Agenda cultural
   Dos libros: Del Interior 2 y 3  Cuentos Regionales se presentaron en la 41 Edición de la Feria, por su autora Mirta Yolanda Bianchetti de Castillo, docente nacida en  Paraje “El Tigre”, Municipio de Campo Grande, Misiones; y además escritora de literatura infanto-juvenil, aunque en realidad, es una literatura para disfrutar a cualquier edad.
   Sus historias son el producto de una mirada y una vida de amor a la naturaleza y al lugar donde se  ha vivido tan intensamente.  Siempre hemos valorado nuestra literatura misionera, surgida en un entorno natural especial, con gente también especial, no solo inmigrante sino doblemente fronteriza, y con nuestra población criolla y originaria. Este  espectro le da al escritor un sinfín  de posibilidades literarias, es como una fuente que  surge suave y se desliza cantarina entre las piedras.   Cada historia, que nace por un hecho ocurrido -generalmente cierto- la autora lo  nutre  de  mitos y leyendas, de creencias casi mágicas  que  conviven con la realidad,  poniendo en valor el lenguaje cotidiano, los  modos de expresión  populares que caracterizan el habla misionera.  Todo trasluce su actitud docente, los episodios que  trabaja en sus cuentos, generalmente dramáticos, ya sea por la pobreza madre de la ignorancia, por separaciones, violaciones, infidelidades, asesinatos, no son tragedias sin sentido, todo ocurre con alguna razón y todas las emociones que surgen, son traducidas por la autora a sus lectores, como actos humanos que conviven con lo mejor y peor que tenemos.
   En el libro Del Interior 3, una inesperada  visita (se supone que de la autora) a sus amigos de la niñez, trasunta el valor de la amistad, la ternura, la comprensión, la voluntad de  compartir por unos días  la vuelta a la  vida sencilla aunque solitaria y materialmente pobre  de sus amigos, enriquecida por las anécdotas que van recordando día a día, cual de todas más improbable, aunque todas posibles, de cementerios, de muertos que se entierran con el título de propiedad en el único traje con que se le viste, y que se debe desenterrar, las picardías para ganar dinero en  las carreras, donde  gana el que debía perder, los fantasmas  y el cuento del “entierro” y la “luz mala”, la corrida angustiante entre chanchos para poder  cumplir con el antojo de la mujer embarazada, que quería comer un tateto, el robo de gallinas y la involuntaria participación del comisario, los campamentos con víboras y monos arrasando con todo. Y por supuesto las historias con el Pombero, el Yasí Yateré y demás duendes misioneros. Y también la historia de un amor secreto que por primera vez se devela ante la amiga. Todo esto sucediendo en medio de paisajes selváticos (como pudo ser antes) montes, arroyos, animales (desde el yaguareté a la mariposa saliendo de su capullo) que la autora describe con un lenguaje sencillo porque interpreta la sencillez de la gente de chacra, sus valores, su fuerza de  trabajo, el doble esfuerzo que se debe hacer para vivir con lo elemental. Es una lectura que nos oxigenará y nos dará un rato de  interioridad, como es el objetivo de todo autor.
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Categorías: Columnas de Opinión

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