Agenda cultural
   Este viernes 16 de noviembre conocimos al fin el libro póstumo de Hugo Wenceslao Amable, tan esperado. Un gran trabajo de recopilación de sus obras inéditas, realizada por sus hijas, con la advertencia de que  “quedaron muchas más esperando otras ediciones”.  Es que, como decía Amable, “su oficio era escribir y lo hacía toda vez que lo necesitaba, en cualquier momento, por eso era necesario siempre tener papel y birome al lado.   Y agregaría, que esa  pasión  lo llevó a constituirse en  un mecenas involuntario, pero consciente de poder transmitir el amor a las letras a  todos sus lectores y a  quienes fuimos sus alumnos en el Taller Literario. El estimuló y alentó la publicación de varios libros, la presentación en  certámenes literarios y acompañó a distintos encuentros de escritores en la Provincia, en una hermosa época que  estos surgían con gran aliento, llegando a constituirse  catorce   grupos literarios. El respeto que él inspiraba en los escritores, hizo que también nosotros fuéramos recibidos y respetados en esos ámbitos culturales y que lográramos un lugar  que de otro modo nos hubiera sido difícil conseguir.
   El libro “Narraciones, Poemas e Historietas Literarias”, tiene una completa biografía escrita por María Angélica Amable, que da cuenta de su vida y obra,  y  que  descubre  una  personalidad que él  describe como  “tímida y audaz, torpe, rudo, galante e inconstante. Y por si fuera poco, de cuando en cuando cuerdo y  soñador y siempre loco. Hay algo más pero que no recuerdo. “ En muchas partes María Angélica  rescata la voz de su padre, especialmente cuando él habla de sí mismo con mucho sentido del humor e ironía , como vimos y también en Mi Proclama que entre otras cosas se piensa   “Caviloso, tácito, taciturno y al mismo tiempo  expansivo y locuaz” y en su famoso Currículum Baladí, se sabe contradictorio  “Soñador impenitente. Perennemente efímero. Pasajero sin destino…. Colgado y en la palmera. Quijote sin Sancho, sin Rocinante y  a pie… en este peregrinar siempre en la vía”.  Y en otra ocasión agrega  una profesión de fe  “…me he sobrevivido, sin embargo. Creo. Espero. Tengo fe. Casi siempre considerado, comprensivo, tolerante. Siento piedad por los que sufren”.   El ejerció múltiples actividades,  escritor, periodista, radiodifusor, docente, director de teatro, gestor cultural, y en los primeros años fue administrador del Cine Ateneo, fundado por iniciativa del Párroco de la Iglesia San Antonio. En  1959 inauguró el sistema cinemascope e integró la Asociación de Empresarios   Cinematográficos del  Litoral . En literatura incursionó en varios géneros, en cuento, ensayo, poesía y si bien sentía predilección por el cuento, es en la poesía donde se descubre su lirismo, su fantasía, su intimismo, su sentido social y su compromiso socio político.  Al final del libro se encuentran sus premios y distinciones y las instituciones que él fundó e integró. La presentación de este libro tuvo el valor agregado de constituirse en el momento del reencuentro , luego de tantos años, de un  público que colmó el lugar y  que se abrazó  sintiendo su presencia espiritual.
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Categorías: Columnas de Opinión

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