Agenda cultural
   Expresa un autor, experto en mitología, Joseph Campbell,  que “en apariencia, el hombre no puede mantenerse en el universo sin creer en alguna  versión de  un legado mítico”.  Y se refiere  al  mito como una producción simbólica de la infancia de la humanidad  que nada tiene que decir hoy,  como que conjuran el “misterio de la vida y la muerte”. Traigo a cuento estas ideas  porque uno de los libros presentados en la 41 Edición de la Feria, fue  Tatachiná” del autor misionero  Thedosio Barrios, de Eldorado,  fundador del grupo literario Demente Azul, y con una gran trayectoria cultural. El dice en la Introducción de su libro   “Me gusta pensar…. que somos en cierta forma exploradores infantes de las huellas de todos los tiempos…”. No es la primera vez que él bucea en estos temas  y que expresa   su fascinación por la cosmogonía guaranítica  y su legado oral  para nombrar las cosas y desarrollar el lenguaje  porque “la religión del guaraní  es una religión de la palabra” dice el  Padre Bartolomeu Meliá estudioso de estos temas.  Para el hombre originario mbya guaraní, el Hombre es “palabra que anda”.  Theo no tiene  problema en conciliar la teología cristiana  con  la guaranítica:  En el  Principio  era  La «Tatachiná» o niebla primigenia,   como en el Principio era El  Verbo, El Logo, el comienzo de todas las cosas. De aquel  Principio surge el mismo dios eterno e invisible, omnipotente, inmaterial y resurrecto, que es  Ñamandú  Tenondé  quien a su vez engendra   La Palabra  que  será legada a los hombres. Y engendra a todas las deidades y demonios,  a todos los mitos  que  conocemos y que después de la evangelización  jesuítica serán   transfigurados  y adaptados.
   Theodosio  Barrios conmovido por  la conducta humana y  la destrucción   del ambiente natural,   recrea  en sus poemas  y otros  textos,   el significado profundo de  aquellos  mitos   con el pretexto de restablecer el afecto y el respeto hacia nuestra esencia misma como seres humanos  interactuando con la naturaleza.   Es un escritor comprometido con  el espíritu de Misiones, con su “duende” particular,  un  investigador de costumbres, creencias y tradiciones. Lo comprobamos con su Vademécum De La Picada,  un trabajo de relevamiento de campo,  extraordinario, que ya va en su tercera edición, ampliada,  y que leemos  con una amplia sonrisa de  simpatía.   Por su parte, Tatachiná consta de tres libros o capítulos: “Poemas”  y “Cuentos”, en los dos primeros y “Calendarios” en el tercero:  Calendario  2009 que es un reclamo ecologista, agresivo, desesperado, por lo  poco que estamos haciendo para preservar nuestro suelo, faltando el respeto a la espiritualidad del entorno, según expresiones del autor. Y en  Calendario 2010  recrea  los Duendes de la Selva Misionera :  Cada mes de este calendario presenta  a  extraños   personajes  de la selva  misionera , animales y personas,  como  parte de  nuestras raíces ancestrales,  con dibujos y textos llenos de dramatismo y poesía. Acá colaboraron con Theodosio Barrios, las escritoras  María C. Aranda y Claudia Queiroz,   como parte de un Proyecto  Regional  Araucaria  XXI,   Puerto Iguazú, Misiones.
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Categorías: Columnas de Opinión

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