Desde hace años, la directora del Colegio Amadeo Bonpland de la ciudad de Oberá pide a las autoridades que corten estos ejemplares. Se trata de dos árboles de Tipa Blanca que pueden alcanzar los cuarenta metros de altura.

Vecinos de Oberá hicieron pública su preocupación por el peligro que generan los árboles de importantes dimensiones que se encuentran en el predio del Colegio Amadeo Bonpland, sobre la transitada avenida Sarmiento de la ciudad.

Las visibles fisuras que provocaron en el muro de contención, indican que es cuestión de tiempo un derrumbe posterior, lo que podría ocasionar una tragedia. Se trata de dos especies de Tipa Blanca, árbol de gran porte que puede alcanzar los cuarenta metros de altura. La preocupación que hicieron pública los vecinos es compartida por docentes y directivos de la institución educativa, que también temen que las añejas y gruesas ramas puedan ceder provocando daños a alumnos y docentes, peatones, automovilistas, además de daños materiales.

Las raíces de los árboles ya provocaron rajaduras en el muro y levantaron los pisos internos de la escuela.

La directora de establecimiento educativo, Gloria Daneluk, indicó que hace más de cinco años gestiona ayuda para afrontar una solución a esta problemática. No le quedó oficina sin visitar: pidió autorización a Ecología para realizar el correspondiente apeo; recurrió al Municipio, gestión anterior y también a la actual; acudió al Consejo General de Educación (CGE), a la Cooperativa Eléctrica Limitada Oberá (CELO) e incluso la intervención de EMSA porque los árboles llegaron al tendido eléctrico, pero hasta el momento no consiguió ningún tipo de respuesta.

Alerta ante el Concejo

Son árboles que tienen más de 25 metros, sus raíces además de agrietar el muro que da a la calle, levantaron el piso hacia el interior de la institución y llegaron a un bloque de sanitarios en el patio interno. Los perjuicios materiales se van potenciando con el tiempo, pero no se comparan con el peligro que representan para las personas que están día a día en el colegio o transitan por el lugar.

En mayo de 2017, un vecino de Oberá, German Megines, presentó una nota al Concejo Deliberante, por propia iniciativa, alertando que estos árboles podrían ser causal de una “catástrofe para transeúntes que pasan constantemente, en especial los mismos alumnos y población que concurre al establecimiento educacional”. Esta misiva tampoco recibió ningún tipo de respuesta. “A nadie le preocupa, pero que quede claro que hace mucho estamos alertando sobre el tema, esperemos que no esperen una tragedia para hacer largo. Son muchos los responsables que deben tomar carta en el tema”, afirmaron los docentes del Amadeo Bonpland.

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