Los misioneros somos distintos, emprendedores corajudos; se suele escuchar; y la realidad demuestra que es así. También se destaca la tranquilidad, la paz que se vive en la provincia y en particular en el interior. Seguramente por tradición, costumbre o cultura. Incluso, a muchos les suele molestar e irritar la pasividad y mansedumbre del misionero, no todo es casual y todo tiene que ver con todo.
   En principio desde la dirigencia política y en particular desde el partido gobernante se insiste en esa línea del diálogo, en el estar cerca de la gente, como permanentemente lo reitera el gobernador Hugo Passalacqua, que cumplió tres años de mandato como gobernador y sin mayores sobresaltos en tiempos muy difíciles en términos económicos y políticos a nivel nacional, incluso aportando a la gobernabilidad del país.
   En ese contexto de humildad, de bajo perfil y sin estridencias, Passalacqua gobernó la provincia estos tres años con mucho ingenio y austeridad, priorizando la salud, la educación, la cuestión social y tratando de mantener la obra pública, un poco más lenta que en años anteriores pero en ejecución, tratando de salvaguardar el empleo.
   La creación del Fondo de Crédito de Misiones fue  una buena opción para todas las Pymes y emprendedores que no pueden acceder a una línea de crédito bancaria, con lo que permitió que muchas pequeñas empresas obtuvieran créditos a bajas tasas subsidiadas para su expansión, generando más recursos y fuentes de trabajo.
   El boleto estudiantil gratuito, que mas allá de sacarle un costo fijo a las familias de bajos recursos, cuyo objetivo es también el de asegurar la asistencia a clase de los alumnos. El programa Ahora Misiones, en todas sus modalidades, permitió que el impacto inflacionario fuera menor en el sector asalariado.
   Como en ninguna otra provincia, el año pasado, en el mes de febrero se otorgó un aumento salarial al sector docente y a la administración pública en carácter de anticipo. Y hoy día la mesa salarial analiza, junto al gobierno, las posibilidades de otorgar un incremento salarial a partir del mes de enero; con el compromiso de seguir pagando con recursos provinciales adicionales que desde el ámbito nacional dejaron sin efecto.
   De igual manera se han manejado la mayoría de los municipios de la provincia de Misiones. Y en ello está el municipio de Oberá, con la administración del intendente Carlos Fernández, que logró llevar adelante su gestión sin muchos inconvenientes, mas allá  de la protesta social, que se ha dado también en el ámbito provincial, con la particularidad en el tema de la toma de tierras públicas y privadas. Mas allá de los recortes de los fondos nacionales y del fondo solidario de la soja, el municipio siguió desarrollando un plan de obras públicas intenso.
   Tanto el gobierno provincial como los gobiernos municipales saben que se vienen tiempos difíciles en lo económico y en lo social, los que sepan administrar los recursos con suma prudencia, serán los que menos inconvenientes y conflictos tendrán el próximo año.
Siguen con deudas en nombre de la democracia
   Se cumplieron 35 años de democracia desde la asunción de Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983, y a la dirigencia política argentina le falta saldar deudas con la sociedad argentina en su mayoría. Son muchos los que se llenan la boca y se golpean el pecho hablando y realizando promesas en el nombre de la democracia, pero luego terminan actuando de acuerdo a sus intereses particulares y políticos, olvidándose de la gente en forma egoísta.
   Una de las deudas más grande que tiene la Argentina es la de superar las desigualdades sociales y económicas, como así también la pobreza, que han sido utilizados siempre como slogans de campañas y parte del marketing político, pero luego en el poder se apartan de las promesas de campaña, que terminan siendo mentiras y decepcionando al electorado.
   A tres años de la asunción de Mauricio Macri como presidente de la Nación, el balance de su gestión es de una gran decepción y descreimiento. Las principales críticas a la gestión presidencial son por el aumento de la pobreza, la inflación, las tarifas y la deuda externa, así como la caída en los niveles de inversión pública y empleo industrial.
   El egoísmo político y la idea de generar conflictos antes que consensos, siguen a pesar del paso del tiempo democrático vivido, y esto se pudo observar en la elección de autoridades de la Cámara de Diputados, en donde Carlos Rovira volvió a ser electo por 33 votos a favor, como presidente del cuerpo, con el voto de legisladores de todas las bancadas, menos la UCR, que al igual que en los últimos 12 años no acompañó el voto de la mayoría. Desde la UCR fundamentaron su voto en disidencia en una supuesta necesidad de alternancia en la conducción legislativa, desconociendo de alguna manera la voluntad popular, que con su voto decidió las mayorías y minorías.
   El radicalismo propuso a Anita Minder que obtuvo siete votos, cinco de su partido y dos del PRO, que volvió a votar dividido. En tanto que los otros dos integrantes del bloque de Cambiemos, Jorge Ratier y Miguel Angel López Vedoya -ambos del PRO- apoyaron la candidatura de Rovira, dejando evidenciado una “grieta” entre los miembros de ese espacio político. Para los demás cargos también hubo reelección, de modo que en la vicepresidencia primera seguirá Orlando Franco y en la vicepresidencia segunda, Jorge Ratier Berrondo, del PRO.
   Luego de ser reelecto como presidente de la  legislatura provincial, Carlos Rovira sostuvo que “no hay valor primordial como la paz, más en estos tiempos donde hay una fuerte inducción a reducir pensamientos, donde subyacen razones de resentimiento, de odio, que exacerban ese lugar tan querido que es la unión. Los representantes debemos proteger que no se tuerza la decisión del soberano, que cada dos años se manifiesta con simpleza y contundencia en las urnas”, manifestó Rovira.
   Pasaron 35 años, y los egoísmos políticos siguen siendo predominantes en algunos partidos de oposición, sobreactuando para la tribuna, para marcar alguna diferencia y distancia, cuando en verdad la verdadera batalla se debe dar en las ideas e iniciativas para saldar las deudas que tiene la dirigencia política con los argentinos, en nombre de la democracia.
Artículo visitado 56 veces, 1 visitas hoy


Categorías: Columnas de Opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top