Nuestra primera comunicación con los lectores al iniciarse el nuevo año de 2019 nos puso ante la pretensión de ir surcando rumbos que no aparecieron en 2018 pero que, por tratarse éste de un año electoral, sí que irán apareciendo.
    Y bien… el 2018 concluyó y los que hacemos posible el pregón misionero de los viernes que cumple hoy unas 2623 ediciones que comenzaron allá por el 9 de Julio de 1966, solo nos resta agradecer en profundidad a nuestros lectores y avisadores que nos han seguido leyendo y/o apoyando, así como también a las sucesivas gestiones provinciales o municipales que nos han distinguido en esta nuestra tesitura de brindarnos como “obereños de “punta a punta” a una comunidad a la que viene entregando en especial páginas de nuestra historia regional basadas en documentación existente en nuestros archivos, de tal suerte que la tarea se sublimice en su causa al servicio de la  familia y la comunidad y si bien esto podría parecer una despedida tachonada por tantos renglones de reconocimiento, la pasión por lo que hacemos se ofusca ante el renunciamiento y nos estimula a seguir bregando hasta que las velas no ardan.
    Solo nos resta agregar un gran ”sapucay”, deseándoles a todos y cada uno de ustedes un ¡FELIZ AÑO NUEVO!
   Siguiendo nuestra inveterada costumbre, tras la alegría del saludo les brindamos otra perlita de nuestra biblioteca. Esta, un poco “grosa” en el sentido de su análisis por lo que, con paciencia y mucho interés, aprovechando el tiempo de vacaciones, se puede comprender como fue el tiempo político y social del país en el año de la fundación de nuestra ciudad ¿aburrido?… pues.. que va!!!… diría nuestro amigo Paco, vayamos ya al texto:
   Año 1928-Pasado ya el primer cuarto de nuestro siglo el mundo va de asombro en asombro. El de este año es único se concreta EN LONDRES LA PRIMERA IMAGEN DE LA TELEVISIÓN. La ciencia señala el paso del hombre y Einstein, un pionero todo lo que sea futuro, presenta su teoría del campo unificado. Consecuente con los tiempos que se viven, la técnica dice también lo suyo: Malcon Campbell produce un shock mundial cuando se informa que guió su automóvil a 333 kilómetros por hora. La imaginación aún lenta de 1928 no está para estos sustos. Hay agitación en el lejano Oriente y se protesta por las intenciones visibles  de Japón con respecto a China. Y no hay error: en mayo los japoneses invaden el continente. En París se firma un pacto de no agresión multilateral (Kellog) e Inglaterra reconoce la independencia de Transjordania. En tanto Trosky es enviado a destierro a Siberia, Stalin encamina a los rusos hacia su primer plan quinquenal. Catástrofe en los Estados Unidos: se rompe el dique San Francisco y las aguas barre siete ciudades, el presidente de México, general Obregón, es asesinado, en tanto fallece en Italia el general Cadorna. Se produce una devastadora erupción del volcán Etna y húndese el vapor Vestris, falleciendo 100 personas. Los fascistas asumen el control total de Italia y nuestro ya conocido Ramón Franco inicia la vuelta al mundo en avión. Los cables hablan del Polo Norte: piérdese allí un dirigible Italia comandado por Nóbile, el que es encontrado, pero no así Amundsen quien desaparece en los hielos. La Argentina está en plena campaña electoral. La tarea de buscar un nuevo presidente y renovar la mitad del Poder Legislativo, actúa sobre los ánimos ciudadanos divididos en dos fórmulas. La oficial Melo-Gallo –que recibe el apoyo conservador y la opositora Yrigoyen-Beiró. TRIUNFA el ídolo por 800.000 votos contra 40O.000. Lo categórico de las cifras no impide que se busque romper la victoria con un golpe militar. Pero el general Justo –presuntamente elegido para tal acto- lo desmiente ante los rumores reinantes. El pueblo radical vive en la calle una euforia pocas veces vista en Buenos Aires. Lo mismo ocurre el 12 de octubre cuando Hipólito Irigoyen asume la presidencia de la Nación por segunda vez. Se inaugura en esta Capital el monumento al doctor Guillermo Rawson y se lamentan dos muertes: la del político  Juan B. Justo y la del escritor Roberto J. Payró. La economía del país es floreciente y el comercio exterior es un ejemplo: Importaciones. 836 millones. Exportaciones: 1.054.507.653 pesos. Un superávit de más de 20 millones de pesos. Las rentas de la Nación están en los 319 millones, en tanto los gastos son de 389 millones. La deuda pública suma 998 millones de pesos. Se admiran las esculturas de Bigatti, discípulo de Boudelle, en tanto que el artista Virasoro otorga a nuestra arquitectura un estilo futurista, bien de época. La ciudadanía sigue con asombro y dolor el desarrollo de la guerra entablada entre Bolivia y Paraguay por una antigua controversia  de límites. Todas las mediaciones han fracasado y el diferendo desemboca en una contienda dramática que los argentinos viven   apesadumbrados por el hecho de tratarse de hermanos americanos y ocurrir a pocos kilómetros de su territorio. Comienzan a circular LOS PRIMEROS “COLECTIVOS” porteños y los sindicatos obreros organizan el empleo de los socios obreros.      Se inaugura el estadio del club Atlético Independiente, mientras que la selección nacional, participante en los Juegos Olímpicos de Amsterdam llega a la final de fútbol; pierde con Uruguay el que obtiene el título del mundo. En otros deportes Argentina alcanza  justos laureles:  los pugilistas  Avendaño y Rodríguez Jurado se clasifican campeones olímpicos, agregándose a esta lista triunfal el nadador Zorrilla, que gana la prueba de 400 metros. Las canchas argentinas reciben al Barcelona y tiene lugar en Buenos Aires el primer campeonato argentino de básquetbol. Nace un matutino “El Mundo” y nos visita un presidente electo: Hoover de los Estados Unidos. En septiembre comienza la construcción de una nueva línea de subterráneos: el Lacroze. Los tranvías siguen pisando fuerte  en las calles porteñas y una estadística de este período apunta estas características: Empresas: 5; número de estaciones: 20; número de coches 3171; personal de servicio: 13.322; pasajeros transportados por mes: 51 millones; extensión de las vías: 830 km. A miles de kilómetros de esta ciudad que los vio partir admirada, CARLOS GARDEL anota otro triunfo europeo. De España ha pasado a París donde se habla del “ROI DU TANGO”. Entusiasmado el “morocho” le escribe  a Razzano: La venta de mis discos en París es fantástica. En tres meses se han vendido 70.000. Una revista famosa “La Rampe”, que sale en estos días en lujosa edición, lleva en la tapa mi fotografía en colores. También verás que los catálogos de discos de París -que te mando- llevan mi fotografía en la tapa. Es bueno “caer parado…” Muy pronto la gloria tomaría un camino veloz y en la boca de Gardel el tango entraría en teatro de la Opera, escuchándolo el presidente de la República francesa y sus ministros. Caer parado, precisamente y nada menos que en París  centro del mundo.
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Categorías: Columnas de Opinión

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