Cierra un año complejo en lo económico, social y político y cargado de miedos e incertidumbres en torno al futuro cercano. De la preocupación de poder llegara a fin de meses la gente paso a la preocupación de mantener la fuente laboral, y ello implica que tanto los gremios como los trabajadores terminen bajando su pretensiones salariales, porque la mayoría prefiere tener asegurado al menos un ingreso mínimo que le permita sobrevivir y no estar desempleado y sin un ingreso mensual.
   El precio de la luz aumentará en los próximos meses un 30 por ciento, al igual que el gas y los demás servicios. Aumentos que están por encima de la inflación estimada para este año y que los analistas anticipan que no se cumplirá como sucedió durante este año que culmina. La recesión está provocando cierre de fábricas comercios y en otros casos suspensión de tareas por debido a la caída del consumo interno y del poder adquisitivo de los argentinos.
   La caída de la imagen del presidente Mauricio Macri, ha sido significativa por el incumplimiento de las promesas electorales, por la fuerte inflación y los permanentes ajustes. Generando millones de nuevos pobres y miles de desocupados, mientras se sigue privilegiando al sector financiero. Mientras se siguen excusándose de sus fracasos económicos provocados o por impericia a las gestiones anteriores. Mientras tanto el tema judicial les da réditos electorales y justificativos a los ajustes y desajustes económicos.
   Es el año de la meta del déficit cero, con el anticipo de que existirá una fuerte recesión, caída del producto bruto interno, la pérdida de fuentes de trabajo y la paralización de la obra pública y del sector industrial. Es decir la gente de menores es la que la va a pasar mal, pero la que se cree que es actualmente la clase media, la va a pasar mucho peor.
   En medio de la fuerte crisis y recortes de fondos nacionales, La gestión del gobernador Hugo Passalacqua, logró avanzar en importantes proyectos, como el puerto de Posadas y la reactivación del Parque Industrial, con la instalación de nuevas empresas, y el sostenimiento del Fondo de Crédito Misiones, con más de 140 millones de pesos ya otorgados.
   De un resumen surgido de la provincia se da cuenta que en materia de obra pública ejecutada, desde hospitales, comisarías y rutas, con recursos de rentas generales se eleva a más de 4.000 millones anuales.
   En el medio se anunció que al haberse superado la construcción de los 100 puentes previstos se planifica concretar otra cantidad similar. Para concretar estas iniciativas, también se hicieron inversiones superiores a los 120 millones de pesos para la compra de 30 motoniveladoras destinadas a la Dirección Provincial de Vialidad para el mantenimiento de los caminos.
   Si hacemos una comparación con la gestión del gobierno nacional, claramente resaltan la existencia de dos  modelos político, económico y social distintos. Uno que privilegia al sector financiero, que es el modelo impulsado por Cambiemos, y el modelo que encabeza Passalacqua reivindicando dos cuestiones: El estar cerca de la gente y sus necesidades y el valor de llevar adelante una política misionerista.
Se sacude el árbol político
   Estamos entrando al año electoral y las definiciones  políticas se acercan, a más tardar a fines de marzo se cree que se estará convocando a elecciones en Misiones, para los primeros días de junio del próximo año.  Los movimientos políticos están siendo cada vez más intensos, en particular dentro de la renovación  donde la premisa es la de que no se presenten más de tres sublemas por municipio, salvo alguna extrema necesidad electoral.
   Con esto, se achica la cantidad de candidatos y sectores, que necesariamente se deberán sumar a algunas de las tres candidaturas a intendente que se propongan. Algunos incluso están con la idea de apartarse de la política, luego de la campaña electoral del 2019.
   Por un lado se da por sentado que el intendente Carlos Fernández, ira por la reelección, más allá de la gestión de gobierno, siempre está en el centro de la escena política y es el que corre con ventajas, según las mediciones electorales. Para esta ocasión electoral se dice que Fernández, propondrá concejales jóvenes para dar muestra del llamado refresh político, invocado por el presidente de la legislatura provincial y conductor político de la renovación Carlos Rovira.
   El que también está en carrera y desde hace un buen tiempo es el actual subsecretario de coordinación de gabinete Daniel Behler, quien ratifico su vocación y ganas de ser candidato intendente el próximo año. El anuncio lo realizó en un brindis de fin de año, cerrando las actividades políticas de su grupo político en el salón de AEMO, acompañado por sus militantes, funcionarios públicos entre ellos Adolfo Pischik actual Ministro de Coordinador de Gabinete, el concejal Abel Aguzezco, entre otros.
   En el encuentro Behler, al ratificar su voluntad de ser candidato a intendente de Oberá para las próximas elecciones, recordó que el trabajo militante lo vienen realizando sin descanso desde hace tres años, barrio por barrio, casa por casa y en diferentes eventos. Además solicito a sus seguidores que descrean de las voces que buscan bajarlo de la candidatura a intendente, señalando que así como militamos el misionerismo también militamos el obereñismo defendiendo los intereses de todos los obereños, siempre estuvimos y seguiremos trabajando por Misiones y por Oberá.
   Se sigue hablando que el periodista Carlos Antonio «Tony» Lindström, se presentará nuevamente como candidato a intendente, se hablan de reuniones dirigenciales y de la búsqueda de acompañamiento de sectores y de ex candidatos a intendentes y concejales para que se sumen a la propuesta electoral, pero hasta ahora el comunicador social no ha hecho pública su posible candidatura.
   Desde Cambiemos hasta ahora la única candidatura que se conoce es la del actual diputado provincial Roberto Rocholl, por el PRO, mientras se esperan que se sumen otras candidaturas provenientes del radicalismo, los cuales  no están con buen ánimo de ser recolectores de votos a favor de la gente del Pro y luego quedarse con las manos vacías.
   Otro tema político que dejo la semana y el año fue la cooperativa eléctrica. Finalmente la lista no oficialista de la lista blanca, que  se presentó dividida en la elecciones distritales, logro imponerse en la elección de consejeros titulares, suplentes y síndicos. Además Pedro “Pilo” Andersson, termino siendo electo presidente de la institución como se venía anunciando desde dicho sector, mas allá de las dudas que se sembraron a través de diferentes versiones. Si bien hubieron maniobras y negociaciones para torcer la voluntad de los delegados hacia el sector identificado con el sector de  Cambiemos, no lograron convencer a la mayoría de los delegados.
   Algunos entienden que además de los demás ingredientes ya mencionados, también hubo una interna renovadora para que el sector ligado al diputado provincial Rafael Pereyra Pigerl, no retome el dominio político de la identidad, más allá que estas versiones han sido desmentidas toda vez que salieron a la luz. Por ende, ahora algunos interpretan que es un triunfo político de Pigerl y su grupo.
   Lo que sí se sabe que este jueves Andersson se reunió con el intendente Carlos Fernández, con el fin de acordar tareas en conjunto entre ambas instituciones que tienen que ver con el acceso al agua potable y también el alumbrado público, entre otras cuestiones.
   Se viene un año político y la CELO también tiene sus intereses, que esperemos no sean dañinos para los socios como la pesada deuda que arrastra la cooperativa de más de 56 millones de pesos.
Artículo visitado 31 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Columnas de Opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top