Decepción, bronca, impotencia. Sentimientos que envuelven a la comunidad educativa de la Escuela N° 448, del barrio Cien Hectáreas de Oberá, establecimiento que en apenas cinco días padeció dos hechos vandálicos que ocasionaron un enorme perjuicio. 
En ese contexto, la vicedirectora Silvia Buiak Branchesi comentó que analizan la posibilidad de instalar cámaras de videovigilancia como última alternativa para enfrentar los reiterados hechos delictivos que vienen padeciendo.
“El lunes un vecino nos avisó que observó personas extrañas en la institución, fuimos a ver y nos encontramos con varias rejas forzadas y ventanas violentadas, por donde ingresaron al salón de Educación Física. Hicieron destrozos y se llevaron pelotas y otros elementos. También forzaron las ventanas de otras cuatro aulas y de la biblioteca y rompieron lo que tuvieron a su alcance”, detalló la vicedirectora.
Inmediatamente radicó la denuncia ante la Seccional Quinta de Cien Hectáreas, aunque hasta el momento no hubo avances en la investigación ni detuvieron a posibles sospechosos.
Para colmo, el jueves volvieron a irrumpir en la escuela, rompieron ventanas y generaron destrozos. La situación fue alertada por el personal de servicio y también se radicó la correspondiente denuncia.
Al respecto, Buiak Branchesi mencionó que parte del predio cuenta con alarma, aunque los vándalos ingresan por otro sector sin cobertura.
“Ya no sabemos qué hacer. Lo único que nos queda sería instalar cámaras de seguridad para evitar que nos sigan robando y haciendo daño. Tenemos algunos recursos de la cooperadora y veremos si alcanzan”, explicó.

Más inseguridad
En diálogo con este matutino, la vicedirectora comentó que la Policía hace rondas de prevención, pero hasta el momento los vándalos lograron burlar todos los controles.
Se estima los responsables serían menores, o al menos algunos, ya que cruzan por las rejas de las ventanas.
“Tengo angustia y decepción porque la institución no es de uno, es del barrio, de la gente. La comunidad hace un gran esfuerzo para mantener linda la escuela, pero hasta ahora ganan los vándalos y es muy triste”, lamentó.
Asimismo, solicitó la colaboración de los vecinos para reforzar el cuidado de la institución. “Si alguien entra, los vecinos pueden ver porque no hay muro, sólo tejido. Pero lamentablemente pocos se involucran y hacen algo al respecto”, agregó.
Ya en las vacaciones de invierno la Escuela 448 fue blanco de la delincuencia, al igual que otras instituciones del barrio y zonas aledañas.
A pocas cuadras del lugar se halla el BOP 10, entidad que durante el receso invernal padeció una seguidilla de cinco robos.
Al respecto, referentes barriales alertaron sobre el incremento de la inseguridad y la falta de recursos que evidencia la Policía para afrontar la problemática que los aqueja.
En tal sentido, subrayaron que la escalada delictiva estaría directamente relacionada con el consumo de drogas y el avance del narcomenudeo en la zona.

En la zona roja

Meses atrás, Elbio Romero, director de la Escuela N° 184 de San Miguel -también bajo la jurisdicción de la Seccional Quinta- solicitó la instalación de un destacamento policial dentro del citado predio, lo que no se concretó.
“Ya no sabemos qué hacer, no podemos dejar nada en la escuela porque entra cualquiera y hace un desastre. Tenemos sospechas de quiénes son, pero necesitamos testigos y los vecinos tienen miedo. La única solución que vemos es la instalación de un destacamento policial dentro del predio escolar”, mencionó Romero.
En el mismo predio se ubica el BOP 122, institución que el año pasado padeció varios hechos vandálicos y robos.
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Categorías: Noticias Policiales

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