El tiempo de vacacionar ha sido muy corto este año, no solo para la mayoría de la gente en particular, por la situación económica y la marcada incertidumbre con vistas al futuro, sino que también para la dirigencia política.
   En el ámbito provincial, se observó al Gobernador Hugo Passalacqua atendiendo los problemas urgentes como las de hacerse cargo de los subsidios nacionales en el caso del transporte y de la energía eléctrica y del subsidio de inter zafra que se le abona a los tareferos, para atenuar de alguna manera el impacto social que dichas medidas de ajuste tomadas por el gobierno nacional impactan sobre los sectores de menores ingresos.
   El gobierno provincial asumió los subsidios cortados por el estado nacional, incorporando un aumento salarial desde el mes de enero de manera tal que los impactos en los aumentos en los cuadros tarifarios sean de menor proporción. Entre tanto se espera en que en Oberá la realización de la audiencia pública para el tratamiento del aumento del boleto urbano de pasajeros, que de no contar con el subsidio del gobierno provincial, el boleto costaría más de cincuenta pesos.
   En materia política, en todo el verano se lo vio muy activo al vicegobernador Oscar Herrera Ahuad, en diferentes eventos y actividades gubernamentales, se podría decir que no se tomó vacaciones y estuvo marcando  presencia en todo el territorio provincial. Si bien faltan definiciones de quien será su compañero de fórmula, se lo vio acompañándolo en varias de estas actividades al actual diputado nacional Ricardo Welbach.
   También se los vio muy activos a los candidatos a intendente de Oberá, sobre todo a los candidatos renovadores. En principio al actual intendente Carlos Fernández, quien si bien todavía no anunció oficialmente su candidatura a la reelección; en una de sus actividades barriales, hubo gente que se acercó para preguntarle cuando arrancaban con la campaña… a lo cual el intendente respondió que faltaba mucho tiempo todavía, pero que los estaría convocando.
  Los otros dos candidatos a intendente, el periodista Tony Lindström, quien si bien tampoco confirmó su candidatura, en los últimos tres meses se lo vio muy activo con su grupo de trabajo, en reuniones barriales, y solo se tomó una semana para resolver cuestiones de índole familiar, retomando esta semana sus actividades profesionales y políticas.
   Quien sí confirmo su candidatura en un brindis de fin de año es el actual subsecretario del ministerio de Coordinación de Gabinete, Daniel Behler, quien a su grupo de trabajo le ratificó su voluntad de ser candidato a intendente, resaltando que desde las últimas elecciones están trabajando  con ese propósito junto a sus colaboradores.
   Desde el lado de Cambiemos hasta ahora el único que anunció hace meses atrás su candidatura a intendente es el actual diputado provincial Roberto Rocholl, pero hasta ahora casi en soledad. Desde el radicalismo no tienen muchos ánimos de trabajar políticamente solamente para sumarle votos al candidato del PRO. A Rocholl se lo vio en las reuniones y manifestaciones por los cortes de luz, cuestión por la cual recibió una serie de reproches y cuestionamientos; y también se lo vio en las redes sociales en algunas actividades barriales. Será una campaña intensa en el cara a cara con la gente por la escasez de recursos, se la intentará hacer de esta forma, y lo más corta posible.
Trabajar con la desinformación y el realty show
   La estrategia electoral del gobierno nacional es la de sacar de la mente de los argentinos el tema económico y llevar los pensamientos a otros ámbitos de discusión, como lo vino haciendo desde la anterior campaña presidencial, la tematización en torno a la corrupción. Así lo demuestra el reciente DNU, por la cual el presidente Mauricio Macri establece la extinción de dominio en los casos de narcotráfico y corrupción.
   Si bien es un tema que debe tratarlo el congreso y de hecho fue tratado y no tuvo avances, lo cierto es que la necesidad del gobierno de Cambiemos de instalar otros temas de debates que reemplacen al tema económico, para así darle continuidad a los temas de corrupción, ante el fracaso de la política económica, se desplaza a el show mediático.
   Ni bien firmado el decreto, rápidamente los operadores mediáticos del gobierno nacional, nucleados en el grupo Clarín, tematizaron la cuestión planteando qué cantidad de dinero intentaba recuperar el gobierno nacional de los hechos de corrupción del gobierno anterior; sacando cálculos de cuánto dinero podrían recuperar en manos de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Claro está que con ello no se resuelven los problemas económicos actuales ni a futuro.
   Nadie puede estar de acuerdo con la corrupción y debería ser un tema que debería resolver la justicia, pero como siempre el poder judicial siempre es funcional a las directrices que marca el poder ejecutivo nacional, aportando argumentos  para fomentar la famosa grieta que divide a los argentinos y los coloca en dos opciones: Estar del lado de los corruptos o en la vereda de enfrente y con la consiguiente descarga de odios, que no permiten tener ningún tipo de razonamiento lógico. El odio enceguece la realidad, llegando incluso a no importar cuánto daño pueda causarle al propio portador y promotor de los mismos. Pero sirven como elemento de campaña, y es lo que importa.
   El estratega del presidente Mauricio Macri, el ecuatoriano Jaime Duran Barba, quien viene manejando hasta las estrategias comunicacionales de gestión, de gobierno y de campaña desde hace años, en estos últimos días volvió a insistir con la estrategia de hablar poco de la economía, y mucho de otros temas como el de la corrupción, entendiendo que hay un alto porcentaje del electorado que está desinformado y otro porcentaje que cree que está informado, pero que solo recibe la información que el gobierno quiere dar a conocer, mientras oculta otras informaciones, como está haciendo exitosamente con el grupo Clarín.
   Mientras tanto, en la oposición siguen corriendo los tiempos para el armado de un frente electoral, que divide a los opositores en quienes consideran que en el esquema debe estar la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y quienes entienden que no. Lo cierto es que la ex mandataria cuenta con un gran caudal electoral, según las encuestas que la ubican en uno o dos puntos por debajo del presidente Macri.
   Como material de campaña la ex presidenta tendrá una amplia agenda judicial, nuevamente fue citada por el juez federal Claudio Bonadío, por la causa de los cuadernos, juntamente a unos cien empresarios. Y el 26 de febrero tendrá su primer juicio oral en la cual están imputados juntamente con ella ex funcionarios de su gobierno, como lo fueron el ex ministro de planificación federal Julio De Vido, y el ex subsecretario de Obras públicas José López y al empresario Lázaro Báez, causas judiciales que sirvieron de  argumentación de todos los fracasos en materia económica de la gestión de Cambiemos y que le seguirán sirviendo como elemento de campaña, y de hecho estos serán los temas que ocuparan la agenda mediática y se dejará de lado la cuestión económica y social.
Artículo visitado 34 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Columnas de Opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top