La Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo) brindó un detallado informe a El Territorio sobre cómo se encuentra la entidad. “En este ejercicio cerrado, el 31 de julio de 2018 la Cooperativa arrojó un resultado final económico negativo de  56.648.939,33 pesos”. Ello refleja los números que anticipó este matutino el pasado sábado 22 de diciembre, dando cuenta que las cooperativas eléctricas tienen elevadas pérdidas a raíz de la crisis nacional. Allí se consignaba también la mora en el pago de parte de los socios que registraba la Cooperativa de Electricidad de Eldorado Limitada. (Ver: Esperan la asamblea..)
En cuanto a la Celo, según un informe brindado por el gerente general Claudio Pace, “en el sector de explotación de energía eléctrica es donde se concentra la mayor pérdida operativa de $60.045.047.74, siendo cada vez mayor la incidencia del costo de compra de la factura que pagamos a Emsa (Electricidad de Misiones Sociedad Anónima) en relación a la venta neta de energía”.
Ahora bien, añadió que específicamente en el sector eléctrico y pese a los esfuerzos por equilibrarlo, reduciendo costos y maximizando ingresos con acciones concretas, “la situación deficitaria ha aumentado, en especial luego de las dos quitas de subsidios nacionales –año 2016/2017”.
A su vez planteó que ante el cuadro de situación caótico que presentaba el servicio al 2015 se tuvo que hacer inversiones de importancia en construcción y ampliación de líneas y subestaciones, además de adquisición de elementos eléctricos y de seguridad para el personal, como móviles adecuados, entre otros. “Todo esto sin hacer referencia a la situación económica deplorable que se encontraba la Celo producto de gestiones cuestionables previas”, planteó.
A dicha situación, agregó dos elementos negativos importantes: “No hemos recibido las compensaciones, ni subsidios comprometidos, durante el período de la convergencia tarifaria. El cuadro tarifario, resuelto por el gobierno provincial, trae año tras año (en especial en los últimos dos con la quita de subsidios desde la Nación), la casi inamovilidad del VAD (Valor Agregado de Distribución) y la imposibilidad de abonar las facturas mensuales en su totalidad”. La entidad es presidida por Pedro Andersson y Odulio De Lima, como vicepresidente.

Con resultados favorables
El gerente de la Celo adelantó que en el sector de explotación de agua potable el resultado operativo es positivo, aunque sufre una disminución con respecto al comparativo del ejercicio anterior, producto de los costos de prestación de servicios, debido al incremento del valor de tratamientos, como insumos y laboratorio.
En tanto, en el sector de explotación de cloacas, “sigue la tendencia de reducción del gasto con respecto al ejercicio anterior. Aunque los resultados operativos siguen siendo negativos, las políticas de ordenamiento del sector, fundamentales para encarar un crecimiento sostenido, llevarán a resultados óptimos en un futuro cercano”.
En el sector de explotación de sepelios, -se resaltó- arroja un resultado operativo positivo incrementándose con respecto al comparativo del ejercicio anterior.
En el sector de explotación de telecomunicaciones, se subrayó que “también arroja un resultado positivo que se incrementa con respecto al comparativo del año pasado”. Añadió que es producto de inversiones tecnológicas que la cooperativa realiza constantemente en el sector en consecuencia con la visión de esta gestión: “Inversión en la optimización de sistemas que a futuro reduzcan los costos fijos derivados de técnicas y prácticas deficientes, al mismo tiempo que mejora cualitativamente los servicios”. En el sector de explotación de gas envasado, aunque sus resultados arrojen pérdidas, “disminuye con respecto al ejercicio anterior, las políticas de revisión y ajuste del sector van dando resultado para revertir la situación ”.

Situación financiera
De acuerdo al gerente de la Celo, desde el inicio de la gestión -en el 2015- están abocados a realizar una administración eficiente, transparente y sustentable en el largo plazo.
«En consecuencia, optimizamos los recursos con los que contamos e intentamos saldar deudas históricas que tenía nuestra institución que lindaban con la cesación de pagos. Ello con la convicción de que el único crecimiento sostenible en el tiempo requiere de una base firme».
Citó las obligaciones asumidas por la cooperativa ya sean fiscales (planes de pago a la Afip), la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, convenio de pago,  aporte solidario, convenio de pago de la obra social luz y fuerza, como así también por la gestión de regularizar la deuda al 31 de diciembre 2017 con Emsa.
“Estando prácticamente al día con todas las obligaciones lo que produce una disminución de la capacidad financiera de la cooperativa”, sentenció Pace.

Mejoras

Desde la Celo añadieron que el ejercicio finalizado el 31 de julio 2018, «presenta mejoras en sus indicadores de análisis de los estados contables, mejoras sustanciales en los indicadores de servicios». Según el gerente general, «considerando la crisis actual y la situación deficitaria de la Celo, a fuerza de análisis, gestión integral y operaciones eficientes sostenidas en el tiempo podemos considerar un saneamiento positivo de la institución que repercute directamente en nuestra comunidad».

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