A pesar de la parálisis que la aquejaba y su evidente indefensión, los homicidas no tuvieron piedad y la masacraron a golpes. Un sinuoso reguero de sangre atravesó la sala y bajó por el sótano, hasta donde la arrastraron y enterraron aún viva, tal como confirmó la autopsia. 
María Elena “Marilyn” Bárbaro (54) fue asesinada en la noche del 17 de abril de 2004 en su domicilio de calle México y avenida Italia, a pocas cuadras del centro de Oberá.
Con el correr de los años el caso Bárbaro se constituyó en un crimen emblemático de la provincia de Misiones debido a las circunstancias que rodearon la investigación policial, el cuestionado papel de la justicia y serias sospechas de injerencia del poder político, como tantas veces denunció Juana “Ticha” Bárbara, hermana de la víctima y también fallecida.
Desde un primer momento fueron implicados los hijos de una diputada provincial y de un conocido comerciante, aunque finalmente fueron sobreseídos, al igual que otros dos sujetos.
Oscar Schnimg, actualmente de 35 años, fue el único de los cinco sospechosos que reconoció haber estado en la escena del crimen. Por ello ya estuvo preso casi siete años y aguarda el juicio en libertad.
Al respecto, una fuente judicial explicó que Schnimg está imputado de homicidio simple, aunque por el tiempo transcurrido la acción penal prescribiría en el próximo mes de abril, al cumplirse 15 años del hecho.
Incluso, de llegar a juicio, el Tribunal estaría integrado por jueces civiles, puesto que todos los magistrados del foro penal local se fueron inhibiendo por diferentes motivos.
“Tiempo material hay, pero el debate oral debería concretarse antes de abril”, subrayaron.

“Mucha impotencia”
Desde un primer momento Schnimg nombró a sus cuatro presuntos cómplices: Matías Ortiz, Gabriel Piotroski, Patricio Do Santos y Daniel “Chaparro” Núñez, detenidos a las pocas horas.
Las evidencias eran tantas, que el entonces jefe de la Unidad Regional II de Policía, comisario Odilio Klipauka, comentó a los medios que el caso estaba virtualmente resuelto.
De todas formas, tras innumerables recursos y apelaciones, la causa nunca llegó a juicio, el crimen continúa impune y hace mucho tiempo que todos los sospechosos recuperaron la libertad.
El abogado Ramón Enríquez, abogado de la familia, recordó que “hablando con Ticha nos daba mucha impotencia el hecho que se llegue con un solo imputado al juicio: Rubén Schnimg. Pero por lo menos que salga el juicio y que se diga algo de este terrible crimen, que no quede impune”.
Se estima que el móvil del homicidio habría sido el robo, ya que la víctima tenía dinero de la venta de pinos. De todas formas, los asesinos no hallaron el botín.
Tal como consta en el expediente, el sábado 17 de abril del 2004 Juana y otra de sus hermanas visitaron a Marilyn en su casa y se retiraron a las 19.45. Minutos después irrumpieron los homicidas.
A consecuencia de la parálisis infantil, la víctima era inválida y nada pudo hacer para defenderse del ataque de los agresores que la asesinaron a golpes.

La lucha de Ticha
Hasta su fallecimiento, el 7 de julio del 2017, Ticha Bárbaro denunció la injerencia del poder político en la causa, lo que demoró la elevación a juicio.
“Nosotros, los analistas y los organismos de derechos humanos, coincidimos en que si los involucrados hubieran sido sólo los chicos pobres y sin influencias, la situación hubiera sido otra, porque los elementos probatorios son enormes, la declaración de Schnimg es muy clara y se mantuvo en sus afirmaciones. Y si no se encontraron más pruebas fue porque se borraron en forma intencional las evidencias en el lugar del hecho y desde un primer momento”, afirmó años atrás.
A pesar del tiempo transcurrido, la repercusión y controversias que envolvieron al caso, el crimen sigue impune y se encamina a la prescripción.
A Ticha Bárbaro se le fue la vida en su lucha por justicia para su hermana, al tiempo que se convirtió en una referente social de peso y fue pieza clave en la incorporación de la figura del querellante particular en Misiones.
“Marilyn conservaba la candidez de la infancia. A los siete años se enfermó de parálisis infantil; pero en vez de ser negativa, nos enseñó a ver la vida en forma positiva y nos ayudó a estudiar, a leer y a buscar lo mejor para nosotros”, destacó emocionada en una entrevista con este diario.

Todos libres
En enero del 2011, Rubén Schnimg, quien entonces era el único detenido por el brutal asesinato de Marilyn, fue liberado tras casi siete años de reclusión en la Unidad Penal II.
Fue beneficiado con la excarcelación bajo caución juratoria. Antes, en octubre de 2008, la jueza Kunzmann
de Gauchat había ordenado el sobreseimiento y la liberación de Ortiz, Piotroski, Do Santos y Núñez.
Piotroski y Ortiz habían estado recluidos en una clínica privada, mientras que los otros tres procesados permanecieron en la penitenciaría local.
En tantos años la familia de la víctima agotó los reclamos e instancias judiciales, al punto que recurrió sin suerte a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En 2011 el fiscal Elías Bys solicitó la suspensión del sobreseimiento de los acusados, cuestión que quedó estancada en la maraña del expediente judicial.

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Daniel Villamea

Por Daniel Villamea
Corresponsalía Oberá

Territoriodigital


Categorías: Noticias Policiales

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