mayor producción cultural de Misiones, con un movimiento incesante de actividades literarias y audiovisuales.

En medio de ese panorama, se destacan las iniciativas del grupo denominado “Reviro Textual” cuyos integrantes, “armados” de libros y poesía, recorren las calles para acercar a la gente una muestra de la riqueza del universo de las letras.

PRIMERA EDICIÓN dialogó con Rodrigo García, uno de los integrantes de este grupo, quien comentó que “Reviro Textual, surge con una sucesión de ideas que no las planeamos y creció más de lo pensado. Ahora somos un montón de jóvenes, algunos de estos chicos están en la Facultad de Artes con lo que estamos incursionando también en la producción audiovisual, pero nuestro fuerte es la literatura”.

Sobre los primeros pasos, recordó que “solíamos juntarnos en mi casa con Aníbal de Grecia, que es un referente de la poesía local y con quien nos planteamos hacer algo, pero que resulte más cercano a la gente. No queríamos cerrarnos en un grupo literario, instalarnos en una casa para tomar el té con galletitas mientras leemos Coelho. Así que buscamos algo más actual, contemporáneo y under”.

“Luego de estas reuniones y como él es más de la poesía mientras yo soy de la narrativa, leímos un montón de cosas porque también me atrae todo lo relacionado con divulgación científica. Fue así que nos dimos cuenta de que era un ‘mboyeré’. De hecho esa palabra tiene una connotación que es una mezcla de cosas, pero cada uno de los elementos sigue manteniendo su identidad, entonces decidimos tirarnos hacia algo aún más autóctono, así que ahí nació lo del reviro”, explicó García.

Como iniciativa cultural “en mayo van a ser dos años que estamos trabajamos con ‘Reviro Textual’. Nuestro punto central es ‘El Tendedero de Poesía’. Nos juntamos en la plaza del Centro Cívico de Oberá, que está en avenida Sarmiento y Libertad, como siempre nos gusta decir, ‘donde termina la libertad’. Es entre un banco y una iglesia que es justamente donde está la Policía, así que tiene toda una metáfora el lugar. Ahí nos juntamos a leer, colgamos los libros en un tendedero, entonces la gente que quiere leer puede venir y al que le interesa lo que tenemos y quiere llevarlo puede hacerlo, somos como una biblioteca itinerante”, detalló Rodrigo.

Este tipo de intervenciones nacieron para llevar los libros y la poesía a los vecinos.

Sobre ello explicó que “hay gente a la que le gusta leer, pero por ahí esto no se da más seguido porque no se encuentra con la literatura. Entonces decidimos buscar la manera de llevarles el material de lectura. Es así que ‘El Tendedero’ lo hacemos una vez a la semana, por lo general son los domingos”.

Más allá del “Tendedero”, estos jóvenes llevan las letras hasta los barrios a través de una de las propuestas más novedosas de estos tiempos: leer poesía con megáfonos en un recorrido por las calles obereñas.

“Eso surgió con Héctor Borges, otro de los chicos con el que hablábamos de las campañas políticas en los barrios a través de discursos en megáfonos, como si fueran verduleros ofreciendo su fruta. A partir de allí dijimos que sería bueno recitar poesía como si fuera una venta ambulante de verduras. Cuando lo pensamos por primera vez aún no existía ‘Reviro Textual’. Pero un día decidimos retomar esa idea y planteamos de ponerle el nombre de ‘EPA: Estado Poético Ambulante’. Días atrás hicimos uno a lo largo de la ciudad con un amigo que es músico. Antes salió uno pequeño en Aristóbulo del Valle, donde estamos gestionando y organizando un evento. También pretendemos hacer un encuentro en Eldorado”, contó García.

En cuanto a la repercusión que hubo con este movimiento literario agregó que “las primeras veces nos miraban raro y pensaban que vendíamos libros. Cuando parábamos les explicábamos que en realidad no vendíamos nada y que si querían hasta les prestábamos libros. Así se empezó a sumar gente. Ahora tenemos un grupo estable y otros que circulan, por ahí llegan para pedirte algún libro y jamás se perdió ninguno porque la gente te los devuelve, sabe dónde buscarnos luego de una semana, que es el tiempo que generalmente les toma”.

Rodrigo advirtió que “para nosotros es prioridad la divulgación literaria, queremos que la gente se acerque cada vez más a este mundo. Entonces seguimos con ‘El Tendedero’, pero con la apertura que tenemos y las propuestas que surgen hace que se desarrollen nuevas las iniciativas audiovisuales y hasta el armado de guiones. Ahora, por ejemplo, estamos armando una serie sobre microrrelatos de fútbol y poesía”.

Artículo visitado 61 veces, 1 visitas hoy

Diario Primera Edición


Categorías: Destacado Noticias Sociedad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top