Además de destinar menos recursos en términos reales, el gobierno de Macri no ejecutó, una vez más, los ya flacos recursos de áreas muy sensibles. En paralelo, desde que llegó a la Casa Rosada, el peso del pago de intereses de la deuda sobre el Presupuesto creció un 90,3%.

El gobierno de Mauricio Macri ya comenzó a transitar los últimos meses antes de las elecciones en la que, se prevé, intentará revalidar una gestión que tiene poco y nada para mostrar en materia económica y social.
De hecho hay una política rectora que guió el modelo económico a lo largo de los últimos tres años pero que se aceleró dramáticamente en 2018 merced de la profundización de la crisis económica en que derivó el rumbo elegido: ajuste en el gasto público destinado principalmente a Salud, Educación y Ciencia y Tecnología en paralelo con una disparada del pago de intereses de la deuda, el único ítem que creció de manera sostenida en los Presupuestos presentados por el gobierno de Macri.

Así lo demuestra el último informe elaborado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) que advierte que en 2018 «es notorio el monto en que han crecido los pagos de intereses de la deuda que, con una inflación del 48% se incrementan un 13,1% en términos reales».

Y advierte: «Así la ejecución presupuestaria también refleja el perfil neolibeal del programa económico, con ajustes en un sinnúmero de partidas que tienen que ver con aspectos sociales y económicos fundamentales, e incremento para los fondos de la deuda».

Por caso sólo en Salud, Educación y Ciencia el gobierno de Macri subejecutó partidas este año por más de 30 mil millones de pesos.

Es que, según se desprende del trabajo realizado por la Undav mientras en 2018 el gasto total se ajustó un 15,6% en términos reales en comparación con 2017, el pago de intereses de la deuda creció.

El ajuste, que lejos estuvo de afectar a los acreedores externos, por el contrario implicó fuertes recortes en áreas sensibles. En 2018 el ajuste se tradujo en un recorte de los fondos devengados en Salud Pública del orden del 17,8% en términos reales; de un 22,4% en Educación y Cultura; del 23,5% en Promoción y Asistencia Social; del 31,8% en Ciencia y Tecnología y del 54,7% en Trabajo.

De acuerdo con el informe «la inversión pública en programas de Salud creció un 22% nominal en 2017 en relación a 2017 pero, si se descuenta el efecto inflación en el poder adquisitivo del presupuesto, se encuentra que los gastos cayeron un 18%, lo que representa un fuerte proceso de ajuste. Esto se da además con una subejecución presupuestaria del 7%, es decir, $7.862 que no se gastaron en 2018».

Por caso, a la ANMAT se le recortó el 31% de su presupuesto, el Servicio Nacional de Rehabilitación recibió un 86% menos de recursos mientras que las transferencias de fondos al Hospital Posadas cayeron un 23% en términos reales, un 28% en el Sommer y un 36% en el Laura Bonaparte, ex Cenareso.

En programas como Prevención Epidemiológica recibieron un 52% menos de recursos, Salud Mental (-14%), Enfermedades transmisibles por vectores y zoonosis (-43%), Asistencia a pacientes con lepra (-28%), Asistencia al paciente miastenico (-42%), Asistencia de las discapacidades (-43%), por solo nombrar algunos.

Se destinó un 98% menos fondos en términos reales para salud infantil, para Salud ocupacional (-51%), y a la vigilancia epidemiológica y control del SIDA (-32%).

A diferencia de lo prometido en campaña, el apoyo a la Ciencia y Tecnología tampoco fue una de las prioridades del gobierno de Macri. En 2018 en el área quedó un 12,9% del presupuesto asignado sin ejecutar, unos 5.050 millones de pesos que no se utilizaron, de un presupuesto que sufrió además un recorte del 31,8% en términos reales en comparación con 2017.

Si bien todos los programas padecieron un retroceso en términos de presupuesto asignado los principales recortes se dieron en: Coordinación del Plan Nacional de Medicina (-88%); Investigación y Desarrollo de Medios de Acceso al Espacio (-71%); Conducción y Planificación para la Defensa (-68%); Sostén Logístico Antártico (-60%); Producción de Información Geológica de Base (-54%); Desarrollo de la Educación Superior (-51%); Desarrollos y Suministros para la Energía Nuclear (-47%); Desarrollo y Aplicación de la Tecnología Minera (-46%).

 

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Categorías: Noticias Política

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